
El tigre rugió: Abelardo de la Espriella llena el movistar arena y capitaliza apoyo de los cristianos
No caigamos en el emocionalismo fácil ni en el mesianismo peligroso. Abelardo no es “el Ciro de Dios”. Pero sí es un hombre que, con claridad, defiende principios que coinciden con los nuestros.











