Colegio de Obstétricas bonaerense rechazó nuevo vademécum mientras ACIERA expresa preocupación bioética

Jael Ojuel
La Dra. Jael Ojuen, obstetra y directora del Departamento de Bioética de ACIERA, expresó preocupación por las implicancias éticas del nuevo vademécum obstétrico impulsado en la provincia de Buenos Aires y defendió la protección de la objeción de conciencia de los profesionales de la salud. Foto: Jael Ojuel archivo personal

El Colegio de Obstétricas de la Provincia de Buenos Aires (COPBA) rechazó públicamente el nuevo vademécum obstétrico impulsado por el Ministerio de Salud bonaerense, una iniciativa que busca actualizar las competencias de prescripción de las licenciadas en obstetricia e incorporar herramientas vinculadas con la atención integral de la salud sexual y reproductiva.

La controversia surgió luego de que el Ministerio anunciara avances hacia la aprobación de un nuevo vademécum obstétrico que contempla prácticas relacionadas con la implementación de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y la atención postaborto. Según la cartera sanitaria, la actualización procura adecuar el ejercicio profesional a las necesidades actuales del sistema de salud y ampliar el acceso a prestaciones previstas por la legislación vigente.

Entre otros aspectos, la propuesta contempla la prescripción de medicamentos vinculados a la implementación de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo y amplía determinadas facultades de prescripción de las licenciadas en obstetricia, puntos que se encuentran en el centro de la controversia.

El Consejo Superior del COPBA manifestó su rechazo a la iniciativa mediante un comunicado publicado en su sitio web.

“Creemos que es posible fortalecer la salud materna, la prevención, la educación y el acompañamiento integral sin abandonar la defensa de la vida humana”, expresó la Dra. Jael Ojuel

La entidad sostuvo que el Ministerio no puede modificar unilateralmente las incumbencias profesionales establecidas por la normativa vigente y advirtió que cualquier cambio de esa naturaleza debe contar con la participación de los organismos competentes y el correspondiente consenso institucional.

Desde el Ministerio de Salud bonaerense defendieron la iniciativa y afirmaron que el nuevo vademécum busca fortalecer el acceso a la salud sexual y reproductiva, brindar mayor seguridad jurídica a las profesionales y responder a las necesidades actuales del sistema sanitario. La posición oficial fue expuesta en una publicación difundida por la cartera provincial.

El debate también generó reacciones en ámbitos vinculados a la bioética y la defensa de la vida.

Consultada por Diario Cristiano, la Dra. Jael Ojuel, obstetra y directora del Departamento de Bioética de ACIERA (Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina), afirmó que la principal preocupación no radica únicamente en una actualización técnica de medicamentos, sino en que la medida incorpora prácticas vinculadas a la interrupción del embarazo y plantea cambios en las incumbencias profesionales.

La especialista señaló que toda política sanitaria debe resguardar simultáneamente la dignidad humana, la seguridad de las pacientes, la transparencia institucional y el respeto por la vida humana desde la fecundación hasta la muerte natural.

Ojuel también consideró que el debate presenta implicancias éticas para las profesionales de la salud que podrían verse involucradas en prácticas contrarias a sus convicciones personales. En ese sentido, sostuvo que cuando una profesional es convocada a participar en procedimientos que entran en conflicto con sus convicciones éticas o de conciencia, se genera un dilema que merece ser respetado.

“La bioética moderna reconoce que la libertad de conciencia es un valor fundamental dentro de las profesiones de la salud y no debería ser vulnerado por decisiones unilaterales”, afirmó.

Respecto del argumento oficial de ampliar el acceso a la salud sexual y reproductiva, la directora de Bioética de ACIERA sostuvo que el acceso a la salud no puede desvincularse de la protección de toda vida humana involucrada. Además, planteó que la discusión bioética no debe limitarse a determinar qué es legal o accesible, sino también qué es moralmente justo y cómo se protege a los más vulnerables.

“La bioética moderna reconoce que la libertad de conciencia es un valor fundamental dentro de las profesiones de la salud y no debería ser vulnerado por decisiones unilaterales”, afirmó la Dra. Ojuel.

“Creemos que es posible fortalecer la salud materna, la prevención, la educación y el acompañamiento integral sin abandonar la defensa de la vida humana”, expresó.

Otro de los puntos destacados por la especialista fue la necesidad de preservar mecanismos claros de objeción de conciencia para quienes trabajan en el sistema sanitario.

Según explicó, el riesgo de conflictos laborales o presiones sobre los profesionales existe cada vez que se implementan medidas sensibles sin garantías suficientes para el ejercicio de ese derecho. Asimismo, recordó que la objeción de conciencia es reconocida por numerosas tradiciones jurídicas y bioéticas y no constituye un privilegio, sino un derecho humano.

Finalmente, Ojuel llamó a evitar que el debate se reduzca a una confrontación ideológica y destacó la necesidad de promover una cultura del cuidado y del acompañamiento. A su juicio, la respuesta frente a la vulnerabilidad debe expresarse mediante una mayor capacidad de amar, sostener y proteger, especialmente a quienes no pueden defenderse por sí mismos.

La discusión permanece abierta mientras continúan las diferencias entre el Ministerio de Salud bonaerense y el Colegio de Obstétricas respecto del alcance de las competencias profesionales. El Ministerio sostiene que la actualización busca mejorar el acceso a prestaciones previstas por la legislación vigente y fortalecer la atención sanitaria. El Colegio cuestiona el procedimiento y las competencias involucradas, mientras que desde ACIERA se plantean objeciones éticas relacionadas con la protección de la vida humana y la libertad de conciencia.

“Una sociedad verdaderamente plural debe proteger tanto el acceso a las prestaciones previstas por la ley como la libertad de conciencia de quienes trabajan en el sistema de salud”, concluyó Ojuel.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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