
La Confraternidad Evangélica de Honduras y la Asociación de Pastores de Tegucigalpa emitieron un comunicado en el que expresaron su profunda preocupación por la situación institucional del país y pidieron respeto a la Constitución de la República, a la declaratoria de resultados del Consejo Nacional Electoral (CNE) y a una transición de gobierno ordenada y pacífica.
En su pronunciamiento, los líderes religiosos manifestaron que “expresamos nuestra profunda preocupación por la conducta asumida por el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, y por las decisiones adoptadas en una sesión extraordinaria… cuyas resoluciones contravienen abiertamente la Constitución y la Ley Electoral vigente”.
El comunicado se refirió a las acciones adoptadas por el Legislativo como contrarias al marco constitucional. Redondo, denunció la existencia de un supuesto fraude electoral “abierto y sistemático” en el actual proceso electoral, al que calificó como un verdadero “golpe electoral” contra la democracia en Honduras.
A inicios de este mes de enero el CNE confirmó a Nasry Asfura como presidente electo de Honduras, tras las pasadas elecciones generales realizadas el 30 de noviembre.
El documento también afirmó que condenan de manera firme que el Congreso Nacional asuma funciones que no le corresponden, señalando que esa conducta representaba una usurpación de atribuciones frente al CNE, que es el organismo legalmente facultado para el escrutinio y declaratoria de resultados.
“Condenamos de manera firme que… el Congreso Nacional asuma dicha función, usurpando atribuciones y competencias que no le corresponden conforme al orden constitucional”, indicaron.
Los líderes evangélicos rechazaron igualmente cualquier intento de presionar a las Fuerzas Armadas de Honduras.
“Rechazamos categóricamente cualquier presión ejercida… contra las Fuerzas Armadas de Honduras, con el propósito de inducirlas a ejecutar acciones contrarias a la Constitución”, señalaron, en especial sobre la custodia y preservación del material electoral.
En el mismo comunicado se incluyó un reconocimiento público a la postura de seguridad institucional. “Felicitamos a las Fuerzas Armadas de Honduras… por su posicionamiento claro, firme y responsable en defensa de la legalidad, la protección del material electoral y el respeto a la declaratoria emitida por el CNE”, indicaron los firmantes.
La declaración también hizo un llamado directo al Gobierno de la República para que inicie de inmediato las coordinaciones correspondientes con el equipo del presidente electo Nasry Asfura, “a fin de garantizar una transición y traspaso gubernamental ordenado, transparente y conforme a la ley”.
Finalmente, el comunicado exhortó a todos los actores políticos a actuar con “cordura, responsabilidad y patriotismo, colocando los sagrados intereses de Honduras por encima de cualquier interés particular o partidario”, con el propósito de preservar la paz social y la institucionalidad democrática en el país.
El pronunciamiento se produce en un contexto político de alta tensión tras los comicios generales de noviembre, en un momento en que varios sectores instan a respetar los resultados oficiales y a mantener la estabilidad democrática ante decisiones institucionales que han generado controversia.





