Iglesias filipinas impulsan movimiento de discipulado familiar ante preocupación por cambios en valores sociales

Filipinas por Familia
Cumbre Familiar de CrossGen en el GCF South Metro de Las Piñas, con el objetivo de fortalecer las relaciones intergeneracionales y fomentar la formación en la fe cristiana dentro de las familias filipinas.

Una vez concluidas las celebraciones familiares del mes de septiembre, la Comisión de Familia del Consejo Filipino de Iglesias Evangélicas (PCEC) instó a las congregaciones a convertir el discipulado familiar en una prioridad durante todo el año, capacitando a los padres para ser los primeros discipuladores de sus hijos y fomentando más espacios de crecimiento en la fe en el hogar.

La iniciativa surge tras la realización de la Cumbre Familiar CrossGen, encuentro que congregó a cerca de 800 participantes en la iglesia GCF South Metro, en Las Piñas, con el propósito de estrechar los lazos intergeneracionales y fortalecer la formación cristiana en los hogares del país. Los organizadores sostienen que lograr una transformación duradera exige trascender los eventos especiales y estructurar los ministerios en torno a la vida cotidiana de las familias.

"Tras la Cumbre Familiar CrossGen, se han abierto más puertas para que la Comisión de Familia del PCEC proyecte la visión de un movimiento de discipulado familiar en el país", expresó Maloi Salumbides, representante de la comisión, en declaraciones a Christian Daily International.

La comisión prevé liderar este movimiento, forjar alianzas estratégicas, abrir oportunidades para equipar a los padres y motivar a las comunidades de fe a pasar de un modelo centrado en actividades a convertirse en congregaciones enfocadas en el discipulado continuo.

Un enfoque intencional hacia las familias

Salumbides indicó que las congregaciones deben incorporar de manera deliberada el discipulado familiar en la predicación y destinar más tiempo y recursos para apoyar a los padres en esta tarea. Asimismo, sugirió coordinar los calendarios eclesiales para que los miembros del hogar dispongan de más tiempo juntos.

"Qué hermoso sería si los distintos ministerios de nuestras iglesias (mujeres, hombres, jóvenes y niños) alinearan sus programas para dar a las familias la oportunidad de compartir más tiempo juntas, construyendo relaciones auténticas y llenas de amor donde el discipulado pueda florecer", señaló.

Un reflejo temprano de esta iniciativa se dio en Batangas, donde una congregación transformó una conferencia de mujeres en un encuentro de discipulado familiar luego de que la esposa del pastor y una diaconisa asistieran a la cumbre CrossGen y decidieran redirigir el enfoque hacia los hogares.

La comisión planea organizar cumbres CrossGen cada dos años en distintas regiones de Filipinas, con la expectativa de expandir el proyecto a nivel internacional conforme se desarrollen nuevas colaboraciones. Al término del evento, el obispo Noel Pantoja, director nacional del PCEC, describió a CrossGen como "no solo un momento, sino un movimiento", ratificando el compromiso de darle continuidad a largo plazo.

"La familia filipina no está bien"

Salumbides explicó que las inquietudes sobre el matrimonio y la constitución familiar entre las generaciones jóvenes evidencian la urgencia del discipulado en el hogar. En 2025, durante su participación en un programa de radio gubernamental previo a la Semana Nacional de la Familia, todos los jóvenes encuestados en un sondeo callejero se manifestaron a favor de la cohabitación fuera del matrimonio, tendencia respaldada por datos de la Comisión de Población y Desarrollo y de la Autoridad de Estadísticas de Filipinas.

De acuerdo con Salumbides, las presiones económicas y las transformaciones en la percepción del compromiso y la fidelidad han llevado a muchas parejas jóvenes a optar por la unión libre en lugar del matrimonio, lo que plantea serios desafíos para la estabilidad y seguridad de los hijos.

El PCEC también citó estadísticas oficiales en una directiva pastoral en la que advierte que la tasa de fecundidad total descendió a 1,7, más del 58% de los niños nacen fuera del matrimonio y más de 15 millones de madres o padres solteros enfrentan dificultades socioeconómicas.

"Reconocer con honestidad que la familia filipina no está bien —que enfrenta presiones, amenazas y ataques crecientes en múltiples frentes— debería llevarnos a pausar y reevaluar nuestras prioridades y programas como iglesias y grupos de fe en Filipinas", afirmó Salumbides, agregando que la magnitud del reto demanda soluciones conjuntas y alianzas intereclesiales.

Propuesta de un Mes Nacional de la Familia

Las acciones de la comisión también abarcan la incidencia pública. Junto con aliados de la Coalición Nacional por la Familia y la Constitución (NCFC), han gestionado ante los legisladores la ampliación de la actual Semana Nacional de la Familia para convertirla en el Mes Nacional de la Familia.

En el Congreso, el presidente del Senado, Sherwin Gatchalian, presentó la Propuesta de Resolución del Senado N° 686, mientras que el representante Bienvenido M. Abante Jr. introdujo la Resolución de la Cámara N° 1455 el 17 de septiembre. Ambas iniciativas buscan declarar formalmente a septiembre como el Mes Nacional de la Familia para impulsar programas permanentes de fortalecimiento social.

Filipinas ya conmemora la Semana Nacional de la Familia bajo la Proclamación Presidencial N° 60 de 1992, y la Proclamación Presidencial N° 326 de 2012, que instituyó el cuarto lunes de septiembre como el Día "Kainang Pamilya Mahalaga" (La importancia de comer en familia).

"La fe está destinada a transmitirse"

Durante la cumbre, líderes eclesiales subrayaron que la transmisión de la fe inicia con los padres y demanda constancia a lo largo de las generaciones.

El obispo Pantoja recordó que el deber primordial de los progenitores es modelar su devoción para que sus hijos sean testigos vivos de su amor y servicio a Dios. Por su parte, el pastor Rodel Lacson recalcó que la fe no se transfiere de forma automática.

"La fe está destinada a viajar; no se queda estancada en un solo lugar. Debe viajar de una generación a otra, pero nunca se hereda automáticamente. Debe transmitirse con intencionalidad", sostuvo Lacson, exhortando a evaluar si en los propios hogares se está nutriendo espiritualmente a las nuevas generaciones.

Espacio para el diálogo intergeneracional

Bajo el lema "Pamilyang Sama-Sama, Henerasyong Nagkakaisa" ("Una familia junta, una generación unida"), la cumbre fomentó el diálogo directo entre generaciones. La propuesta surgió de un intercambio entre Salumbides y su hija perteneciente a la Generación Z sobre la necesidad de tender puentes frente a temas como la fe, la salud mental y la identidad.

El programa incluyó paneles sobre discipulado, familias reconstituidas, el duelo y el rol de los abuelos en la formación espiritual, destacando la participación de expositores de diversas edades como el obispo Efraim Tendero junto a su nieto, Datu Tendero Pagdanganan. Las conversaciones abordaron la necesidad de construir espacios seguros, inclusivos y compasivos dentro de las iglesias donde las personas puedan expresar sus procesos emocionales con autenticidad.

Naciones transformadas desde los hogares

Para Salumbides, el fortalecimiento del núcleo familiar resulta indispensable tanto para la misión de la iglesia como para el porvenir social del país, recordando que la Constitución filipina de 1987 consagra a la familia como el fundamento de la nación.

Frente a una población de más de 117 millones de habitantes distribuidos en más de 26 millones de hogares, concluyó: "Que el Señor nos conceda la disposición y la capacidad de dar el paso: de ser iglesias orientadas a eventos a convertirnos en iglesias formadoras de discípulos, proyectando una nación verdaderamente transformada a partir de familias transformadas y discipuladas".


Artículo publicado originalmente en Christian Daily International, versión en inglés de Diario Cristiano Internacional.

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