
Las iglesias evangélicas de Colombia buscan conocer el impacto del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país este lunes 10 de agosto. Mientras las autoridades avanzan con el relevamiento general de la emergencia, la Confederación Evangélica de Colombia (CEDECOL) intenta establecer la situación de sus congregaciones afiliadas en las zonas afectadas.
Andrea Pinto, asistente de la dirección de CEDECOL, explicó que la organización intenta contactar a sus afiliados para conocer posibles daños en iglesias y comunidades.
"Estamos haciendo un recorrido a la zona, llamando para saber afectaciones de nuestros afiliados, las iglesias, qué ha pasado", explicó.
Sin embargo, las dificultades en las comunicaciones impiden todavía obtener un panorama completo, especialmente en el Eje Cafetero y Chocó.
"Estamos en ello porque no tenemos comunicación con el Eje Cafetero y con Quibdó", señaló Pinto.
Entre las zonas que generan preocupación mencionó Cali, Manizales, el Eje Cafetero y Quibdó. La representante de CEDECOL aclaró que todavía no habían logrado establecer comunicación con sus contactos en Chocó.
"Bueno, el Eje Cafetero [...] y la zona de Quibdó, pero no hemos logrado comunicación con los de Quibdó, con los de Chocó", afirmó.
Evacuaciones y familias que perdieron todo
Los primeros reportes recibidos por CEDECOL dan cuenta de daños estructurales y evacuaciones en el Eje Cafetero.
"Sabemos que en el Eje Cafetero tuvieron que evacuar edificios y no pueden volver a los edificios porque están en riesgo, quedaron agrietados y están organizando campamentos para que las personas se trasladen allí, mientras a ver qué pasa", relató Pinto.
La representante de la organización también indicó que hubo familias que perdieron sus pertenencias como consecuencia del terremoto.
La información todavía es preliminar y CEDECOL continúa intentando establecer contacto con sus congregaciones para conocer la magnitud de las afectaciones y las necesidades de las comunidades.
En Medellín, una iglesia y una familia están a salvo
Desde Medellín, el pastor Marcelo Ferreri, de la Iglesia de los Hermanos, confirmó que tanto su familia como la congregación se encuentran bien después del terremoto.
Ferreri explicó que, aunque en Medellín los movimientos sísmicos no son desconocidos, la duración de este terremoto fue diferente a lo que había experimentado anteriormente.
"Uno acá está acostumbrado, cada tanto se sacude, pero a veces ni uno lo percibe", relató. Sin embargo, esta vez el movimiento se prolongó durante un tiempo que estimó cercano a los dos minutos. "Este duró mucho, mucho, mucho. Para mí, yo creo que debía estar muy cerca de los dos minutos", contó a Diario Cristiano Internacional.
El pastor señaló que la duración del movimiento generó preocupación por el comportamiento de las estructuras, aunque destacó que las construcciones de su zona en Medellín resistieron bien. "En la zona nuestra, por lo menos donde estamos puestos nosotros como Iglesia, no ha sufrido tanto, o sea, las estructuras de las casas han aguantado muy bien", explicó.
Ferreri también se comunicó con integrantes de su congregación a través de grupos de WhatsApp y afirmó que, según los primeros reportes que recibió, la mayoría se encontraba bien. "El informe que me ha llegado, la mayoría está todo bien", señaló.
La situación que conoció sobre otras regiones fue diferente. Ferreri mencionó especialmente al Eje Cafetero, zona que, según los reportes que recibió, sufrió mayores consecuencias. "Esa zona sí, hay edificios, hay casas derrumbadas, la mayoría de los muertos son de ahí", relató.
El pastor también recordó algunos protocolos de seguridad que, según explicó, las personas aprenden para actuar durante un terremoto, aunque estos comentarios corresponden a su experiencia personal y no sustituyen las recomendaciones oficiales de los organismos de emergencia.
Más allá de los daños y del temor provocado por el movimiento, Ferreri destacó una consecuencia espiritual de la experiencia para su familia y su congregación.
"Esto nos lleva a confiar más en el Señor, a agarrarnos más de él", afirmó.
Ferreri confirmó que tanto su familia como la Iglesia de los Hermanos se encuentran bien y permanecen atentos a la situación en las regiones más afectadas.
En Tuluá, el terremoto dejó daños y momentos de angustia
En Tuluá, Valle del Cauca, Brahian Hernández, gerente comercial de Software Redil, relató la experiencia que vivió durante el terremoto y el impacto que tuvo sobre su familia.
"En Tuluá, Valle del Cauca, vivimos algo que nunca habíamos experimentado", contó.
Hernández describió la intensidad del movimiento y señaló que uno de los aspectos que más lo conmovió fue el sonido producido durante el sismo.
"El sonido de la tierra como un aullido grave y la fuerza con la cual se movían los árboles", relató.
También describió las consecuencias que pudo conocer en otras zonas afectadas. "Daños estructurales graves, y personas a las cuales se les cayeron los techos encima", afirmó.
La emergencia también puso en riesgo a su propia madre. Hernández contó que parte del techo estuvo a punto de caerle encima. "Sí, mi mamá se me salvó de que parte del techo se le cayera en la cabeza", relató.
Después del episodio, la mujer quedó afectada emocionalmente. "Está muy mal emocionalmente", explicó Hernández.
El testimonio muestra el impacto que el terremoto tuvo en familias de Tuluá, una de las localidades del Valle del Cauca donde el movimiento se sintió con fuerza.
En Cali, el terremoto provocó daños y cierres preventivos
Desde Cali, Angélica Balanta, diseñadora gráfica del ministerio Ovejitas & Ovejitas, relató que el terremoto comenzó con un movimiento leve que después aumentó de intensidad. El sismo ocurrió alrededor de las 7:30 de la mañana, cuando se encontraba en su casa junto a su hija y un tío.
"Sentimos como un leve temblor, primero eso comenzó leve y luego ya muy fuerte, se escuchaba como la tierra así horrible", relató.
Balanta, que vive en un segundo piso, explicó que salió de la vivienda junto con sus familiares mientras continuaba el movimiento. En el sector donde vive, ubicado en el suroriente de Cali, no observó grietas en las viviendas.
"En el sector donde yo vivo, gracias a Dios todas las casas no hubo ni grietas", señaló.
En otros sectores de Cali se registraron daños en edificaciones, incluidos colapsos y desprendimientos de paredes. La situación llevó a las autoridades y responsables de distintos establecimientos a realizar inspecciones preventivas.
La interrupción del suministro eléctrico también afectó a la ciudad. Balanta explicó que el servicio comenzó a restablecerse después de varias horas.
"Se ha venido restableciendo la energía acá en la ciudad de Cali", contó.
La emergencia también provocó el cierre preventivo de colegios, centros comerciales y almacenes mientras se supervisaba el estado de las edificaciones.
"Todo se colapsó, entonces la ciudad está, como decir, parada", describió.
Al momento de su testimonio, Balanta confirmó que su familia se encontraba bien y permanecía reunida en su vivienda, mientras continuaban las evaluaciones en diferentes sectores de Cali.
El relevamiento de CEDECOL continúa mientras se restablecen las comunicaciones en las zonas afectadas. La organización busca conocer la situación de sus iglesias afiliadas y determinar dónde existen necesidades de asistencia.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





