
En un acto cargado de simbolismo espiritual y ante la mirada de dignatarios internacionales como el rey Felipe VI de España y diversos mandatarios latinoamericanos, Laura Fernández tomó posesión como la presidente número 50 de la República de Costa Rica.
Fernández tomó juramento con su mano derecha colocada sobre un ejemplar de la Biblia y otro de la Constitución Política de Costa Rica. Un acto que simboliza su compromiso con las leyes de Dios y de los hombres.
En su primer discurso oficial, la mandataria marcó una clara línea de demarcación respecto a la política secular tradicional, posicionando su fe como el eje central de la administración que inicia este 8 de mayo de 2026.
Desde sus primeras palabras, Fernández dejó claro que su gestión no se limitará a la administración técnica de los recursos del Estado, sino que buscará la dirección de Dios.
"Hoy, al asumir la presidencia de la República, mi primera decisión es encomendar este nuevo gobierno a Dios", afirmó con contundencia. Esta declaración resuena profundamente en el contexto social de Costa Rica, un país con un arraigado tejido de valores cristianos que busca en sus líderes una coherencia moral y espiritual.
La mandataria elevó una petición que recuerda a las oraciones de los gobernantes bíblicos, solicitando las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos de una nación que, según sus palabras, ha despertado de una pesadilla.
En su alocución, Fernández expresó: "Le pido con humildad sabiduría para decidir, firmeza para actuar, y un corazón justo para servirles".
La visión de una tercera república y el combate al mal
Fernández se presentó como la "heredera del cambio" que inició hace cuatro años con el gobierno del ahora expresidente Rodrigo Chaves, pero con la firme intención de profundizar las transformaciones hacia lo que ella denomina una "Tercera República".
Esta nueva etapa promete modernizar las instituciones sin destruir lo que funciona, pero con un enfoque de "mano dura" contra los flagelos que afectan la paz social.
En su discurso se hizo énfasis en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico no solo como una política de seguridad, sino como un imperativo ético para proteger a los más vulnerables. "No me temblará el pulso para enfrentar al crimen organizado", aseguró, subrayando que su lealtad es "con Dios y con el pueblo de Costa Rica".
La unción de una "Débora" para la nación
Tras la juramentación, el ambiente de fervor se trasladó al acto religioso protagonizado por el pastor Daniel Piedra y el sacerdote Sergio Valverde. Este momento de unidad cristiana subrayó la importancia de la intercesión por las autoridades, siguiendo el mandato bíblico de orar por quienes están en eminencia.
El pastor Piedra utilizó una poderosa analogía al comparar el ascenso de Fernández con una figura emblemática del Antiguo Testamento.
"Hoy levantas una Débora para esta nación", proclamó el pastor, haciendo referencia a la jueza que trajo paz y dirección a Israel. Piedra enfatizó que los enemigos actuales no son de carne y sangre, sino espirituales, manifestados en la ambición y la corrupción que dividen a las familias.
En su intercesión, el pastor solicitó: "Que el temor de Jehová sea sobre ellos y sobre los tres poderes de la República". Esta petición busca que la administración pública sea guiada por una conciencia superior a los intereses políticos inmediatos.
Por su parte, el padre Valverde se unió en espíritu de fraternidad, citando el Salmo 33 para recordar que "dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor".
Su plegaria se centró en la capacitación espiritual necesaria para la nueva presidente, pidiendo específicamente la "unción fresca de tu Espíritu Santo" y los siete dones sagrados: ciencia, sabiduría, piedad, consejo, entendimiento, fortaleza y santo temor de Dios.
Este acto conjunto entre las principales confesiones cristianas de Costa Rica no solo bendijo el inicio de la gestión de Laura Fernández, sino que envió un mensaje de unidad nacional en torno a la fe común.
La presidente cerró su intervención con un "Amén" rotundo, reafirmando que su camino estará ligado a su convicción cristiana durante los próximos cuatro años.
Autor: Javier Bolaños es un periodista con más 30 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Posee un amplio conocimiento de la realidad latinoamericana, habiendo viajado a prácticamente todos los países de la región. Es actualmente director de Diario Cristiano Internacional y de Christian Post español. Ha sido Productor Regional para América Latina de Global News Alliance (GNA), agencia de noticias que actualmente es socio de Diario Cristiano Internacional.
Fue Productor General del noticiero Mundo Cristiano de CBN News durante 10 años y también se desempeñó como director de Evangélico Digital, una publicación online enfocada en América Latina vinculada a la Alianza Evangélica Española. Ha sido corresponsal internacional para diversos medios de comunicación cubriendo elecciones presidenciales, catástrofes naturales y grandes eventos deportivos como las Olimpiadas y Mundiales de Fútbol.
Puede contactarlo al email: javier.b@christiandaily.com





