
La ciudad de Villahermosa fue el escenario de una masiva movilización de fe este lunes, donde la comunidad cristiana se unió para clamar por la tranquilidad social.
Según reporta El Heraldo de Tabasco, el contingente partió desde la Plaza de la Revolución con el objetivo de pedir por la paz, la unidad de la familia y la plena vigencia de la libertad religiosa.
Durante el recorrido por las principales avenidas, como Paseo Tabasco y 27 de Febrero, los asistentes entonaron alabanzas y elevaron plegarias por el bienestar de la región. El evento, que concluyó en la emblemática Plaza de Armas, buscó generar un impacto espiritual positivo en medio de los desafíos de seguridad y violencia que enfrenta la sociedad actual.
Tabasco, históricamente reconocido como el "Edén de México", ha atravesado en años recientes una creciente ola de inseguridad que ha trastocado la tranquilidad de sus habitantes y la estabilidad de las instituciones familiares. Este clima de incertidumbre, exacerbado por la criminalidad y la fragmentación del tejido social, ha impulsado a las iglesias a salir de sus templos para ejercer una presencia pública más activa y propositiva ante la crisis.
Julio César Pérez Lázaro, presidente del Comité Cívico Cultural de Tabasco, resaltó que este desfile es una tradición desde 1985, aunque este año cobró un sentido especial. "Damos gracias a Dios por la libertad religiosa y en este año por la paz que es muy importante, no solamente para nosotros y el país, sino en el mundo entero", señaló el líder.
Antes de iniciar la caminata, se realizó un acto cívico-religioso donde el pastor Gilbert Altonar Reyes dirigió una oración ferviente por la transformación del estado.
El pastor intercedió para que "el Espíritu Santo se mueva... y hoy estamos rogando y orando para que seas tú el que traiga la paz a nuestro estado", frente a los cientos de asistentes.
La marcha no solo se enfocó en la seguridad pública, sino también en el fortalecimiento de los hogares y el arrepentimiento personal. Los líderes presentes instaron a los fieles a ser promotores de paz en sus entornos cercanos, recordándoles que el mensaje de salvación es la respuesta definitiva ante las crisis sociales y familiares que atraviesa la humanidad.
Finalmente, representantes de asuntos religiosos y autoridades académicas ofrecieron mensajes de aliento a la multitud congregada en la Plaza de Armas.
Con esta acción, el pueblo evangélico reafirmó su compromiso de seguir intercediendo por las autoridades gubernamentales para que reciban la sabiduría necesaria y así garantizar la justicia y el orden en toda la entidad.





