
Nota del editor: El siguiente texto es la segunda y última entrega del reportaje especial escrito por el profesor Josué David Cortes junto a sus alumnos Mariana y Simón López. Si deseas leer la primera parte, enfocada en la profunda crisis humana y pastoral que atraviesa el país, puedes hacerlo haciendo clic aquí.
BLOQUE 3: FUNDAMENTOS TEOLÓGICOS Y ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL
Reflexión bíblica y pastoral para sostener la fe en medio del sufrimiento.
SL: En el ámbito terrenal, todos atravesamos dolores y tribulaciones. Estas experiencias, aunque difíciles, son las que nos transforman. La pérdida, el dolor y el fracaso no son simplemente obstáculos, sino elementos que moldean quiénes somos y cómo nos relacionamos con el mundo. Aunque muchas veces los percibimos como algo negativo, el dolor es, en realidad, una parte esencial de la vida humana.
La Biblia misma nos invita a reflexionar sobre esto. En Isaías 53 se nos muestra el sufrimiento con un propósito, recordándonos que el dolor no carece de sentido, sino que puede convertirse en un camino hacia la restauración, la esperanza y una transformación profunda del corazón. De igual forma, en Mateo 8:23–27, cuando Jesús duerme en medio de la tormenta, encontramos una enseñanza poderosa: no debemos confundir su silencio con su ausencia. Él siempre estuvo ahí, y esperó el momento perfecto para calmar la tempestad.
Ese mismo mensaje es el que quiero transmitir, especialmente a los jóvenes. Sé que muchos desean emigrar, que viven en medio de la incertidumbre, entre la esperanza y el desánimo. Ven que el barco se está hundiendo —y no solo como una metáfora—, pero aun así, quiero decirles algo: el futuro también está en sus manos. Si ustedes no alzan la voz, si no actúan, si no creen que es posible un cambio, ese barco puede terminar convertido en un naufragio. Pero si hay algo que no podemos perder es la convicción. Porque aunque el futuro parezca lejano o incierto, si caminamos con la certeza de que Dios está presente, incluso en medio del silencio, nada es imposible.
Este es un llamado a tener conciencia, a mirar lo que sucede a nuestro alrededor y a no ser indiferentes. A formar una visión, a defender convicciones y a construir ideas firmes, pero no desde el miedo, sino desde la fe. Porque cuando una generación decide sostenerse en Cristo, incluso en medio de la tormenta, no solo resiste... también tiene el poder de cambiar el rumbo de su historia.
10. ¿Cómo están pastoreando a los creyentes que luchan con preguntas difíciles como: "¿Dónde está Dios en este sufrimiento?" o "¿Por qué permites esto, Señor?"
"La fe cristiana tiene muchas respuestas con respecto al sufrimiento. Si uno tiene una fe simplista de que tú vas a creer en el Señor y que todo va a ser color de rosa, pues el sufrimiento te sorprende. Pedro le dice a los cristianos no se sorprendan de que de este fuego de la prueba que les ha venido porque como si fuera algo nuevo, como si fuera algo del otro mundo, el sufrimiento es parte de nuestra fe. La cruz nos habla de eso. Si Dios tomó algo tan terrible como la cruz y la convirtió en un instrumento de salvación para la humanidad, Dios puede sacar algo bueno de nuestro sufrimiento. No debemos estar buscando culpables, sino buscar propósito en el sufrimiento, que no debemos preguntarnos por qué, sino para qué. Y en ese pasaje Jesús nos da dos elementos para los que puede servir de sufrimiento. Uno, el sufrimiento es el escenario para que el Señor se glorifique. El salmista en el Salmo 23, que es tan conocido, aunque pase por el valle de la sombra y de muerte, no te verá mal alguno, porque tu Señor está conmigo, tu vara y tu cayado me infundirán aliento. El salmista no dice que no va a pasar por un valle de aflicción, sino que en ese valle de aflicción se revela, logra ver la mano de Dios, su vara, su cayado y eso le da fuerza y eso le ayuda a seguir adelante."
11. ¿Qué papel están jugando los jóvenes en la iglesia frente a esta realidad? ¿Ven esperanza, desánimo, deseo de emigrar, compromiso con el cambio?
"En Cuba la juventud, la inmensa mayoría de juventud tiene la perspectiva de migrar. Cuando uno le pregunta a los jóvenes su perspectiva de futuro es esa. Y hasta los niños también. Si hay una nueva generación... hay jóvenes que están tratando estos temas... si hay una juventud, por supuesto, hay algunos jóvenes que han sido muy activos en las redes sociales en La Habana, el Estado les ha puesto una persecución fuerte porque se han atrevido a hablar de estos temas. Pero si hay una nueva generación que ya, digamos, no tienen esa teología hacia adentro, sino que entienden que hay que hacer levadura, hay que ser fermento. Aún así, dentro de eso, sí una inmensa mayoría de la juventud cubana, cristiana y no cristiana, tiene la perspectiva de emigrar del país. Ven a Cuba como un barco que se está hundiendo y que ellos no quisieran estar en ese barco cuando se hundan."
ML: Además de que Cuba enfrenta una crisis económica y política, también es responsable de la herida profunda que está dejando en sus jóvenes. Todos podríamos concluir que el corazón de un país son aquellos que tienen en sus manos el mañana. Cuba hoy no solo se deteriora cada vez más en cifras, sino también en la esperanza de quienes la habitan. Los jóvenes están llenos de anhelos y sueños, como cualquiera de nosotros; tristemente, no solo no ven esperanza, sino que además no conocen otra realidad, pues crecieron en medio de la necesidad. Cuando se limita la libertad, se asfixia la vida, y más aún la de quien apenas está empezando a vivir. Y cuando los jóvenes pierden la fe en su propio país, buscan dejarlo, buscan un lugar donde existan oportunidades. Y eso no suena tan negativo, hasta que nos adentramos en las consecuencias: en los últimos años, cerca de medio millón de cubanos han dejado la isla, provocando un envejecimiento del país que no es inmediato, pero sí lento y asegurado.
Sin embargo, desde un corazón sensible, como escritora que denuncia la situación de la nación, elijo creer en una Cuba restaurada, y esa fe la sostengo en el Salmo 23. ¿Por qué no imaginar a jóvenes que, de la mano de Dios, tengan la valentía de no buscar la paz en otros horizontes, sino que decidan quedarse para sembrarla en su propio suelo y levantar lo que algún día fue Cuba? Volver a tener un país donde nada les falte, donde se les devuelvan a las personas sus derechos básicos, donde la esperanza sea una realidad viva.
12. ¿Qué pasajes bíblicos o verdades teológicas han sido más relevantes para sostener la fe de su congregación en este tiempo?
"Romanos 8:28 dice y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas cooperan a su bien. Dios tiene poder para sacar algo bueno aún de nuestras cenizas puede hacer algo bueno. Salmo 23: aunque pase por el valle de la sombra y de muerte, no te verá mal alguno, porque tu Señor está conmigo, tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Juan capítulo 5, ¿Dónde está el paralítico? El estanque, Betesda. Jesús le dice ¿Quieres sanarte? ¿Quieres ser sano? Y el paralítico lo que trata es de justificarse... Jesús lo sana, pero luego le dice: no peques más para que no te venga algo peor. Juan capítulo 9... el ciego de nacimiento... no debemos estar buscando culpables, sino buscar propósito en el sufrimiento, que no debemos preguntarnos por qué, sino para qué."
13. ¿Podría compartir un testimonio breve de cómo Dios ha mostrado su fidelidad en medio de esta crisis?
"Hace un tiempo después del huracán hubo unos hermanos que no conocemos directamente... nos trajeron varios sacos de arroz para ayudar a las personas. Y tuvimos la alegría de ayudar a las madres en crisis, a los hermanos y a personas de la comunidad. Personas que testificaban que no tenían nada en ese momento que comer y que pudimos alimentarles. Hemos visto así la mano del Señor muchas, muchas veces en situaciones así donde Dios de manera sobrenatural ha suplido en el momento exacto, en el momento exacto ha suplido lo que estábamos necesitando."
14. En un contexto donde el discurso oficial a menudo culpa a factores externos, ¿cómo ayuda la cosmovisión cristiana a discernir con sabiduría sin caer en simplismos?
"La Biblia nos lleva siempre a que nosotros reconozcamos nuestros propios pecados, nuestros propios problemas. Nos lleva a ser proactivos... la Escritura si uno va a conocer el evangelio, lo primero que uno tiene que entender es que uno es pecador. La Biblia siempre te lleva a reconocer tú tu pecado, no el pecado de otro. Muchos de los problemas que Cuba enfrenta son la consecuencia haber sacado a Dios de las instituciones y de la nación. Cuba por mucho tiempo ha sido el único país de América que por muchos años era un país confesionalmente ateo. Una cosmovisión cristiana nos ayuda a darnos cuenta de que no, de que el problema no es externo, sino es interno, muy interno. El problema es la naturaleza humana. Mientras el humanismo está culpando a otro, está culpando a los Estados Unidos y está diciéndonos que nosotros nos vamos a salvar a nosotros mismos por nuestros propios esfuerzos, nos está diciendo que debemos tener fe en el hombre... La Escritura nos está diciendo que no, que no hay justo, que no hay ni aun uno, que el corazón humano es perverso, que no podemos y no debemos buscar salvadores humanos para nuestra situación. Necesitamos una intervención divina."
BLOQUE 4: PROYECCIÓN FUTURA Y LLAMADO A LA ACCIÓN
Esperanza bíblica, peticiones de oración y visión del rol de la Iglesia.
ML: Dejamos de ser humanos cuando normalizamos la injusticia y guardamos silencio frente al dolor. Por ello, decidimos denunciar la situación de Cuba, hacerla llegar a quienes no la conocen y recordársela a todos aquellos que, con indiferencia, la han ignorado. Esto no es una denuncia desde el juicio o la crítica vacía; es desde la compasión al prójimo y desde una verdad poco reconocida. No escribimos esto solo para informar. Necesitamos darle voz a quienes nunca han sido escuchados, que no sean desapercibidos por la sociedad.
Hoy, como estudiante cristiana, lo que escribo no es solo periodismo, pues hablo desde la convicción. Considero que ninguna realidad debe ser oculta, y si puedo ver, comprender y escribir para dejar en el lector una semilla, me siento en la responsabilidad de hacerlo. Busco la sensibilidad de las personas, y eso no se puede lograr desde el silencio.
15. ¿Qué mensaje de aliento o exhortación bíblica le gustaría que los cristianos internacionales conocieran sobre la iglesia cubana hoy?
"Confiamos en que esta noche no va a ser eterna, que tenemos fe en el Señor, en que Dios va a usar, que estamos en dolores de parto y esperamos en el Señor de que nazca alguna nación libre donde se pueda predicar abiertamente el evangelio y donde pueda haber libertad para crear y para hacer. Lo primero que deberían mirar un poco en la historia de Cuba, sobre todo allá en Colombia y otras naciones de Latinoamérica, que a veces tienen una idea idílica, una idea bonita de Cuba, deberían mirarse en el espejo de Cuba y evitar caer y construir un Estado así. Realmente estos gobiernos de izquierda detrás de todo quieren convertirse en Dios, quieren convertirse en el Señor. Pero con respecto aliento tenemos fe en el Señor de que este sufrimiento no va a ser en vano, sino que Dios de todo esto, Dios es tan poderoso... Dios tiene poder para sacar algo bueno aún de nuestras cenizas puede hacer algo bueno. Tenemos fe de que Cuba volverá a sonreír. Nahúm 1:7 dice el Señor es bueno, fortalece en el día de la angustia y conoce a los que confían en él. En Cuba hay gente, hay un pueblo que confía en el Señor y sabemos que Dios está escuchando nuestro clamor y que Dios va a hacer algo."
19. ¿Hay alguna petición específica de oración que quiera compartir con nuestros lectores?
"Que oren por Cuba, pero que oren porque nazca una nueva Cuba. No necesitamos alivio, necesitamos que haya un cambio en nuestra situación, en nuestra realidad... no necesitamos una mejoría para seguir mal. Necesitamos que Dios permita que de esta aflicción salga algo nuevo. Que se pueda libremente defender la santidad de la vida humana sin temor a una represión, sin temor a una represalia y que nuestra nación pueda realmente como las demás naciones del mundo, puede ser una nación libre, una nación donde se pueda predicar a Cristo libremente y también las personas trabajar libremente y ganarse el pan con el sudor de su frente como Dios quiere que sea."
20. Pastor, mirando hacia adelante: ¿Qué escenarios ve posibles para Cuba en los próximos 6-12 meses?
"Cuando uno tiene que estar mirando cómo sobrevive cada día en medio de situaciones así, es difícil, pero miramos el futuro con esperanza y fe. Los cristianos no podemos ver el futuro de otra manera. Esperamos en Dios que Dios intervenga, que Dios haga algo realmente. Si la situación sigue como está, es insostenible para el pueblo. Es insostenible para la nación. Entonces esperamos en Dios que en este año el Señor haga algo, intervenga, haya realmente un cambio real en nuestra nación."
SL: Ahora bien, al mirar hacia los próximos 6 a 12 meses, los escenarios posibles para Cuba son complejos. Desde una perspectiva geopolítica, es probable que la crisis económica continúe si no hay cambios estructurales profundos, especialmente en materia productiva y de apertura. La presión social podría incrementarse, generando nuevas tensiones internas, como ya se evidenció en las Protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba. Sin embargo, también existe la posibilidad de ajustes graduales por parte del Estado para contener el descontento, aunque sin transformaciones de fondo en el corto plazo.
A nivel internacional, factores como las relaciones con Estados Unidos y otros actores influyentes seguirán condicionando el rumbo del país. Una flexibilización en estas dinámicas podría aliviar parcialmente la crisis, pero no resolverá por sí sola los problemas estructurales que enfrenta la nación.
21. ¿Qué papel cree que puede y debe jugar la Iglesia en un eventual proceso de reconstrucción nacional, más allá de la emergencia inmediata?
"La iglesia tiene un papel siempre papel de la iglesia es predicar el evangelio. Pero en nuestra nación hay que discipular esta nación. Como Israel que salió de Egipto. Israel fue libre de Egipto, pero la mentalidad de Egipto siguió en Israel y por eso estuvieron vagando 40 años. La filosofía que durante más de 60 años se ha implementado aquí ha generado un daño antropológico en los cubanos como nación, como raza. Un daño antropológico que incluso cubanos que a veces están ya en otras naciones, se llevan esas mentalidades. Y la iglesia debe trabajar en eso, en sembrar los valores del evangelio, los valores de la vida. La iglesia necesita trabajar en eso, tiene ese rol de enseñar valores distintos, los valores de Cristo, los valores del Evangelio, la ética protestante del trabajo, la importancia. Cuando haya la posibilidad realmente que el cubano tenga la posibilidad de ganarse su vida, su sustento con el sudor de su frente, incentivar eso. Así que de Iglesia, como sal, como luz que es, tiene un rol importante hacia futuro, hacia la reconstrucción de una nación que no pasa solamente por reconstruir las fachadas o recoger la basura, sino reconstruir valores y principios en el corazón de la gente y en las mentalidades de la gente."
22. Para cerrar: Si tuviera una palabra para describir la actitud que debe tener el creyente cubano hoy, ¿cuál sería y por qué?
"Los cubanos hoy debemos mirar el futuro con esperanza y debemos pararnos sobre todo al lado de Cristo. Al lado de Cristo, ver al Señor obrando en cada situación. Cristo nos comparó con cosas transformadoras, dijo que éramos la luz del mundo, la sal del mundo. Y también nos comparó con la levadura. Debemos seguir aún en medio de esta situación predicando el evangelio. Un cristiano cubano en estos momentos debe ser alguien que predique el evangelio.
CONCLUSIÓN Y LLAMADO FINAL
ML: Me permito finalizar con una certeza: la libertad de Cuba no puede ser, para nosotros como cristianos, un tema de indiferencia. En lo personal, espero haber sembrado en ustedes, como lectores, una semilla de esperanza acompañada de acción. Los invito abiertamente no solo a ayudar, tal vez económicamente si está en sus posibilidades, sino también a mantener una oración constante por un pueblo que está al borde del colapso.
De verdad, no me cansaré de apelar a la sensibilidad de los corazones frente a la injusticia y a la vulneración de los derechos humanos. Como creyentes, estamos llamados a ver, a sentir y a responder. La libertad de Cuba tiene que nacer tanto desde adentro como desde afuera. Desde adentro, a partir de la fuerza que el Espíritu de Dios puede levantar en un pueblo que se niega a rendirse, que decide resistir y reconstruir su nación. Y desde afuera, cuando nosotros, como cristianos, dejamos de ser espectadores y comenzamos a actuar con lo que tenemos en nuestras manos.
Porque, como bien lo afirma la Palabra, la fe sin obras es vana. Que nuestra fe, entonces, no se quede en palabras, sino que se traduzca en oración, en compasión y en acciones concretas. Que no solo comprendamos el dolor de Cuba, sino que lo elevemos en oración y respondamos con compromiso.
Frente a este panorama, la mirada no puede quedarse únicamente en la crisis. También debe dirigirse hacia la esperanza. La iglesia en Cuba hoy vive una tensión constante entre la dificultad diaria y la fidelidad a su llamado. Sin embargo, lejos de apagarse, su fe se ha fortalecido en medio de la prueba. El mensaje que la iglesia cubana quiere transmitir al mundo es claro: Dios sigue obrando, incluso en medio de la escasez, la incertidumbre y el silencio. Como enseña la Escritura, la fe no depende de las circunstancias, sino de la convicción de que Dios permanece presente. La iglesia no es ajena al dolor de su pueblo, pero tampoco ha perdido su esperanza.
En ese sentido, hay peticiones concretas que no pueden ser ignoradas. Se necesita oración por la paz, por la provisión diaria de las familias, por los enfermos en un sistema de salud debilitado y por los líderes —tanto políticos como espirituales— para que actúen con sabiduría. También se pide oración por la libertad, por la posibilidad de expresar la fe sin temor y por una generación de jóvenes que hoy lucha entre quedarse o emigrar, entre resistir o rendirse.
En medio de estos escenarios, el papel de la Iglesia resulta fundamental. Más allá de la emergencia inmediata, la Iglesia está llamada a ser un agente de reconstrucción moral, social y espiritual. No solo como un espacio de refugio, sino como una comunidad que forma valores, restaura relaciones y siembra esperanza en medio de la desesperanza. La Iglesia puede convertirse en un puente: entre el dolor y la esperanza, entre la crisis y la restauración, entre el presente difícil y un futuro posible. Su rol no se limita a lo espiritual. En contextos como este, la Iglesia también acompaña, escucha, sostiene y, en muchos casos, suple necesidades básicas. Es allí donde su testimonio se vuelve tangible: cuando la fe se traduce en acciones concretas.
SL: Para cerrar, si hubiera una palabra que pudiera describir la actitud del creyente cubano hoy, probablemente sería: perseverancia. No una perseverancia pasiva, sino una firme, consciente y llena de fe. Perseverar no significa ignorar la realidad, sino mantenerse firme en medio de ella, con la convicción de que, aunque el panorama sea incierto, Dios sigue teniendo la última palabra. Porque incluso en los momentos más oscuros, cuando todo parece indicar lo contrario, la esperanza no desaparece: se fortalece. Y es precisamente en ese punto donde la fe deja de ser solo una creencia... y se convierte en resistencia.
JC: La esperanza para Cuba y para Latinoamérica está en Cristo. Y en estos jóvenes como Simón y Mariana que no negocian sus convicciones y que a su corta edad están levantando la voz sin miedo. Por Cuba, por Colombia, por Latinoamérica estamos en la revolución del amor y no nos detendremos pero tampoco nos detendrán. "Con este amor ni para mirar pa atrás, con este amor ni pa coger impulso".
¿Cómo puedes ayudar?
ML: En medio de la resistencia, el cansancio y la esperanza diaria de los cubanos, hay un mensaje claro para nosotros: hacer parte del amor de Dios en esta tierra. Su palabra es clara, como lo vemos en Lucas 3:11: "Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo". No estamos llamados a quedarnos en el límite de la palabra esperanzadora, sino a llevarla a la realidad del otro. Pero no desde la lástima, sino desde el reconocimiento. El reconocimiento de que la dignidad humana nunca debería dejar de estar presente.
Ahí es donde algo cambia: cuando dejamos de mirar de lejos y empezamos a sentir más cerca. Cuando sensibilizamos un poco más nuestros corazones. Tal vez, mientras lees esto, tienes un pequeño grano de arena que puedes aportar. Y aunque parezca poco, puede significar mucho. Porque no se trata de cuánto se da, ni mucho menos de sentirlo como una obligación. Se trata de algo más profundo: de que si puedes hacer algo desde el amor, decidas hacerlo. Pues, si Dios ha puesto en ti la posibilidad de ayudar, no es casualidad. Y si en tus manos está la posibilidad de obrar, hazlo. Porque una fe sin obras es vana.
Si deseas aportar, puedes contactarte con el Diario Cristiano Internacional. Todo lo que se haga llegar será puesto en manos de quienes realmente lo necesitan.
PALABRA FINAL
JC, ML Y SL: El corazón de una nación está en los que tienen en sus manos el futuro, y cuando una generación decide sostenerse en Cristo, incluso en medio de la tormenta, no solo resiste, sino que tiene el poder de cambiar el rumbo de su historia. Por eso, en cada joven que se niega a rendirse, en cada pastor que predica sin temor y en cada creyente que persevera, late la esperanza de una Cuba restaurada.
Autores:
Josué David Cortes, licenciado en educación y ciencias religiosas con estudios en Ciencia Política y cosmovisión. Actualmente se desempeña como Maestro de Educación religiosa y ética valores en Bogotá Colombia, liderando una transformación educativa desde la apologética y la batalla cultural. Activista en defensa de la vida, la familia y la libertad. Escritor de verdad en tiempos de relativismo.
Simón Santiago López es un joven guiado por la convicción de que la vida cobra sentido mediante un propósito divino. Su misión consiste en hablar la verdad y analizar críticamente su entorno social y político a través de la palabra. En proceso de formación, busca utilizar su voz como herramienta para generar conciencia y transformar la realidad. Simón es estudiante de secundaria del Colegio Cristiano Integral en Funza, Cundinamarca, Colombia.
Mariana López Garay, joven seguidora de Cristo. Se congrega en la iglesia El Reino de Dios y su Justicia en Bogotá Colombia. Su pasión es hablar sobre temas que afectan la sociedad, busca comprender y compartir la realidad de lo que pasa en el mundo sin abandonar su integridad cristiana. Mariana es estudiante de secundaria del Colegio Cristiano Integral en Funza, Cundinamarca, Colombia.





