
Una "expansión radical" del aborto en etapa avanzada en Países Bajos está bajo consideración, con planes para interrumpir embarazos entre las semanas 22 y 24 por "razones sociales" en lugar de médicas, lo que ha generado una profunda preocupación entre los líderes cristianos.
El OLVG (Onze Lieve Vrouwe Gasthuis/Hospital de Nuestra Señora), un importante centro médico de Ámsterdam, está evaluando este enfoque.
Martine Versteeg-ter Veen, directora de MissieNederland (la alianza evangélica holandesa), expresó su inquietud en las redes sociales.
¿Atención social o intervención médica?
"Cada vez más, los hospitales son capaces de mantener con vida a niños prematuros, a veces incluso de 22 a 23 semanas", señaló Versteeg-ter Veen. "Es asombroso leer que, con este plan piloto, niños de la misma edad ahora puedan ser abortados sin una razón médica".
Afirmó que cuando no existe una necesidad médica, sino una presión social o circunstancias complejas que conducen al aborto, lo que se necesita es atención social, no una intervención médica que ponga fin a la vida de un niño sano.
Actualmente, MissieNederland está haciendo campaña junto con organizaciones de la sociedad civil y partidos en la Tweede Kamer der Staten-Generaal (la Cámara de Representantes en La Haya), quienes mantienen severas objeciones frente al plan.
"Sigamos construyendo juntos una cultura (de cuidado) en la que no se deje solos a los padres, se proteja la vida vulnerable y la dignidad humana sea lo central", suplicó Versteeg-ter Veen, añadiendo que "aquí se está cruzando una línea muy grave".
Oposición política y rechazo ético
El SGP (Staatkundig Gereformeerde Partij), conocido como el Partido Político Reformado, es uno de los grupos políticos que se opone a la iniciativa.
Un comunicado de prensa del SGP señaló que el personal sanitario siente, principalmente, un profundo rechazo ante la perspectiva de abortar bebés en etapas tan avanzadas por motivos sociales. Aunque el proyecto piloto se originó en el OLVG, el SGP afirmó que un grupo de trabajo de ginecólogos de la NVOG (Sociedad Holandesa de Obstetricia y Ginecología) busca expandir el acceso al aborto tardío por razones sociales a todos los hospitales de Países Bajos, una "expansión radical" que significaría que los centros médicos "pronto tengan que colaborar en el aborto de bebés sanos de 22 y 23 semanas". El SGP recordó que los abortos tardíos actualmente solo se realizan por razones médicas y no si el bebé está sano.
"Esto casi nunca ocurre hoy en día y es sumamente controvertido, porque a veces estos bebés mueren horas después de un parto provocado artificialmente", declaró el SGP. "El simple anuncio de esta medida ya está generando tensión en las salas de maternidad".
El SGP indicó que diversas conversaciones con profesionales de la salud en varios hospitales revelaron que ya se han realizado abortos de 22 a 23 semanas por razones sociales en múltiples ocasiones durante los últimos meses.
"Esto tiene un impacto enorme en el entorno laboral. Muchos trabajadores tienen objeciones morales a colaborar con esto", afirmó el parlamentario del SGP, Diederik van Dijk. "Donde el personal sanitario normalmente hace todo lo posible para mantener a los bebés con vida, ahora se les pide que dejen morir a un recién nacido".
"También detectamos temor a abrir este debate dentro de los equipos médicos. Entiendo perfectamente a cada profesional de la salud que dice: 'No voy a colaborar con esto'. El aborto siempre es muy chocante, en cualquier etapa: destruye una vida. Con estos abortos tan tardíos, eso se hace visible de una manera muy intensa y triste. Un bebé completamente formado, traído al mundo con vida y luego dejado morir deliberadamente en la sala de maternidad de un hospital... ¡Es escalofriante y clama al cielo!".
Van Dijk cuestionó si estos planes de aborto tardío cumplen siquiera con las directrices legales de los ginecólogos y los hospitales.
"Con esta expansión radical del aborto, se están poniendo a prueba literalmente los límites del derecho penal. Mientras tanto, nunca se ha llevado a cabo un debate político o social serio sobre las cuestiones morales, legales y prácticas. ¡Por lo tanto, este desarrollo falto de ética debe detenerse de inmediato!".
Van Dijk presentará una serie de preguntas parlamentarias a la ministra de Salud, Sophie Hermans, sobre qué hospitales planean realizar estos abortos, con qué frecuencia, cómo muere el bebé, qué directrices se aplican y qué se sabe sobre la percepción del dolor en bebés de 22 y 23 semanas.
La respuesta del hospital OLVG
Por su parte, el OLVG emitió su propio comunicado de prensa desmintiendo categóricamente la cobertura mediática.
El hospital aclaró que el aborto está legalmente permitido hasta las 24 semanas. Los abortos de hasta 22 semanas suelen realizarse en clínicas de aborto, mientras que la atención entre las 22 y 24 semanas se lleva a cabo en hospitales, pero "parece que, en la práctica, esta atención no siempre es fácilmente accesible".
Por ello, la Inspección de Salud y Atención Juvenil (IGJ) y la NVOG desean que esta atención esté mejor distribuida entre los hospitales de Países Bajos, según el OLVG.
"En el caso de la interrupción del embarazo entre las semanas 22 y 24, se trata de un grupo reducido de mujeres que a menudo se encuentran en situaciones difíciles y vulnerables", señala el comunicado del OLVG. "El objetivo es que puedan recibir la atención adecuada a tiempo, lo más cerca posible de sus hogares.
Varios medios de comunicación informan que se ha iniciado un proyecto piloto en el OLVG; eso es incorrecto. Todavía estamos en una fase exploratoria, durante la cual tenemos presentes tanto a nuestras pacientes como a nuestros empleados. Consultamos cuidadosamente con los equipos involucrados en el OLVG de antemano y evaluamos lo necesario para organizar potencialmente esta atención de manera correcta y segura".
La NVOG indicó que ha dedicado los últimos años a identificar cuellos de botella y a desarrollar "herramientas prácticas junto con los profesionales involucrados" para los abortos tardíos a partir de la semana 22, incluyendo un kit de herramientas y materiales de capacitación para los equipos de atención.
"La NVOG está comprometida a garantizar que las mujeres que cumplan con los requisitos para esta atención dentro del marco legal actual puedan contar con una asistencia oportuna, segura y cuidadosamente organizada", afirmó la organización. "Esto requiere una buena cooperación entre hospitales y clínicas de aborto, apoyo para los profesionales de la salud y una distribución regional adecuada de esta atención".
Para Versteeg-ter Veen y sus aliados en MissieNederland, el argumento profesional ofrecido por el hospital y los organismos médicos no resuelve la cuestión moral de fondo. Su campaña en la Tweede Kamer continúa con el fin de construir lo que describen como una cultura que apoye a los padres, proteja a los vulnerables y defienda la dignidad humana.
Autor: Chris Eyte es corresponsal internacional de Christian Daily International (versión en inglés de Diario Cristiano Internacional) y cubre Europa, Estados Unidos y Canadá, el Caribe y Oceanía. Lleva 18 años trabajando en periodismo y redacción publicitaria, principalmente para publicaciones cristianas en el Reino Unido, Estados Unidos y Australia. Es licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de St Andrews, en Escocia, donde fue presidente de la Sociedad Literaria de St Andrews.
En su tiempo libre, a Chris le gusta escribir devocionales y tiene su propio blog (hislovefrees.life). Chris ha viajado mucho, ha vivido brevemente en Sudáfrica y Bélgica, y ahora reside en el sur de Gales, en el Reino Unido, con su esposa e hijos.





