La Alianza Evangélica CREU, entidad que nuclea a organizaciones evangélicas de Uruguay, publicó una declaración institucional en la que reafirmó su carácter apartidario y pidió que no se utilice la plataforma evangélica con fines político-partidarios.
El documento, fechado en Montevideo en mayo de 2026 y firmado por el presidente de CREU, Louder Garabedian, junto al vicepresidente Daniel Madrazo y el secretario José Vargas, surgió en el marco de una serie de entrevistas que la entidad anunció con “representantes y actores políticos de los diferentes partidos” del país.
En la introducción de la nota institucional, la organización explicó que esos encuentros buscan “afirmar y posicionar los valores y principios basados en la Palabra de Dios”. Sin embargo, aclaró inmediatamente que la iglesia evangélica “reconoce y enfatiza plenamente el principio de la laicidad”.
La declaración sostiene que, como institución, CREU se mantiene “apartidaria”, aunque respeta “plenamente la libertad individual de cada feligrés en el ejercicio de sus convicciones ciudadanas y políticas”.
El texto también remarca que “la misión de la iglesia no es involucrarse partidariamente en la política, sino predicar el Evangelio de Jesucristo”. En ese sentido, añade que el Evangelio “es el mayor agente de transformación de la sociedad”.
No obstante, la entidad reconoció que cualquier creyente puede desarrollar actividad política si siente vocación para ello, aunque advirtió que deberá “evitar utilizar la plataforma evangélica para fines políticos o partidarios”.
“La experiencia demuestra que cuando la Iglesia se involucra en ámbitos ajenos a su perfil y misión espiritual, quien termina siendo perjudicada es la propia iglesia”, afirmó CREU en otro de los párrafos centrales del comunicado.
La organización concluyó ratificando que su llamado continúa siendo “anunciar el mensaje de salvación, promover los valores del Reino de Dios y servir a la sociedad con amor, verdad y unidad”, además de señalar que siguen orando “por nuestras autoridades del gobierno de turno”.
El posicionamiento se da en un contexto donde distintos espacios evangélicos de América Latina mantienen debates sobre la relación entre fe y participación política. En Uruguay, un país con una fuerte tradición de laicidad estatal, las iglesias evangélicas han incrementado su presencia pública en los últimos años, especialmente a través de acciones sociales, diálogo institucional y participación en temas de interés público.
Según información institucional publicada por Alianza Evangélica Latina, CREU tiene sus orígenes en el año 2000 y reúne a iglesias, ministerios y organizaciones evangélicas de todo el país. Además, integra la World Evangelical Alliance y participa de espacios internacionales de representación evangélica.
De acuerdo con el portal Mapeo Sociedad Civil Uruguay, CREU representa a decenas de organizaciones evangélicas y a unas 1.400 iglesias distribuidas en Uruguay.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Evangelística Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





