
Como Jesús no es de izquierda ¡entonces es de derecha!
Etiquetar a Jesús como “de derecha” o “de izquierda” es un error histórico y teológico. Su mensaje trasciende ideologías y desafía a todas a someterse a la justicia y misericordia del Reino

Josué David Cortes, licenciado en educación y ciencias religiosas con estudios en Ciencia Política y cosmovisión. Actualmente se desempeña como Maestro de Educación religiosa y ética valores en Bogotá Colombia, liderando una transformación educativa desde la apologética y la batalla cultural. Activista en defensa de la vida, la familia y la libertad. Escritor de verdad en tiempos de relativismo.

Etiquetar a Jesús como “de derecha” o “de izquierda” es un error histórico y teológico. Su mensaje trasciende ideologías y desafía a todas a someterse a la justicia y misericordia del Reino

Esta decisión no es menor. En un momento en que los principios cristianos están bajo ataque constante, la iglesia no solo responde con oración, sino con acción política estratégica y testimonial.

Esta declaración, más propia de un eslogan político que de un análisis teológico riguroso, responde a una tendencia contemporánea de instrumentalizar la figura de Cristo para justificar ideologías modernas.

No caigamos en el emocionalismo fácil ni en el mesianismo peligroso. Abelardo no es “el Ciro de Dios”. Pero sí es un hombre que, con claridad, defiende principios que coinciden con los nuestros.

El gobierno de Gustavo Petro proclama a Colombia como "potencia mundial de la vida", pero le abre las puertas a quienes planifican un verdadero genocidio.

Gustavo Petro impulsa una Asamblea Constituyente que podría alterar el orden democrático colombiano.

La Iglesia no necesita más políticos que digan “Amén” en los altares. Necesita líderes que vivan el “Hágase Tu voluntad” en cada decisión, incluso cuando eso signifique perder una elección...

El liderazgo juvenil no debe medirse por la edad, sino por el carácter, la integridad y la madurez espiritual. En tiempos de elecciones juveniles, Colombia necesita líderes con principios, no solo jóvenes con discursos.

Aquí, donde el sol quema las piedras milenarias y el viento susurra salmos y lamentos, se libra una guerra que trasciende lo geopolítico: es teológica, histórica, moral y, para quienes creemos en las Escrituras, escatológica.

Porque en un país donde ya hay más de 70 precandidatos presidenciales... lanzarse no es un acto de valentía. Es un acto de ruido. De distracción. De narcisismo disfrazado de patriotismo.

La noticia del asesinato de Charlie Kirk —activista, orador incansable, estratega cultural y defensor feroz de la verdad en las trincheras académicas— ha sacudido no solo a Estados Unidos, sino al mundo entero que aún cree en el diálogo, en la razón y en la vida. No fue un crimen aleatorio.

La teología no es solo para pastores o teólogos. Es para todos los creyentes. Y la apologética, como rama de la teología, no busca imponer la fe, sino presentarla con claridad, humildad y solidez racional.