El emotivo gol de Cody Gakpo en el Mundial dedicado a su bebé fallecido

Cody Gakpo
MONTERREY, MÉXICO - 29 DE JUNIO: Cody Gakpo, número 11 de la selección de Países Bajos, celebra el primer gol de su equipo durante el partido de la ronda de 32 de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 entre Países Bajos y Marruecos, disputado en el Estadio de Monterrey el 29 de junio de 2026 en Monterrey, México. Foto de David Ramos/Getty Images

El pitazo del árbitro había marcado una pausa en la tensión del encuentro frente a Marruecos, pero fue el silencio respetuoso de miles de aficionados lo que verdaderamente detuvo el tiempo. Cody Gakpo, tras anotar un gol crucial para los Países Bajos en este Mundial 2026, no corrió hacia el banderín de tiro de esquina ni buscó las cámaras para celebrar. En su lugar, cayó de rodillas sobre el césped, cerró los ojos bañados en lágrimas y levantó sus manos apuntando al cielo. Era un mensaje directo, una oración pública y una dedicatoria que trascendió el ámbito deportivo para tocar el corazón de millones.

Detrás de esa imagen, que ya se perfila como la más conmovedora de la Copa del Mundo, hay una historia de profundo dolor humano y una fe cristiana inquebrantable. Apenas unos días atrás, el jugador y su pareja habían anunciado la devastadora noticia del fallecimiento del bebé que estaban esperando.

La vida de un atleta de élite suele estar marcada por la presión de rendir al máximo nivel, pero pocas veces el público llega a comprender el peso emocional que cargan fuera de la cancha. El pasado 27 de junio, la noticia sacudió la concentración del equipo neerlandés. En un momento donde el enfoque debía estar en la táctica y el esfuerzo físico, Gakpo se encontró atravesando "el valle de sombra de muerte" que describe el Salmo 23.

Un testimonio de fe pública

La decisión de permanecer en el torneo no fue sencilla. Muchos esperaban que el delantero abandonara la concentración para vivir su duelo en total privacidad. Sin embargo, Gakpo decidió quedarse, encontrando en su confianza en Dios la fortaleza sobrenatural para continuar.

"Es el momento más doloroso de nuestras vidas, pero sabemos que nuestro pequeño está en los brazos del Señor", compartió el futbolista, dejando en claro dónde reside su esperanza en medio de la tormenta.

Cuando el balón cruzó la línea de gol frente a la selección de Marruecos, la explosión de júbilo fue reemplazada por una adoración genuina. Arrodillarse y apuntar al cielo no fue un simple cliché futbolístico; fue el acto de un padre rindiendo su mayor logro profesional ante el altar de su fe y en memoria de su hijo.

La fortaleza que proviene del cielo

Para el pueblo evangélico y los creyentes alrededor del mundo, la actitud de Gakpo es un recordatorio poderoso de cómo la fe opera en el sufrimiento. Él no ocultó su dolor, sus lágrimas fueron visibles para todos, pero tampoco ocultó su esperanza.

"Decidí quedarme y jugar porque sentí que Dios me daría la fortaleza para honrar a mi familia y a mi hijo. Ese gol no fue mío, fue para él y para la gloria de Dios", expresó Gakpo con voz entrecortada, mostrando una madurez espiritual que impacta más que cualquier trofeo.

La historia de Gakpo en este Mundial 2026 no será recordada únicamente por las estadísticas o los goles, sino por el testimonio cristiano de un hombre que decidió adorar y confiar, incluso cuando sus oraciones por la vida de su bebé no recibieron la respuesta que su corazón anhelaba.

"Mi fe es lo que me mantiene en pie hoy. Sin Jesús, no podría haber salido al campo", concluyó el jugador. 

La fe de Gapko es de larga data

Como informó Diario Cristiano Internacional, el delantero de la selección de Países Bajos y del Liverpool F.C. asume un papel de mentoría espiritual en los vestuarios, promoviendo espacios de compañerismo basados en los principios del Nuevo Testamento. Gakpo instruye a los futbolistas más jóvenes en el manejo de la fama mediante el enfoque en las enseñanzas cristianas.

El día en que su club levantó el trofeo de la Premier League, Gakpo mostró una camiseta en la que se leía "Pertenezco a Jesús". Cuando alguien como Gakpo —en la élite del fútbol— afirma con valentía: "Pertenezco a Jesús", eso dice más que cualquier sermón. Le dice al mundo: "Esto es lo que soy. Ahí es donde reside mi identidad".

Es habitual que el jugador comparta mensajes bíblicos y reflexiones cristianas con sus compañeros y seguidores. 


Autor: Javier Bolaños es un periodista con más 30 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Posee un amplio conocimiento de la realidad latinoamericana, habiendo viajado a prácticamente todos los países de la región. Es actualmente director de Diario Cristiano Internacional y de Christian Post español. Ha sido Productor Regional para América Latina de Global News Alliance (GNA), agencia de noticias que actualmente es socio de Diario Cristiano Internacional.

Fue Productor General del noticiero Mundo Cristiano de CBN News durante 10 años y también se desempeñó como director de Evangélico Digital, una publicación online enfocada en América Latina vinculada a la Alianza Evangélica Española. Ha sido corresponsal internacional para diversos medios de comunicación cubriendo elecciones presidenciales, catástrofes naturales y grandes eventos deportivos como las Olimpiadas y Mundiales de Fútbol.

Puede contactarlo al email: javier.b@christiandaily.com

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