
Este 27 de enero asumirá la presidencia de Honduras, Nasry Asfura, luego del polémico fallo del organismo electoral que confirmó que el representante del Partido Nacional logró imponerse en las urnas, lo que marcó el inicio formal de los preparativos para el cambio de mando.
Durante las semanas previas a las elecciones, representantes de las confesiones evangélicas y católicas incentivaron a la población a concurrir a las urnas para ejercer su derecho al voto. Esta participación generó una fuerte oposición desde sectores oficialistas, que derivó en amenazas y agresiones físicas, especialmente contra el pastor Mario Banegas, presidente de la Asociación de Pastores de Tegucigalpa (APT).
Diario Cristiano informó ampliamente sobre la previa de las elecciones, las marchas y los hechos posteriores, cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) hondureño decidió detener el conteo de votos al declarar un empate técnico, situación que alimentó sospechas de fraude por parte de distintos sectores. El medio también dio cuenta del ataque que sufrió Banegas luego de participar en un programa navideño.
Banegas continúa siendo blanco de amenazas, falsas informaciones e incluso de intentos de asesinato con armas de fuego. “A tres días de que se establezca la nueva Junta del Congreso han habido ataques terribles”, señaló en diálogo exclusivo con Diario Cristiano.
“El otro día estaba dando una nota en la calle y un hombre me apuntó con una pistola. El periodista salió corriendo y yo tuve que hacerme a un lado, pero solo fue una amenaza”, explicó. La situación se vuelve cada día más violenta para quienes, haciendo uso de las libertades que brinda la democracia, la defienden con firmeza. Esta postura genera una contraofensiva que escala en agresiones verbales, emocionales, psicológicas y físicas.
Además, Banegas afirmó que el ataque es “bien fuerte” y que existe también “un ataque mediático, inventando cosas y levantando calumnias”.
El presidente de la APT es objeto de constantes descalificaciones por parte de quienes buscan generar disturbios. Sin embargo, señaló que hay “una mayoría que está contenta” con los resultados electorales y que lo “reconocen” como uno de los que no bajaron los brazos en la defensa de la libertad.
“La gente en las plazas de comida de los malls [centros comerciales] me reconoce, me saluda y me invita a comer con ellos”, relató en señal de agradecimiento.
En paralelo, los días 21, 23, 25 y 27 de febrero se realizarán distintas sesiones programadas en el Palacio Legislativo hondureño. La Policía Nacional informó que ya cuenta con un plan integral de seguridad para resguardar el Congreso Nacional, tanto en el interior como en sus alrededores, ante la instalación de la primera legislatura y las actividades oficiales previstas. El objetivo es prevenir disturbios y evitar la presencia de personas que puedan alterar el orden público.
Asimismo, fuentes oficiales indicaron que el cierre del parque La Merced, ubicado en las inmediaciones del Congreso, responde a actividades protocolares, ya que el nuevo Presidente de la República ofrecerá un cóctel de bienvenida a las delegaciones que asistan a su investidura y a la instalación de la primera legislatura, evento que se desarrollará en el Hemiciclo.
En este contexto, la Guardia de Honor Presidencial continúa con las tareas de avanzada de seguridad, como parte del dispositivo integral destinado a garantizar un clima de orden, seguridad y normalidad durante las actividades del Congreso Nacional, donde Nasry Juan Asfura prestará juramento como presidente de la República





