
El devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia en agosto pasado, dejó cientos de fallecidos y miles de viviendas completamente destruidas. Ante esta emergencia, diversas congregaciones locales unieron esfuerzos de inmediato para asistir a comunidades que poco después sufrieron severas inundaciones que arrasaron cultivos y empeoraron la crisis humanitaria.
Entre los damnificados se encuentra Janeth, madre de familia que perdió todas sus pertenencias y no disponía de recursos para alimentar a sus hijas ni levantar un techo.
Tras recibir suministros vitales, agua, kits de higiene y lámparas solares por parte de la organización humanitaria Samaritan's Purse mediante las iglesias aliadas, expresó con profunda gratitud: “Dios se acordó de mí”.
Respuesta de la iglesia local en medio del dolor
Líderes pastorales de las zonas afectadas asumieron un rol protagónico durante la distribución de provisiones de emergencia para acompañar integralmente a los damnificados.
El pastor Rodolfo Batoro, quien colaboró activamente en la entrega de materiales para refugios, reconoció el respaldo oportuno al declarar que “Dios envió al equipo de Samaritan's Purse justo en el momento preciso”.
La asistencia brindada buscó ir más allá del auxilio físico inmediato, extendiéndose a la entrega de ejemplares de la Biblia y al desarrollo de programas para el restablecimiento emocional.
Cientos de personas participaron en talleres de sanidad de traumas basados en principios bíblicos para procesar las pérdidas familiares y materiales ocasionadas por la catástrofe.
Sanidad integral y restauración comunitaria
La magnitud del impacto psicológico demandó herramientas pastorales específicas para orientar a la comunidad frente a la incertidumbre.
Según explicó Stivens Guevara, director del programa: “Más allá de los daños materiales, reinaban el miedo y la incertidumbre. No se trataba solo de una casa destruida; para muchas familias, era el lugar donde habían construido sus vidas y su sentido de seguridad”.
Educadores y ministros de la región fueron capacitados para brindar contención espiritual efectiva a niños y adultos profundamente conmovidos por el desastre. Mientras los equipos ministeriales continúan sobre el terreno, las iglesias colombianas mantienen un llamado activo de oración para perseverar en el servicio al prójimo y compartir el consuelo de Cristo.
Autor: Javier Bolaños es un periodista con más 30 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Posee un amplio conocimiento de la realidad latinoamericana, habiendo viajado a prácticamente todos los países de la región. Es actualmente director de Diario Cristiano Internacional y de Christian Post español. Ha sido Productor Regional para América Latina de Global News Alliance (GNA), agencia de noticias que actualmente es socio de Diario Cristiano Internacional.
Fue Productor General del noticiero Mundo Cristiano de CBN News durante 10 años y también se desempeñó como director de Evangélico Digital, una publicación online enfocada en América Latina vinculada a la Alianza Evangélica Española. Ha sido corresponsal internacional para diversos medios de comunicación cubriendo elecciones presidenciales, catástrofes naturales y grandes eventos deportivos como las Olimpiadas y Mundiales de Fútbol.
Puede contactarlo al email: javier.b@christiandaily.com





