
La Iglesia Evangélica Armenia de Montevideo celebró el sábado 17 de octubre de 2026 su centenario, con una jornada dedicada a recordar su historia, reconocer a las generaciones que la sostuvieron y renovar su compromiso con el futuro.
El pastor Pedro Lapadjian compartió fotografías del encuentro y un mensaje en el que destacó el significado de este aniversario: "Una historia de fe y resiliencia, que sigue impactando generaciones".
La congregación fue organizada el 4 de julio de 1926 por inmigrantes armenios. Según el libro "Huellas de una iglesia", sus primeras reuniones se desarrollaron en una habitación del barrio Casabó, donde un grupo de jóvenes se reunía para orar y leer la Biblia después de sus jornadas laborales. Con el crecimiento de la comunidad, comenzaron a utilizar espacios cedidos por la Iglesia Metodista.
Durante el festejo, según los testimonios publicados por asistentes, hubo cantos y una representación de la historia de la institución. Los comentarios también destacaron el reconocimiento a sus fundadores y un mensaje pastoral que invitó a crear puentes.
En su publicación, Lapadjian expresó gratitud hacia quienes precedieron a la comunidad y presentó el centenario como el comienzo de una nueva etapa, con oportunidades para continuar su misión.
La celebración reunió así la memoria de los inmigrantes que dieron origen a la iglesia y el compromiso de las generaciones actuales con la continuidad de esa obra.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.
Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina (AEL) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA).
Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





