
Durante el feriado de Carnaval, iglesias evangélicas realizaron acciones misioneras en varias ciudades de Brasil con el objetivo de predicar el Evangelio y anunciar el mensaje de la Cruz en medio de las celebraciones populares.
En São Paulo, Río de Janeiro y otras localidades, congregaciones organizaron salidas evangelísticas en calles, playas y espacios públicos. La iglesia evangélica participó con la denominada “Batucada Bendecida”, una batería que utilizó el ritmo del samba para anunciar el amor de Dios y la salvación.
Los voluntarios abordaron a los asistentes, ofrecieron oración y compartieron la fe cristiana. En Ubatuba, por ejemplo, varias personas decidieron seguir a Cristo y algunas se bautizaron en el mar durante las actividades evangelísticas.
La organización misionera Juventud con una Misión también impulsó acciones en diferentes ciudades con evangelismo creativo, teatro, música y predicación en las calles. Además realizó tareas sociales, como la entrega de desayuno a trabajadores de limpieza urbana y gestos solidarios hacia quienes participaban del carnaval.
En paralelo, en Belo Horizonte, cientos de jóvenes cristianos salieron a las calles para predicar y orar en medio de la celebración. Durante la movilización, los participantes se arrodillaron en la vía pública y clamaron por un despertar espiritual en la ciudad.
La actividad formó parte de un congreso de la Octava Iglesia Presbiteriana y reunió a jóvenes que caminaron por la ciudad con predicación, alabanzas y momentos de intercesión. En uno de los momentos más visibles declararon: “La llave de esta ciudad está en las manos de Jesús”.
El pastor Israel Abreu dirigió oraciones por la ciudad, mientras otros líderes predicaron el Evangelio e invitaron a las personas a acercarse a Cristo. También participaron intérpretes de lengua de señas, familias, niños y adultos mayores en la tarea evangelística.
Las acciones incluyeron oración por transeúntes, policías y trabajadores, así como conversaciones personales con jóvenes para compartir la fe. Los participantes afirmaron que su objetivo fue llevar esperanza y anunciar a Jesús en medio del ambiente festivo del carnaval.
Estas iniciativas reflejan el accionar de la iglesia evangélica en Brasil durante la celebración, donde creyentes salen a predicar el mensaje de la Cruz y a proclamar a Cristo en espacios públicos, combinando evangelización, oración y servicio social en distintas ciudades del país.





