
Con el firme propósito de buscar la pacificación de México, un bloque de iglesias cristianas evangélicas originarias de Chiapas ha puesto en marcha una movilización nacional sin precedentes. Liderados por la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés (ICIPAR) —una de las organizaciones con mayor presencia en el país—, los pastores han activado el programa titulado “México tierra de bendición”.
Esta iniciativa surge en un momento crítico para la seguridad nacional, integrando jornadas de oración diaria y una logística de intercesión por los gobernantes y la sociedad civil. La estrategia contempla no solo eventos masivos, sino un contacto directo con la población a través de visitas domiciliarias en las que se distribuirán ejemplares de la Biblia y material bíblico de reconciliación.
La movilización está programada para iniciar formalmente del 3 al 16 de agosto de 2026, con una proyección que se extiende hasta finales de año. El estado de Hidalgo será uno de los puntos neurálgicos, donde se planea cubrir los 84 municipios mediante una organización por sectores territoriales.
“Buscamos alcanzar con esta campaña como mínimo a un millón de personas con estos trabajos que se extenderán hasta el mes de diciembre de 2026”, señaló el pastor Josué Pérez Pardo, director de la iniciativa.
Dentro de la logística, equipos de voluntarios saldrán desde Chiapas para recorrer el país. Pérez Pardo destacó la urgencia de anunciar el evangelio para que la nación deje de ser considerada una “tierra de sangre”. La identidad visual del proyecto utiliza un mapa de México con los colores patrios bajo una nube blanca que simboliza la lluvia de la bendición de Dios y la limpieza espiritual del territorio.

El evangelio como respuesta a la crisis social
Desde una cosmovisión bíblica, la iglesia sostiene que el origen de la violencia no es únicamente estructural, sino espiritual. Mientras que las estrategias gubernamentales se han centrado en la militarización y programas sociales, el liderazgo evangélico propone una transformación del corazón humano a través del nuevo nacimiento.
“La verdadera paz no se va a conseguir con un proyecto del gobierno, se va a construir de persona a persona, si los cristianos nos propusiéramos hacerlo veríamos un gran cambio en la nación”, indicó el pastor Pérez Pardo. Esta postura se alinea con la doctrina de la reconciliación, sugiriendo que la paz social es un fruto de la paz individual con Dios.
A inicios de 2026, las cifras de violencia en México muestran una realidad dolorosa: aunque los homicidios dolosos han tenido una ligera baja estadística, otros delitos y las desapariciones forzadas (que superan los $130.000$ casos acumulados) mantienen un índice de impunidad del 97%. Ante este panorama, la iglesia argumenta que quien tiene la respuesta final es “el poder del evangelio”.
Antecedentes y el desafío de los espacios públicos
Esta no es la primera vez que el liderazgo del pastor Pérez Pardo enfrenta retos de esta magnitud. En 2013, la campaña “Hidalgo comprado con la sangre de Cristo” enfrentó censura por parte del gobierno estatal, que canceló el uso de la plaza principal con menos de 24 horas de antelación, argumentando el uso de símbolos patrios en la convocatoria religiosa.
A pesar de las restricciones legales o políticas, la comunidad evangélica ha demostrado capacidad de resiliencia. En aquella ocasión, miles de creyentes se congregaron en sedes alternativas, logrando el impacto deseado. Para este 2026, los organizadores esperan que el programa culmine en diciembre con cierres masivos en las principales plazas públicas de México, reafirmando que el mensaje pacificador de Jesucristo es una necesidad pública y urgente.
“Buscamos no ser indiferentes a la situación que estamos viviendo en México. Ya tenemos puntos estratégicos para arrancar el proyecto, es un trabajo de toda la iglesia”, concluyó el ministro de culto.

Autor: Ommar Ayala es un periodista que ha dedicado más de 20 años de su vida a investigar y revelar historias ocultas, analizar contextos complejos y dar voz a quienes no son escuchados, con rigor, ética y pasión por la verdad. En su trayectoria profesional en medios de comunicación ha sido reportero en México del periódico Criterio, la revista Contralínea y Newsweek en español. Fue coordinador académico de la licenciatura en Radio y Televisión Ministerial por parte de Latin University Theology (LUT) de California y catedrático de periodismo digital en la Universidad Mexicana del Evangelio de Cristo (UMEC). Es fundador y editor del medio de comunicación INFORMA y director de la Alianza de Comunicadores Cristianos de México (ACC MX).





