Caravanas migrantes en Chiapas: entre la ayuda solidaria, el hambre y la incertidumbre

Sin Fronteras en Mexico
Un grupo de personas migrantes camina de noche ante la presencia de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), en México. Foto: Redes Sociales

Tapachula, Chiapas, México.— La llegada de una nueva caravana a la frontera sur de México vuelve a poner en primer plano las necesidades de alimentación, descanso y trabajo de las personas migrantes. Uno TV informó que alrededor de 200 personas, principalmente de Honduras y El Salvador, ingresaron el jueves 15 de octubre por el puente internacional Rodolfo Robles y emprendieron el recorrido hacia Tapachula como parte del contingente "Sin Fronteras". Entre sus integrantes hay familias con niños y adolescentes.

Durante su estancia en esa ciudad, la Primera Iglesia Bautista de Tapachula distribuyó el domingo unos 400 platos de comida. Según La Jornada, la entrega incluyó huevo, frijoles, tortillas y agua de horchata. El grupo tenía previsto retomar la marcha hacia el norte el martes 20 de octubre. 

Las aspiraciones de quienes viajan no se limitan a alcanzar Estados Unidos. Yesenia Rivera, una hondureña entrevistada por ese diario, explicó que busca junto con su esposo y sus dos hijos una oportunidad laboral en México. "Queremos quedarnos en México un rato, pero más adelante donde podamos encontrar una oportunidad de trabajo", señaló.

La ayuda llega después de semanas en las que otro contingente, "Fe y Esperanza con Dios", reportó dificultades para conseguir alimentos durante su recorrido por la costa chiapaneca. El 6 de octubre, cuando avanzaba desde Pijijiapan hacia Tonalá, el hondureño José Celaya relató a La Jornada que algunas familias pasaban días sin comer y compartían los pocos alimentos disponibles. El grupo, estimado entonces en unas 350 personas, había recorrido más de 150 kilómetros.

La cobertura de Meganoticias documentó también el paso por Mapastepec, con lluvias intermitentes, cansancio y caminatas de hasta 30 kilómetros diarios. Entre los viajeros identificó mujeres embarazadas y familias de distintos países de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

El desgaste terminó por modificar el recorrido colectivo. El 12 de octubre, La Jornada informó que la mayoría de los integrantes de "Fe y Esperanza con Dios" aceptó una oferta de agentes del Instituto Nacional de Migración para trasladarse desde Arriaga hasta Tuxtla Gutiérrez, donde, según los testimonios recogidos, recibirían un permiso que les permitiría continuar en autobús. Otros decidieron separarse y seguir por su cuenta. 

El acuerdo estaba rodeado de incertidumbre: al publicar aquella información, el periódico señaló que el INM no había respondido a su solicitud de detalles sobre el documento ofrecido. Por ello, la aceptación de los traslados no permite dar por comprobada la entrega de permisos a todos los participantes.

Los testimonios difundidos por ambos contingentes muestran necesidades inmediatas que acompañan la marcha: comer, recuperarse y encontrar ingresos para sostener a sus familias. En Tapachula, la entrega de alimentos ofrece un alivio temporal mientras los integrantes de "Sin Fronteras" preparan su siguiente tramo, todavía con incertidumbre sobre dónde podrán establecerse y trabajar.

Al momento de cerrar esta nota, Diario Cristiano Internacional permanecía atento a conectar con las iglesias que se encuentran asistiendo a los migrantes no alcanzano una conexión directa que pudiera aportar información más detallada de la situación de las personas.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.

Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina (AEL) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). 

Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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