"Ten misericordia de nosotros": pastor reconstruye su ministerio tras perder su casa en Venezuela

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Felipe Sánchez, pastor de The New Ruah, junto a una imagen de los daños provocados por el terremoto en el urbanismo donde residía con su familia, en La Guaira. La flecha señala la torre donde se encontraba su apartamento, que permaneció en pie aunque sufrió daños. Foto: cortesía de Felipe Sánchez.

Eran cerca de las seis de la tarde del 24 de junio y la familia del pastor Felipe Sánchez estaba reunida en su apartamento del urbanismo Hugo Chávez, ubicado en Vargas, La Guaira, cuando sonó la alerta sísmica de Google. Su esposa, hijas, yernos y nietos compartían en la vivienda. Sánchez se había apartado unos minutos para conversar con su hija mayor cuando el terremoto tomó fuerza.

"No nos dio mucho tiempo", recordó con voz firme, aunque con un dejo de tristeza que reflejaba el impacto de la tragedia que golpeó a su comunidad.

La biblioteca se desplomó sobre la cama donde había estado momentos antes y el movimiento lo lanzó contra el marco de una puerta. Sánchez describió la sacudida como si hubiera estado "metido en una licuadora".

En medio del terremoto vio a uno de sus yernos sostener y abrazar a su hija Oriana y a su nieta Eliet. Él cayó de rodillas. "Señor, ten misericordia de nosotros. Ten misericordia", recordó que dijo.

Según su relato a Diario Cristiano Internacional, los nueve integrantes de la familia que se encontraban en la planta baja lograron salir con vida. La torre donde residían no colapsó, pero sufrió daños que obligaron a la familia a abandonar el apartamento.

Sánchez relató que el edificio quedó con grietas y que estructuras vecinas golpearon contra la torre. También aseguró que todavía siente dolores en las rodillas, muñecas, codos, hombros, cadera y columna como consecuencia de la violencia con la que el movimiento sísmico lo arrojó contra distintas superficies.

"Yo fui zarandeado como al trigo allí en el marco de la puerta y después caí de rodillas. Y lo que salió de mi boca fue: ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia", relató al recordar el pasaje bíblico en el que Jesús advierte a Pedro que Satanás había pedido zarandear a sus discípulos como trigo.

La familia directa de Sánchez sobrevivió, pero el terremoto golpeó duramente a su congregación. Según su testimonio, dos madres de la iglesia perdieron hijos. Una perdió a sus dos hijas y Sánchez afirmó que una de ellas aún no había sido encontrada, al menos hasta el momento de publicar éste artículo. Otra madre perdió a un hijo y una hija. También murió el sobrino de una colega vinculada a una sede donde realizaban encuentros mensuales con madres y niños.

Sánchez pastorea The New Ruah, congregación hija de Nuevo Ruah Internacional Christian Church, con sede en Luisiana, Estados Unidos. Su esposa, Anahis Rojas de Sánchez, también es pastora ordenada y junto a ellos sirve el pastor Carlos Muñoz. La congregación trabaja además con el ente internacional El Árbol de Lulú.

Los primeros días después del desastre estuvieron marcados por la dispersión. Miembros de la congregación quedaron en distintos refugios y las dificultades de comunicación complicaron el contacto entre ellos.

La propia familia de Sánchez permaneció entre dos y tres días en un refugio. Después recurrió a una modalidad denominada "refugio solidario", mediante la cual un familiar o amigo ofrece habitaciones a las personas que perdieron su vivienda. Su suegra les abrió las puertas de su casa.

Las comunicaciones también se convirtieron en un problema. Sánchez relató que en algunos momentos los mensajes demoraban uno o dos días en llegar debido a las dificultades de cobertura y a los daños en las antenas. A esto se sumó la falta de enseres y las dificultades para conseguir alimentos y otros productos en la zona.

Sin embargo, en medio de esa situación, Sánchez intentó reconstruir primero la vida de la iglesia.

Organizó una reunión a la que no asistió nadie. En el segundo encuentro llegaron tres mujeres. Según contó, una de ellas profesó su fe en Jesucristo y otra ofreció su vivienda para establecer allí una célula o casa de oración.

Poco después apareció una nueva oportunidad

Sánchez y su familia visitaron una propiedad en Carayaca, sector Tirima, y consiguieron alquilarla con opción a compra.

La casa cuenta con dos habitaciones, sala, cocina, baño y un anexo en el que, según explicó, podrían acondicionarse otras habitaciones. También posee un terreno donde hay cultivos de plátano, yuca, aguacate, lechosa y tomate.

Pero Sánchez no vio solamente una posible vivienda. Vio un lugar desde el cual podía comenzar nuevamente su ministerio.

"Si pudiéramos conseguir el capital para comprar esta casa", expresó. Su aspiración es que la propiedad pueda convertirse simultáneamente en vivienda familiar y sede de The New Ruah, como ocurría antes del terremoto.

La actividad ya comenzó

Sánchez y su esposa realizaron un primer grupo de oración virtual y convocaron a vecinos a través del grupo del Consejo Comunal. También comenzaron encuentros presenciales con niños de Tirima. 

Niños Tirima
Primer encuentro con niños impulsado por el pastor Felipe Sánchez en Tirima, La Guaira, donde comenzó una nueva etapa de su ministerio tras perder su vivienda a causa del terremoto. La iniciativa busca brindar acompañamiento espiritual, meriendas y ayuda a los niños de la comunidad. Foto: cortesía de Felipe Sánchez.

En uno de esos primeros encuentros participaron cinco niños. "Ahora ustedes tienen que invitar a uno o dos niñitos más para que vengan y estén aquí con nosotros", les dijeron.

La iniciativa incluye una merienda y, cuando los recursos lo permiten, golosinas y pequeños obsequios. Sánchez explicó además que esperaban kits para los niños ofrecidos por el Centro de Acopio del Caribe.

El trabajo comenzó a extenderse más allá de los primeros niños

Sánchez identificó a 20 familias con niños que permanecían frente a una torre cercana mientras se reparaban paredes interiores dañadas por el terremoto. Según explicó, la estructura exterior permaneció en pie, pero varias paredes interiores se agrietaron y debieron ser reconstruidas.

El pastor quiere acercarse también a esas familias. "Si hay la posibilidad de que algún ente me ayude para ayudar también a esas personas allí, darle algo de la palabra y llevarle algo que le ayude como útiles personales y esas cosas", expresó.

Hay mucha necesidad

Las necesidades de la familia y del nuevo trabajo de The New Ruah son concretas.

Además de reunir recursos que permitan eventualmente comprar la propiedad de Tirima, Sánchez señaló la necesidad de una planta eléctrica de entre 7.000 y 8.000 vatios debido a las fallas del suministro eléctrico en el sector. La congregación ya cuenta con un equipo de aire acondicionado, pero todavía no lo instaló.

En otro audio resumió su situación con pocas palabras: "No tenemos casa, no tenemos nada". Tras abandonar el apartamento, la familia dependió inicialmente de la vivienda de su suegra mientras buscaba cómo reorganizar su vida.

Sánchez también describió la magnitud de la destrucción que observó en el urbanismo donde vivía.

"Algo que me faltó decirle es que la torre donde yo vivía, ahí en el urbanismo, de 193 torres, yo creo que como 160, 170 colapsaron", afirmó. "Las otras fueron pocas las que quedaron en pie y la torre donde yo estaba, bueno, no es que quedó perfecta, pero tiene grietas, está separada, pero quedó parada".

Según relató, las torres ubicadas a los lados golpearon contra el edificio donde estaba su apartamento.

"Gracias a Dios que no nos aplastó, porque la mayoría de las personas que murieron, murieron aplastadas", añadió.

La asistencia que recibió Sánchez también pasó por una red de iglesias y organizaciones evangélicas.

Su caso llegó al Movimiento Sembradores de Esperanza Venezuela (SEVEN) mediante una cadena de contactos pastorales. Una pastora de Nuevo Ruah Internacional alertó a una red de pastores en Estados Unidos, que remitió el caso a Diego Ortiz, CEO del Movimiento SEVEN.

Ortiz encontró a Sánchez el 3 de julio durante la primera visita oficial de la organización al estado La Guaira después del terremoto, cuando el pastor y su familia todavía atravesaban las consecuencias inmediatas de haber perdido su vivienda.

Sanchez - Ortiz La Guaira
Diego Ortiz, CEO del Movimiento Sembradores de Esperanza Venezuela (SEVEN), junto al pastor Felipe Sánchez, de The New Ruah, durante uno de los encuentros posteriores al terremoto que afectó La Guaira. Captura de Instagram Movimiento SEVEN

Desde entonces, SEVEN canalizó el caso hacia centros de acopio de iglesias aliadas, entre ellas Príncipe de Paz y Jehová Yiré, con el objetivo de conseguir alimentos, enseres y artículos de higiene.

Posteriormente, en el marco de una "sala situacional estratégica" destinada a relevar la afectación en la zona, Ortiz volvió a entrevistarse con Sánchez y difundió su testimonio a través de las redes del Movimiento SEVEN junto con vías de contacto para quienes quisieran ayudar.

El caso de Sánchez forma parte, según los registros proporcionados por SEVEN, de al menos 120 casos documentados de pastores que perdieron sus viviendas o los espacios donde funcionaban sus congregaciones. El movimiento los incorporó a una campaña internacional denominada "Adopta un pastor".

Ortiz confirmó además a Diario Cristiano que una planta eléctrica proveniente de un cargamento donado desde República Dominicana será destinada a Sánchez. La ayuda todavía no había sido entregada al momento de la conversación.

Para Sánchez, sin embargo, la reconstrucción no se limita a recuperar lo que perdió.

"Una vez que nosotros salimos de allí, del urbanismo y todo, lo más importante que ha estado en nuestras mentes es compartir la palabra", explicó. "O sea, llevar la palabra. Tanto a niños como adultos".

Por eso Tirima adquirió para él un significado que excede la necesidad de encontrar un techo.

Después de sobrevivir al terremoto, abandonar el apartamento, pasar por un refugio y depender temporalmente de familiares, Sánchez comenzó otra vez con una casa alquilada, un pequeño grupo de niños y una comunidad a la que espera servir.

La petición que hizo mientras su edificio se sacudía —"Ten misericordia de nosotros, Señor"— es también la frase con la que interpreta lo ocurrido. Ahora espera que la casa de Tirima pueda convertirse no solamente en el nuevo hogar de su familia, sino también en un lugar desde el cual The New Ruah vuelva a reunir a su congregación y extienda su ayuda a otras familias afectadas.

Quienes deseen colaborar con la asistencia canalizada hacia Felipe Sánchez pueden comunicarse con Diego Ortiz, CEO del Movimiento Sembradores de Esperanza Venezuela (SEVEN), al teléfono +58-412-8831758, al correo MovimientoSeven@gmail.com o a través de Instagram en @MovimientoSevenVenezuela.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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