
El Congreso Nacional de Honduras inició una ronda de reuniones con representantes de la Iglesia Católica y de la Iglesia Evangélica como parte del proceso para impulsar la lectura de la Biblia en centros educativos del país. La iniciativa es coordinada por una comisión especial legislativa que busca elaborar un plan y un manual de implementación.
El diputado Arnold Burgos, presidente de la comisión, informó a los medios que los encuentros forman parte de la fase de socialización del proyecto y que también se convocará a organizaciones de la sociedad civil y asociaciones de padres de familia para conocer el contenido del documento en preparación.
Como informó Diario Cristiano, la propuesta se enmarca en el desarrollo de un Plan Nacional de Lectura de la Biblia, impulsado desde el Congreso con el objetivo de promover valores y principios entre niños y jóvenes mediante la lectura del texto bíblico en instituciones educativas públicas y privadas.
“No será obligatoria; se va a respetar la decisión de los padres de familia” - Diputado Arnold Burgos
De acuerdo con los promotores del proyecto, el propósito es permitir que los estudiantes tengan acceso a la Biblia como herramienta formativa.
“El plan nacional de lectura de la Biblia busca que se lea la Palabra de Dios tanto en los centros educativos públicos como privados”, expresó Burgos.
La iniciativa surgió tras la presentación de una moción legislativa en el Congreso, que abrió un debate sobre la formación en valores y el carácter laico del sistema educativo hondureño. El proyecto contempla el trabajo de una comisión multipartidaria encargada de diseñar la propuesta y dialogar con distintos sectores antes de su eventual implementación.

En las primeras reuniones se definieron lineamientos iniciales y se aclaró que la lectura bíblica no sería obligatoria. Según el presidente de la comisión, se respetará la libertad religiosa y la decisión de los padres de familia sobre la participación de sus hijos. “No será obligatoria; se va a respetar la decisión de los padres de familia”, afirmó el legislador.
Los encuentros también buscan reducir la polémica generada en redes sociales y recoger aportes de líderes religiosos y otros actores sociales para precisar el alcance del plan y la metodología de trabajo.
El proceso continúa en fase de diálogo y socialización, mientras el Congreso define los pasos para la elaboración final del plan y su eventual aplicación en el sistema educativo hondureño.
Para la ejecución de este proyecto, se ha propuesto la creación de una comisión especial integrada por diversas bancadas políticas, la Secretaría de Educación y representantes eclesiásticos.
Este grupo de trabajo tendrá un plazo de 30 días para diseñar un plan nacional que permita integrar la Biblia como un recurso de enseñanza y aprendizaje, siempre respetando el marco constitucional del país.





