
El futbolista belga Jeremy Doku reveló que jugadores cristianos de diferentes selecciones se organizaron antes de la Copa del Mundo para compartir su fe y aprovechar la dimensión global del torneo como una plataforma para hablar públicamente de Jesucristo.
El delantero del Manchester City relató la experiencia en un video publicado en su canal de YouTube, en el que hizo un balance de su participación mundialista y aseguró que su expectativa ante la competencia no estuvo relacionada solamente con el fútbol.
"La Copa del Mundo fue algo que realmente esperaba. No solo por el fútbol, sino que preparamos algo grande para la Copa del Mundo con el Cuerpo de Cristo", afirmó Doku.
Según explicó, creyentes que integraron diferentes selecciones entendieron que el Mundial ofrecía una oportunidad excepcional para expresar públicamente su fe.
"Múltiples creyentes de diferentes equipos vieron esto como una gran oportunidad, una gran plataforma para expresar la Palabra, para hablar de nuestro Señor y Salvador Jesucristo", agregó. Doku aseguró que los jugadores estaban entusiasmados por compartir su fe y consideró que durante el torneo muchas personas mostraron abiertamente sus creencias.
Uno de los principales datos que aportó el futbolista fue que el vínculo entre los jugadores cristianos comenzó antes de la competencia y atravesó las fronteras de sus respectivas selecciones.
"Múltiples creyentes de diferentes equipos vieron esto como una gran oportunidad, una gran plataforma para expresar la Palabra, para hablar de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" - Jeremy Doku
"Hicimos algunas reuniones, hicimos algunos videollamados con múltiples jugadores de diferentes naciones, porque sabíamos que esta era una oportunidad que habíamos elegido y que no podíamos dejar pasar", contó.
El jugador explicó que el mensaje que quisieron transmitir estuvo centrado en Jesucristo y en la esperanza cristiana de su regreso.
"Realmente queríamos mostrar al mundo que hay alguien que va a volver. Su nombre es Jesucristo", expresó. Según Doku, esa esperanza debía reflejarse en la manera de vivir, comportarse y hablar.
Durante el Mundial, esa comunión entre jugadores cristianos también quedó reflejada en encuentros entre futbolistas de selecciones rivales después de algunos partidos. "Cuando miras el torneo, ves múltiples veces dos países después de un partido, múltiples jugadores de diferentes equipos viniendo juntos, ganando o perdiendo. Eso muestra que hay una unidad incluso más allá del fútbol", afirmó.
Para Doku, los resultados deportivos quedaron en un segundo plano frente al propósito que aquellos jugadores buscaron expresar.
"Ganar o perder no es lo que más importa", sostuvo. Al evaluar lo ocurrido durante la competencia, aseguró que vio a muchas personas señalar públicamente a Jesús.
"Cuando miro atrás, he visto a muchas personas apuntando hacia Jesús, así que creo que la Copa del Mundo fue un éxito", declaró. También señaló que ver a otros futbolistas cristianos en diferentes selecciones y circunstancias lo alentó personalmente.
"Realmente queríamos mostrar al mundo que hay alguien que va a volver. Su nombre es Jesucristo" - Jeremy Doku
Doku recordó particularmente lo ocurrido después del partido entre Bélgica y Estados Unidos. En su relato mencionó al jugador de apellido McKenzie, con quien habló y compartió su fe.
Según explicó, el hecho de que jugadores rivales pudieran reunirse después de competir le permitió comprender que existía algo que, desde su perspectiva, superaba el resultado de un partido.
"Fue ahí que me di cuenta que esto es más grande que el fútbol y que podemos ver la imagen más grande", afirmó.
"Creo que las semillas fueron sembradas en la gente", añadió Doku, quien relacionó la experiencia con el principio bíblico según el cual algunas personas plantan y otras riegan, pero Dios produce el crecimiento.
La experiencia personal del delantero, sin embargo, estuvo lejos del Mundial que había imaginado antes de viajar. Doku reconoció que llegó al torneo con grandes expectativas deportivas y con el deseo de convertirse en una de las principales figuras de Bélgica.
"Realmente quería ser uno de los mejores en este torneo. Quería ser el mejor de Bélgica y llevarlo tan lejos como fuera posible", recordó.
El jugador también admitió que los elogios que recibió comenzaron a alimentar su orgullo. Según contó, algunos periodistas lo presentaron como el mejor futbolista de la selección y, aunque públicamente rechazó esas afirmaciones, posteriormente reconoció el efecto que tuvieron sobre él.
"En el Reino de los Cielos, Jesús es primero, la familia, luego el fútbol y todo el resto", afirmó Doku
"Empecé a sentir que había orgullo dentro de mí que la gente no podía ver, pero el Señor lo ve", expresó. Doku aseguró que las dificultades que atravesó posteriormente le permitieron examinar su propia actitud.
Su participación también quedó condicionada por problemas físicos que le impidieron entrenarse con normalidad y le provocaron fuertes dolores en el pecho y dificultades para respirar. En medio de esa situación recibió la noticia de que su esposa había comenzado el trabajo de parto antes de la fecha prevista. El futbolista regresó para acompañarla durante el nacimiento de su hijo y posteriormente volvió con la selección.
Al hacer su balance, Doku aseguró que aquellas circunstancias cambiaron la manera en que interpretó su paso por el Mundial. Las lesiones, los partidos que no pudo disputar y las dificultades personales terminaron por ocupar un lugar central en su reflexión sobre la fe. "Tuve que pasar por no jugar bien, estar en el banco, lesiones, todas estas cosas", señaló. Para el belga, los problemas y las pruebas pueden moldear el carácter de una persona.
"Cuando miro atrás, he visto a muchas personas apuntando hacia Jesús, así que creo que la Copa del Mundo fue un éxito", declaró Doku
"Incluso si no fue mi mejor torneo, si no fue mi mejor Jeremy, mientras Él esté contento, yo estoy contento", resumió.
Hacia el final de su testimonio, Doku explicó también cuál es el lugar que ocupa el fútbol dentro de sus prioridades.
"En el Reino de los Cielos, Jesús es primero, la familia, luego el fútbol y todo el resto", afirmó. "En este mundo a veces ponemos el fútbol primero. El fútbol es más importante que nada, esa es nuestra vida, lo cual no es verdad", afirmó.
El futbolista resumió esa convicción con una definición sobre su propia identidad: "Soy un padre, soy un servidor de Jesucristo antes de eso".
Doku consideró además que, paradójicamente, su testimonio durante la Copa del Mundo terminó por alcanzar mayor repercusión fuera de la cancha que dentro de ella. "Mi testimonio fuera del campo fue, en ese momento, incluso más fuerte que mi testimonio en el campo", aseguró.
Al mirar hacia atrás, Doku no midió el resultado de aquella experiencia únicamente por su rendimiento o por lo que consiguió Bélgica en la competencia. Para el delantero, los encuentros con futbolistas cristianos de otros países y la posibilidad de compartir públicamente su fe demostraron que existió durante el Mundial una unidad que fue, en sus propias palabras, "más grande que el fútbol".
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





