
La Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC) manifestó su postura crítica frente al proyecto de ley que se discute en la Asamblea Legislativa de Costa Rica bajo el concepto de "muerte digna".
Según un informe técnico de la organización, la propuesta legislativa representa lo que califican como un riesgo ético al permitir que terceros asuman la responsabilidad de determinar el final de la vida de un paciente, generando un escenario de vulnerabilidad para las personas en etapas terminales.
La organización, que actúa como representante del sector evangélico en Costa Rica, sostiene que la redacción actual del proyecto contiene ambigüedades jurídicas que podrían derivar en la práctica encubierta de la eutanasia o el suicidio asistido. Aunque el texto legislativo plantea el alivio del sufrimiento, la FAEC advierte que el marco legal propuesto carece de salvaguardias suficientes para proteger la integridad del paciente.
Ambigüedad jurídica y riesgo de eutanasia por omisión
Uno de los puntos de mayor preocupación para el liderazgo evangélico es la cláusula que permitiría eximir de responsabilidad penal a los médicos que actúen bajo "motivos de piedad".
La FAEC señala que esta terminología es subjetiva y abre una puerta peligrosa a la impunidad judicial en casos donde se interrumpan tratamientos vitales fuera de un protocolo estrictamente paliativo.
La entidad destaca que el proyecto facilita lo que denominan el "rechazo a tratamientos", sin establecer una distinción clara entre la obstinación terapéutica y la asistencia básica necesaria para sostener la vida. Según la federación, la normativa debería enfocarse en la protección de la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, evitando criterios de "calidad de vida" que puedan ser utilizados para justificar el adelanto del fallecimiento.
El valor de la vida y la soberanía de Dios
Desde una perspectiva teológica y social, la Alianza reafirmó su compromiso con los principios bíblicos sobre la soberanía divina. El pronunciamiento oficial subraya que la vida es un don de Dios y que su valor es intrínseco, independientemente de la condición de salud o la edad del individuo.
El organismo cuestionó públicamente los fundamentos del proyecto al preguntar: "¿Quién define cuándo una vida deja de ser digna de ser vivida?". Para la FAEC, el sufrimiento humano debe ser abordado con compasión y acompañamiento integral, pero nunca como una justificación legal para eliminar al sufriente.
Propuesta por un sistema de cuidados paliativos fortalecido
En lugar de avanzar con la legislación actual, la Alianza hizo un llamado a las autoridades costarricenses para fortalecer el sistema nacional de cuidados paliativos. La organización propone:
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Garantizar el acceso universal a medicamentos para el control del dolor sin comprometer la vida.
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Implementar programas de acompañamiento psicológico y espiritual para pacientes terminales y sus familias.
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Respetar el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud que se nieguen a participar en actos que contravengan la ética médica pro-vida.
Finalmente, la FAEC instó a la sociedad costarricense a defender la dignidad humana desde un marco que respete el valor sagrado de la vida, instando a los diputados a revisar profundamente los alcances de una ley que podría alterar los cimientos éticos de la nación.
Autor: Javier Bolaños es un periodista con más 20 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Posee un amplio conocimiento de la realidad latinoamericana, habiendo viajado a prácticamente todos los países de la región. Ha sido Productor Regional para América Latina de Global News Alliance (GNA), agencia de noticias que actualmente es socio de Christian Daily International. Fue Productor General del noticiero Mundo Cristiano de CBN News durante 10 años y también se desempeñó como director de Evangélico Digital, una publicación online enfocada en América Latina vinculada a la Alianza Evangélica Española. Ha sido corresponsal internacional para diversos medios de comunicación cubriendo elecciones presidenciales, catástrofes naturales y grandes eventos deportivos como las Olimpiadas y Mundiales de Fútbol.





