Nicaragua profundiza la censura: denuncian cierre de emisoras y persecución contra medios cristianos

Ortega Murillo
La reciente salida del aire de Stereo Romance y La Buena Onda reavivó las denuncias contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por el cierre sistemático de medios de comunicación en Nicaragua. Foto: Redes Sociales

El silenciamiento de medios de comunicación en Nicaragua volvió a generar preocupación internacional luego de que la emisora Stereo Romance denunciara que sus frecuencias fueron sacadas del aire por orden del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Según informó Infobae, la radio aseguró que funcionarios del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR) retiraron los equipos de transmisión de Stereo Romance 105.3 FM y de La Buena Onda 91.1 FM, ambas ubicadas en el departamento de Carazo. La medida dejó fuera de funcionamiento a las dos emisoras.

La denuncia fue interpretada por organismos de derechos humanos y entidades de prensa como un nuevo episodio de censura estatal en medio del creciente control oficial sobre los medios independientes y religiosos.

Aunque las publicaciones recientes no identifican formalmente a Stereo Romance como una emisora evangélica o confesional, distintos registros locales la vinculan históricamente con programación familiar, comunitaria y de contenido inspirado en valores cristianos. Sin embargo, no existen hasta el momento documentos oficiales o declaraciones institucionales que permitan catalogarla de manera concluyente como un “medio cristiano”.

El caso se suma a una larga lista de cierres y confiscaciones de medios religiosos denunciados desde las protestas sociales de 2018.

El portal Divergentes documentó que al menos 22 medios religiosos fueron cerrados o confiscados por el régimen Ortega-Murillo en los últimos años. Entre ellos aparecen radios católicas, canales religiosos y medios evangélicos que quedaron fuera del aire tras decisiones administrativas impulsadas por TELCOR.

Uno de los antecedentes más conocidos ocurrió en 2021, cuando el canal evangélico Enlace Nicaragua —Canal 21— perdió su licencia de transmisión. En aquel momento, directivos del medio denunciaron que la medida fue arbitraria y aseguraron que la programación del canal era de contenido espiritual y familiar.

La ofensiva también alcanzó a Radio María Nicaragua, cuya personería jurídica fue cancelada en 2024 junto con otras organizaciones religiosas. Diversos reportes indicaron que las autoridades avanzaron además sobre bienes y estructuras vinculadas al ministerio. El caso fue reportado por ACI Prensa.

El desmantelamiento sistemático de la red de medios religiosos

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció ya en 2022 el cierre masivo de radios y canales religiosos en Nicaragua. Según el organismo, el gobierno clausuró al menos once emisoras y cuatro canales de televisión por cable, muchos de ellos ligados a la Iglesia católica, según la información publicada por Infobae.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sostuvo en uno de sus informes sobre Nicaragua que el cierre de medios religiosos forma parte del “cierre del espacio cívico” impulsado por el gobierno nicaragüense. El organismo también advirtió sobre confiscaciones, restricciones a la libertad religiosa y persecución contra voces críticas.

Además de los medios religiosos, la presión estatal alcanzó a periódicos y plataformas independientes como La Prensa, Confidencial, 100% Noticias y Radio Darío, varios de ellos forzados al exilio o a operar fuera del país.

Distintas organizaciones periodísticas sostienen que desde 2018 más de 60 medios de comunicación fueron cerrados, confiscados o forzados a suspender operaciones en Nicaragua, mientras cientos de periodistas abandonaron el país ante el endurecimiento de la persecución política y mediática.

La preocupante restricción del espacio cívico y la libertad de fe

El gobierno nicaragüense sometió a los cristianos a una represión creciente a lo largo de 2025, según informó Diario Cristiano Internacional en abril tras revelarse un informe que documentaba 309 violaciones distintas a la libertad de religión o de creencias en el país centroamericano.

De los 309 casos, 200 afectaron a católicos romanos y 108 a cristianos protestantes, incluidos los adventistas del séptimo día, según el informe que cubre el año natural 2025, publicado por el grupo con sede en el Reino Unido Christian Solidarity Worldwide.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA).

Además ejerce como periodista freelance para los Festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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