
La región norte de Colombia enfrenta una crisis humanitaria de proporciones históricas debido a un intenso temporal de lluvias que ha devastado departamentos como Córdoba, Santander, Chocó y Antioquia. Según un informes de prensa y reportes de la comunidad cristiana agrupada en la Confederación Evangelica de Colombia (CEDECOL), el 80% de los municipios de Córdoba se encuentran bajo el agua, provocando la pérdida total de bienes para miles de hogares.
La tragedia ha cobrado la vida de 22 personas y mantiene a tres desaparecidas, mientras las autoridades investigan la gestión de la Hidroeléctrica Urrá por un presunto manejo irregular del embalse.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, calificó la situación como alarmante, señalando que "es un hecho sin precedentes en la historia, no tenemos reportes de un hecho de tal magnitud".
El drama se extiende al sector agropecuario, donde se estima que más de 5.500 animales han sido afectados. Testimonios de habitantes en zonas críticas como Lorica reflejan la desesperación de quienes ven sus medios de vida desaparecer. "Muchos se perdieron porque terminaron ahogados (...) La situación es crítica, el agua sigue aumentando", agregó el gobernador.

Ante este escenario de dolor, la comunidad evangélica ha respondido con un llamado a la acción solidaria y espiritual. CEDECOL ha habilitado puntos de acopio en Montería y Cartagena para recolectar alimentos, ropa y agua potable, enfatizando que la Iglesia unida representa la esperanza para quienes han quedado en la calle.
"Nos estamos movilizando y haciendo presencia en Montería, atendiendo el llamado de las comunidades afectadas por la emergencia.A través de nuestra Comisión de Ayuda Humanitaria, nos reunimos para orar con las familias damnificadas y ofrecer desayunos como una muestra tangible de amor, solidaridad y compromiso", informó CEDECOL a traves de su página en Facebook.
Además de la ayuda logística, se ha convocado a una jornada nacional de oración virtual bajo la promesa bíblica de 2 Crónicas 7:14, buscando consuelo divino para las familias afectadas.
Mientras el Gobierno nacional despliega ayuda humanitaria a través de la Fuerza Aérea, las iglesias locales continúan siendo la primera línea de apoyo emocional y físico, recordando que, en tiempos de crisis, la fe debe manifestarse mediante obras concretas de amor al prójimo.





