
Arabia Saudita sigue siendo uno de los lugares más difíciles para que los cristianos practiquen su fe
A pesar de algunas reformas, Arabia Saudita sigue siendo uno de los países más hostiles del mundo para los creyentes. La prohibición de iglesias y la estricta ley islámica obligan a millones de cristianos a vivir su fe en la más absoluta clandestinidad.











