
La organización humanitaria cristiana World Vision continúa fortaleciendo sus programas de sostenibilidad hídrica y resiliencia climática en el Corredor Seco de El Salvador, una de las zonas más afectadas por la sequía, la pobreza y la inseguridad alimentaria en Centroamérica.
Según informó World Vision América Latina, las iniciativas buscan garantizar el acceso al agua potable y mejorar las condiciones de vida de miles de familias vulnerables mediante proyectos de gestión hídrica, agricultura resiliente y restauración ambiental.
El Corredor Seco Centroamericano es una franja territorial que se extiende desde el sur de México hasta Panamá y alberga a más de 20 millones de personas. La región enfrenta graves impactos derivados del cambio climático, incluyendo sequías prolongadas, pérdida de cosechas y escasez de agua.
World Vision sostiene actualmente decenas de programas en municipios del Corredor Seco. Entre las principales líneas de trabajo figuran el acceso al agua y saneamiento, la regeneración de ecosistemas, la seguridad alimentaria y la reducción de riesgos frente a fenómenos climáticos extremos.
La organización también impulsa sistemas de captación de agua de lluvia y huertos comunitarios para familias rurales afectadas por la escasez hídrica. Uno de los proyectos destacados, denominado “Roots of the Future”, promueve soluciones sostenibles para reducir la dependencia de fuentes externas de agua y fortalecer la producción de alimentos en comunidades vulnerables.
De acuerdo con datos difundidos por World Vision, el 73% de la población del Corredor Seco vive en condiciones de pobreza y gran parte depende de la agricultura para subsistir. Estudios realizados en la región señalan además que los eventos climáticos extremos incrementaron los flujos migratorios en países como El Salvador, Guatemala y Honduras.
Diversos organismos internacionales han advertido sobre la gravedad de la situación ambiental en Centroamérica. Informes vinculados a la FAO y al Programa Mundial de Alimentos señalan que la combinación entre sequías, degradación ambiental y crisis económica agrava la inseguridad alimentaria en millones de personas del Corredor Seco.
En El Salvador, la problemática del agua también enfrenta desafíos estructurales relacionados con la contaminación de ríos y la limitada infraestructura de saneamiento. Investigaciones sobre recursos hídricos en el país indican que gran parte de las aguas residuales se descargan sin tratamiento adecuado, afectando tanto la disponibilidad como la calidad del agua para las comunidades rurales.
Frente a este escenario, World Vision promueve una estrategia regional denominada “Esperanza en el Corredor Seco”, orientada a fortalecer la resiliencia comunitaria y beneficiar a millones de personas mediante alianzas locales e internacionales. La organización enfatiza especialmente la protección de la niñez y el acceso sostenible al agua como herramientas clave para combatir la pobreza y evitar la migración forzada.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Evangelística Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





