Sociedad Bíblica de México celebra 60 años llevando la Biblia a nuevas generaciones

Sesenta aniversario de la Sociedad Bíblica de México
En 2026, la Sociedad Bíblica de México cumple 60 años de servicio, el aniversario fue celebrado con un nutrido grupo de representantes nacionales e internacionales. Ommar Ayala

Mientras el panorama religioso de México experimenta constantemente momentos de transición, una institución cristiana celebra seis décadas de una labor constante con una misión: acercar la Biblia a cada persona, en su propio idioma y en formatos accesibles.

La Sociedad Bíblica de México (SBM) fue fundada en 1966 y forma parte de la fraternidad internacional de las Sociedades Bíblicas Unidas. Su labor consiste en poner la Biblia al alcance de todas las personas mediante la traducción, producción y distribución de las Escrituras, trabajando de manera interdenominacional con iglesias y organizaciones cristianas.

En 2026, la SBM está cumpliendo 60 años de servicio. Su trabajo ha acompañado el crecimiento de miles de iglesias, seminarios, ministerios y creyentes que han encontrado en las Escrituras el fundamento de su fe.

La labor de coordinar el trabajo de la institución recae en Jaime López Vázquez, actual director de SBM, quien comentó en exclusiva a Diario Cristiano Internacional su sentir con el avance que ha tenido la organización.

“El corazón de Dios es alcanzar a todo mexicano. El trabajo es mucho y requerimos el apoyo de toda la Iglesia evangélica en unidad, cuando lo logremos vamos a cambiar el rumbo de este país con principios y valores bíblicos”, señaló López.

Para él, llegar a las nuevas generaciones es una tarea que ha quedado pendiente dentro del cuerpo de Cristo y en su opinión el tema debe de atenderse con urgencia.

“Muy pocas personas están viendo la gran necesidad del cambio generacional, tenemos grandes retos para alcanzar a los jóvenes y niños que necesitan descubrir que la palabra de Dios sigue siendo viva y poderosa para sus vidas”, apuntó López.

Frente a los cambios tecnológicos y culturales, la institución ha ampliado su presencia mediante plataformas digitales, uso de Inteligencia Artificial y recursos multimedia, buscando que las nuevas generaciones mantengan un contacto permanente con las Escrituras.

La expansión de formatos digitales también ha permitido que personas con acceso limitado a materiales impresos puedan leer o escuchar la Biblia desde dispositivos móviles e incluso con sistema braille para sordos.

Jaime López Vázquez, Sociedad Bíblica de México
La labor de coordinar el trabajo de la institución recae en Jaime López Vázquez, actual director de la Sociedad Bíblica de México. Ommar Ayala

La Biblia en un México cambiante

Cuando nació la Sociedad Bíblica de México, el país era muy distinto al actual. La Constitución ya garantizaba la libertad de creencias, pero la presencia pública de las iglesias evangélicas era mucho más limitada que hoy.

De acuerdo con los censos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía la diversidad religiosa del país ha aumentado de forma sostenida durante las últimas décadas. Paralelamente, las iglesias evangélicas y protestantes han incrementado su presencia en numerosos estados, generando una mayor demanda de materiales bíblicos para evangelización, discipulado y formación de nuevos creyentes.

Los datos que se tienen en la Dirección General de Asociaciones Religiosas de la Secretaría de Gobernación en México indican que en el país se contabilizan casi 10.600 asociaciones religiosas debidamente registradas.

Este crecimiento también ha significado nuevos desafíos para organizaciones dedicadas a la distribución de las Escrituras, que ahora deben responder a contextos urbanos, rurales e indígenas con necesidades muy distintas.

El reto de hablar el idioma del corazón

Traducir la Biblia a distintas lenguas implica mucho más que un trabajo técnico. Requiere años de colaboración entre especialistas en lingüística, traductores bíblicos, líderes comunitarios y hablantes nativos para garantizar que el mensaje conserve fidelidad al texto original y, al mismo tiempo, sea comprensible para quienes lo leerán por primera vez en su lengua materna.

El reto es muy grande, datos oficiales indican que México es uno de los países con mayor riqueza lingüística del mundo. El Estado reconoce 68 agrupaciones lingüísticas indígenas, de las cuales se derivan cientos de variantes

Expertos señalan que millones de personas aún no tienen acceso a la Biblia en su propio idioma. Por lo que la SBM trabaja para traducir el texto sagrado con el objetivo de llevar las biblias a comunidades indígenas, preservando su lengua y cultura.

“Es construir un puente para que las personas puedan escuchar la voz de Dios en la lengua que habla su corazón, en nuestra comunidad de Ixcatlán a lo largo de 18 años hemos visto vidas transformadas por medio de la lectura de la Biblia”, comentó Benito Fernández Figueroa, traductor y autoridad indígena mazateco.

Algo que se resalta por parte de SBM, es que se han traducido la Biblia a 8 idiomas nativos, entre los que se incluyen el maya, chol, tzotzil, tzetzal y mixe.

Especialistas en traducción bíblica coinciden en que el acceso a las Escrituras en el idioma propio fortalece la comprensión del evangelio y contribuye a preservar el patrimonio cultural de los pueblos originarios de México.

Las cifras detrás del ministerio bíblico

En México, la creciente demanda de Biblias refleja tanto el crecimiento de iglesias como el interés por recursos especializados para niños, jóvenes, familias y nuevos creyentes.

Durante seis décadas, la Sociedad Bíblica de México ha participado en proyectos de alfabetización, formación bíblica, acceso a la Biblia para personas con discapacidad visual y auditiva, y programas dirigidos a niños, jóvenes y familias.

“En 60 años se han distribuido más de 374 millones de materiales bíblicos y hemos llegado a 13 ciudades del país con centros de servicio y distribución”, comentó Efraín Amaro, jefe de distribución de SBM.

Representante de comunidades indígenas de México
La Sociedad Bíblica de México trabaja para llevar las biblias a comunidades indígenas, preservando su lengua y cultura. Ommar Ayala

Una misión compartida con la Iglesia

La Sociedad Bíblica de México trabaja con iglesias de distintas denominaciones cristianas, respetando sus tradiciones doctrinales y concentrando su misión en la difusión de las Escrituras.

En un mundo saturado de información, líderes cristianos consideran que el mayor reto continúa siendo el mismo desde hace seis décadas: lograr que cada persona tenga acceso a la Biblia y pueda comprender su mensaje.

“Reconocemos la fidelidad de Dios con SBM y lo continuará haciendo, hemos sido testigos que la luz de la palabra de Dios sigue brillando”, expresó Chris Egitto, director ejecutivo de efectividad en Sociedades Bíblicas Unidas.

Sesenta años después de su fundación, la SBM recuerda que el ministerio de la Palabra no se mide únicamente por el número de Biblias distribuidas, sino por las vidas transformadas a través del encuentro con el mensaje de Jesucristo.

Durante este año conmemorativo se realizarán diversas actividades, entre ellas servicios de acción de gracias, conferencias, exposiciones históricas, encuentros con iglesias y campañas para promover la lectura diaria de la Biblia.


Autor: Ommar Ayala es un periodista que ha dedicado más de 20 años de su vida a investigar y revelar historias ocultas, analizar contextos complejos y dar voz a quienes no son escuchados, con rigor, ética y pasión por la verdad. En su trayectoria profesional en medios de comunicación ha sido reportero en México del periódico Criterio, la revista Contralínea y Newsweek en español.

Fue coordinador académico de la licenciatura en Radio y Televisión Ministerial por parte de Latin University Theology (LUT) de California y catedrático de periodismo digital en la Universidad Mexicana del Evangelio de Cristo (UMEC). Es fundador y editor del medio de comunicación INFORMA y director de la Alianza de Comunicadores Cristianos de México (ACC MX).

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