
Las autoridades de China arrestaron este mes a seis cristianos bajo cargos que incluyen "organizar a menores para realizar actividades que alteran el orden público" por llevar a cabo actividades eclesiásticas ordinarias, según informó la organización defensora de los derechos religiosos Bitter Winter.
La acusación se basó en que los cristianos de la ciudad de Kaili, en la provincia de Guizhou (prefectura de Qiandongnan), celebraban la escuela dominical, compartían el evangelio con niños y permitían que las familias adoraran juntas, informó Bitter Winter, citando al grupo de derechos humanos Weiquanwang.
"El cargo de "organizar a menores para alterar el orden público" tradicionalmente se ha aplicado solo cuando se incita a los menores a pelear, robar o participar en conductas que realmente amenazan la seguridad pública", informó Bitter Winter. "Aunque en China se prohíbe la entrada de menores a las iglesias, el hecho de que los niños asistan a actividades religiosas con sus padres es una expresión básica de la vida familiar y de la libertad de creencias, y no entra dentro del ámbito de la infracción".
Los acusados son Wei Yongqiang, He Jinbao, Quan Xiaolong, Long Jian, Cheng Yongbing y Zhou Guixia, de acuerdo con Weiquanwang.
"El caso ha llamado la atención por su novedad jurídica", informó Bitter Winter. "Los fiscales procedieron con la decisión de arresto sin escuchar ninguna de las opiniones legales presentadas por los abogados contratados por las familias".
El hecho de que los funcionarios aprobaran todos los arrestos a la vez indica que las autoridades tienen la intención de procesar de manera agresiva, señaló el grupo.
"Para muchos observadores, las acusaciones ilustran cómo las categorías legales diseñadas originalmente para proteger la seguridad pública se están extendiendo para criminalizar la práctica religiosa pacífica, particularmente cuando hay menores presentes", apuntó Bitter Winter.
Los seis cristianos también fueron acusados de fraude. En 2021, un tribunal condenó a un predicador adventista del séptimo día, identificado únicamente como Zhang, a 12 años de prisión por cargos de fraude, afirmando que los diezmos y ofrendas que recaudaba eran "ingresos ilegales", informó Bitter Winter.
"Ese fallo, sin precedentes en ese momento, abrió el camino para procesamientos similares en toda China, donde los pastores y líderes laicos han sido acusados cada vez más de fraude por recibir donaciones voluntarias", declaró el grupo. "El nuevo uso de la disposición de orden público que involucra a menores parece ser ahora otra primicia a nivel nacional".
La ciudad de Kaili ha sido un foco de persecución contra los cristianos, y las nuevas herramientas legales en las regulaciones religiosas de los últimos años están expandiendo las acciones contra la actividad rutinaria de la iglesia, afirmó el grupo.
En la recientemente revisada Ley de Sanciones de Administración de Seguridad Pública de China, las enmiendas adoptadas sin consulta pública colocan a las "actividades religiosas ilegales" al mismo nivel que la participación en un "culto" que difunde enseñanzas heterodoxas (xie jiao), declaró Bitter Winter.
"Desde la revisión, los predicadores de varias provincias ya han sido sometidos a detención administrativa", informó el grupo. "En algunas áreas, las autoridades locales han ampliado aún más el alcance de la aplicación de la ley, intensificando las tensiones entre las comunidades religiosas y el Estado".
Capacitación en "sinización"
En el Instituto Central del Socialismo en Pekín, del 12 al 18 de abril, el liderazgo católico de alto rango en China instó a 50 miembros del clero a "aprender profundamente y comprender a fondo" las declaraciones del presidente Xi Jinping y permitir que los "valores socialistas fundamentales" guíen su predicación y labor pastoral, según Bitter Winter.
"Lo que no se mencionó –una vez más– fue ningún documento del Vaticano o del Papa", informó la revista en línea del grupo. "Ni una sola referencia a la enseñanza magisterial apareció en el programa, a pesar del acuerdo entre China y el Vaticano, el cual Pekín cita regularmente como prueba de su buena voluntad".
El propósito de la sesión nacional de capacitación sobre la "sinización del catolicismo" era asegurar que las prioridades intelectuales y espirituales del clero se reordenaran para que la ideología del Partido Comunista esté por encima de la autoridad eclesial, según Bitter Winter. Participaron miembros de las Asociaciones Patrióticas Católicas y de las Conferencias de Obispos Católicos de China de todas las provincias, regiones autónomas y municipios.
El obispo Li Shan, presidente de la Asociación Patriótica, abrió la sesión con una declaración afirmando que el "programa general" de la "labor religiosa en la nueva era" consiste en implementar las directivas de Xi, fortalecer la gobernanza de la religión bajo el estado de derecho y asegurar que el catolicismo refleje las "características chinas", informó Catholic Church In China, publicación oficial de la Asociación Patriótica Católica China (CCPA) y de la Conferencia de Obispos de la Iglesia Católica en China (BCCCC).
Los participantes de la capacitación estudiaron el Pensamiento de Xi Jinping, las declaraciones de Xi sobre la labor religiosa, sus ideas sobre el estado de derecho y el programa del Partido para la "gobernanza estricta de la religión".
"También recibieron instrucción sobre la gestión de la actividad religiosa en línea y sobre las "funciones sociales" de la religión dentro del marco de los objetivos nacionales", informó Bitter Winter. "La única "tradición" enfatizada fue aquella que refuerza el nacionalismo cultural y la lealtad política".
In la ceremonia de clausura, representantes de las provincias de Jiangsu, Hubei y Guizhou se comprometieron a "elevar la postura política", "heredar la tradición patriótica" y "hacer avanzar la sinización en profundidad y sustancia", declaró el grupo.
"Prometieron construir un "sistema teológico con características chinas" y traducir su aprendizaje en medidas concretas para la visión de modernización y rejuvenecimiento nacional del Partido", señaló Bitter Winter. "Lo que surge es un modelo de catolicismo cuya misión principal no es la evangelización, la vida sacramental o la fidelidad a la Iglesia universal, sino el servicio disciplinado a la agenda del Partido".
El acuerdo de 2018 del Vaticano con el régimen no ha cambiado el control estatal sobre la religión, afirmó el grupo.
"La Iglesia Patriótica controlada por el Estado sigue siendo autorreferencial y entiende su misión como una rama de propaganda del PCCh para los católicos chinos, en lugar de como parte del catolicismo global", concluyó.
Artículo publicado originalmente en Christian Daily International, versión en inglés de Diario Cristiano Internacional.





