Leandro de Souza pasa de ser el “hombre más tatuado” a misionero en Brasil

Leandro de Souza
Leandro de Souza, conocido por tener gran parte de su cuerpo tatuado, iniciará estudios teológicos tras obtener una beca completa. Su historia incluye conversión a Cristo, abandono de adicciones y decisión de dedicarse al trabajo misionero. Foto: Captura de video en Instagram

Leandro de Souza, un brasileño que llegó a ser conocido como el “hombre más tatuado de Brasil”, se prepara para iniciar estudios teológicos tras recibir una beca que le permitirá formarse para el ministerio y el trabajo misionero. Su historia, difundida por Diario Cristiano, muestra un proceso de conversión religiosa y cambio de vida.

Según contó en su cuenta de Instagram, el beneficio académico le permitirá trasladarse desde Bagé, en el estado de Rio Grande do Sul, hacia Pernambuco para cursar estudios en un seminario evangélico, lo que implica dejar su trabajo y dedicarse de lleno a su formación espiritual y ministerial.

“Estoy súper motivado y feliz. Pasaron cuatro años y el futuro pertenece a Dios. A donde Él me lleva, quiero ir. Ya sea en Brasil o en África, o en lugares más inaccesibles. Estoy listo para ayudar a otros”, dijo.

Allí pidió oraciones por su nuevo proyecto de vida. “Fui rescatado un día de la calle, de las drogas, de la prisión, y de tantos otros lugares que no pertenecen a Dios. Escogí una vez más renunciar a mi voluntad, la voluntad de mi carne, para servir a nuestro Señor y Salvador Jesucristo", indicó de Souza. 

"Es tiempo de ser siervo, es tiempo de vaciarse, es tiempo de aprender de aquel que es manso y humilde", enfatizó.

La trayectoria de Souza se hizo conocida por su apariencia: durante años tuvo más del 95% del cuerpo cubierto con más de 170 tatuajes. Tras su conversión al cristianismo, inició un proceso de eliminación progresiva como símbolo de ruptura con su pasado.

En el reporte publicado por Diario Cristiano se señala que el propio Souza describe esta etapa como una recuperación personal y espiritual. “Mi dignidad fue devuelta. No es sobre mí, es sobre Jesús”, expresó al referirse a su transformación tras dejar la adicción y la vida en la calle. El mismo reporte indica que su historia estuvo marcada por situaciones de vulnerabilidad desde la infancia, experiencias de abuso y posterior contacto con drogas y actividades delictivas que derivaron en su detención.

El cambio comenzó en un albergue municipal de Bagé, donde un grupo de evangelismo lo invitó a asistir a una iglesia. Quince días después fue bautizado y, desde entonces, afirma haber dejado las adicciones y orientado su vida hacia la fe.

Pasaron cuatro años y el futuro pertenece a Dios. A donde Él me lleva, quiero ir. -Leandro de Souza.

El proceso también incluye la eliminación de tatuajes del rostro y otras zonas visibles con apoyo gratuito de un estudio especializado, como parte de su decisión de iniciar una nueva etapa personal.

En entrevistas, Souza afirmó que su prioridad ya no es la imagen que proyectaba con los tatuajes, sino el llamado de Dios para su vida. Señaló que el período de estudio teológico será clave para su formación y que su intención es participar en misiones y labores de ayuda social.

El futuro misionero expresó además su disposición a servir en distintos lugares. Indicó que está dispuesto a trabajar en Brasil o en otras regiones, incluso en zonas de difícil acceso, con el propósito de ayudar a otras personas.

Actualmente participa activamente en la iglesia Asamblea de Dios en Bagé y desarrolla actividades de evangelización y asistencia social, mientras se prepara para su formación teológica y futura labor misionera. El caso ha sido difundido en medios cristianos como un testimonio de conversión y reinserción social.

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