Gobierno de Nicaragua recibió nuevas críticas por usar el lema "Adelante con Dios"

El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo adoptó el lema "Adelante con Dios" para las actividades oficiales por el 46.º aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, que se conmemorará el próximo 19 de julio. La decisión generó nuevas críticas de opositores y periodistas, entre ellos el comunicador nicaragüense Miguel Mendoza.

En una publicación en la red social X, Mendoza calificó de "despreciable y sacrílego" el uso de una consigna de contenido religioso para la celebración oficial.

"Es el mismo régimen despiadado que en 2018 dio la orden de '¡Vamos con todo!' a sus grupos armados y fuerzas represivas para atacar a la población que se había sumado a las protestas cívicas. Ahora tiene la osadía de utilizar la consigna 'Adelante con Dios' para la celebración del 19 de julio, una fecha que para muchos nicaragüenses simboliza dolor, luto y muerte", escribió el periodista.

Las declaraciones de Mendoza hicieron referencia a la crisis sociopolítica que comenzó en abril de 2018, cuando una ola de protestas contra el gobierno derivó en una violenta represión. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua documentaron violaciones de derechos humanos durante ese período, entre ellas el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, detenciones arbitrarias y restricciones a las libertades fundamentales.

La controversia surgió mientras el Gobierno promovió el lema "Adelante con Dios" en la convocatoria a las actividades conmemorativas del 19 de julio. En sus comunicaciones oficiales, el Ejecutivo presentó la celebración como una jornada dedicada a la paz, la soberanía, la esperanza y la continuidad del proyecto sandinista.

Las críticas también se produjeron en un contexto de prolongadas tensiones entre el Gobierno y las iglesias. Desde 2018, organismos internacionales de derechos humanos documentaron restricciones a la libertad religiosa, la cancelación de la personería jurídica de numerosas organizaciones vinculadas a iglesias, la confiscación de bienes y medidas contra líderes religiosos.

En los últimos años, el Ejecutivo incrementó el uso de referencias a Dios y de lenguaje religioso en discursos, campañas institucionales y actos públicos. Esa estrategia coincidió con un período de creciente confrontación con sectores de la Iglesia católica y con diversas organizaciones cristianas, que denunciaron limitaciones al ejercicio de la libertad religiosa y al trabajo de las comunidades de fe.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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