
La presentación de un libro sobre identidad trans en un ámbito oficial del Partido Nacional provocó preocupación entre iglesias evangélicas de Uruguay y llevó al Consejo de Representatividad Evangélica del Uruguay (CREU) a plantear ante las autoridades partidarias qué mensaje transmiten las actividades que reciben respaldo de sus estructuras institucionales.
CREU envió el 4 de agosto una carta a Álvaro Delgado, presidente del Directorio del Partido Nacional, en la que expresó su preocupación por la presentación del libro "Vida Trans: Porque la sociedad nos ha separado hasta de Dios", de Marisol Johana Díaz Reyes de Córdova.
En una entrevista con Diario Cristiano Internacional, el pastor Daniel Madrazo, vicepresidente de CREU, reveló que la decisión de intervenir respondió a inquietudes que la entidad recibió desde distintas congregaciones.
Preocupación por el ámbito oficial
“Nuestra motivación fue expresar, de manera respetuosa e institucional, la preocupación que nos manifestaron numerosas iglesias evangélicas en relación a una actividad desarrollada en un ámbito oficial del Partido Nacional”, afirmó Madrazo.
El dirigente aclaró que el propósito “no fue polemizar ni cuestionar a personas”, sino ejercer el derecho de una organización de la sociedad civil a expresar sus convicciones cuando determinados hechos generan inquietud entre quienes representa.
La distinción resulta central para comprender el planteo. CREU no objetó el derecho de Díaz Reyes de Córdova a publicar un libro, expresar sus ideas o presentar su obra. Su preocupación apuntó al contexto político e institucional de la actividad.
“La preocupación se generó en relación al contexto institucional en el que se desarrolló la actividad. En democracia, todas las personas tienen derecho a expresar sus ideas”, explicó Madrazo.
“Sin embargo, cuando una actividad es organizada, visibilizada y apoyada desde instituciones oficiales de un partido político, es natural que sectores de la ciudadanía se pregunten qué mensaje se transmite”, agregó.
El planteo adquiere relevancia porque, según la carta remitida por CREU, la actividad contó con participación de estructuras oficiales del Partido Nacional. La organización evangélica sostuvo que ese carácter institucional, y no el derecho de la autora a presentar su obra, motivó su preocupación.
En la carta enviada a Delgado, CREU introdujo además un elemento político de mayor alcance. La alianza señaló que numerosos cristianos evangélicos acompañaron históricamente al Partido Nacional por identificarse con principios vinculados con “la defensa de la familia, la libertad, la dignidad de la persona, el respeto a las instituciones”.
¿Hay quiebre con el partido?
La relación entre sectores evangélicos y el Partido Nacional cuenta con antecedentes documentados. Una investigación académica publicada en 2024 y alojada en el repositorio de la Universidad de la República analizó la participación política evangélica en Uruguay durante el siglo XXI.
El trabajo encontró que las figuras evangélicas estudiadas se distribuyeron entre distintas fuerzas políticas y no conformaron un partido ni una bancada propia, aunque la mayoría pertenecía al Partido Nacional. La investigación también identificó entre sectores evangélicos bíblicamente conservadores posiciones provida y profamilia.
CREU, sin embargo, rechazó interpretar su intervención como un alineamiento político o como una ruptura con el Partido Nacional.
“CREU no tiene el cometido de aplicar evaluaciones partidarias ni se adhiere, respalda o cuestiona a ningún partido político”, respondió Madrazo cuando Diario Cristiano Internacional le preguntó si consideraba que el Partido Nacional se alejó de los valores que históricamente llevaron a algunos evangélicos a acompañarlo.
El vicepresidente señaló que el propósito de CREU consiste en defender principios que considera fundamentales para el bien común, entre ellos “la dignidad de la persona, la familia, la libertad de conciencia y la libertad religiosa”.
También subrayó la diversidad política dentro de las congregaciones.
“A nuestras iglesias asisten y se adhieren personas que simpatizan, se identifican y participan en diversos partidos políticos. Respetamos su libertad de elección, sus decisiones individuales y personales”, afirmó.
Madrazo agregó que desde cada iglesia se aconseja a sus integrantes que sean fieles a sus principios “espirituales, morales y bíblicos”.
El vínculo institucional entre CREU y autoridades procedentes del Partido Nacional tampoco es nuevo. En julio de 2021, durante la presidencia de Luis Lacalle Pou, una delegación encabezada por Louder Garabedian y de la que participó Madrazo mantuvo un encuentro con el entonces mandatario.
La Alianza Evangélica Mundial (WEA por sus siglas en inglés) informó sobre aquella reunióny señaló que los representantes de CREU expresaron entonces su neutralidad política y su disposición al diálogo con las autoridades.
Diálogo y principios en democracia
Consultado sobre si decisiones como la presentación de Vida Trans pueden afectar la relación del Partido Nacional con una parte de la comunidad evangélica, Madrazo evitó anticipar consecuencias políticas o electorales.
“No nos corresponde hacer valoraciones políticas, no es nuestro ámbito de intervención ni nuestro cometido. Nuestro interés es fortalecer el diálogo”, señaló.
“Lo que esperamos es que las convicciones de todos los ciudadanos sean escuchadas y respetadas en igualdad de condiciones”, agregó.
Hasta el momento de responder a Diario Cristiano Internacional, CREU no había recibido una respuesta del Partido Nacional.
“Hasta el momento no hemos tenido respuesta del Partido Nacional”, confirmó Madrazo. La organización espera que, si las autoridades deciden responder, lo hagan mediante una comunicación oficial dirigida a CREU.
La alianza insistió en que su intervención no busca una confrontación partidaria.
“Nuestro objetivo nunca ha sido la confrontación, sino aportar una voz basada en principios que consideramos valiosos para la sociedad uruguaya”, afirmó su vicepresidente.
CREU reafirmó finalmente su compromiso con el diálogo democrático, el respeto por la dignidad de toda persona y la defensa de las libertades religiosa y de conciencia. Según Madrazo, su participación en el debate público no responde a intereses partidarios, sino al propósito de servir al país desde los valores que surgen de la cosmovisión bíblica cristiana.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





