
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció que su país no volverá a celebrar elecciones y aseguró que impulsará reformas legales para impedir que la oposición pueda acceder al poder por la vía electoral. La declaración, realizada durante el acto por el 47 aniversario de la Revolución Sandinista, constituye uno de los pronunciamientos más contundentes del mandatario desde su regreso a la Presidencia en 2007.
"Aquí no volverá a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder", afirmó Ortega durante su discurso. También adelantó que promoverá nuevas leyes en la Asamblea Nacional para levantar "un muro" contra los sectores opositores, a los que calificó de "golpistas" y "vendepatrias", según informó Reuters.
El anuncio se produjo poco más de un año después de la reforma constitucional que amplió el mandato presidencial a seis años, institucionalizó la figura de la copresidencia que Ortega ejerce junto con Rosario Murillo y fortaleció el control del Poder Ejecutivo sobre las instituciones del Estado. Esos cambios fueron cuestionados por gobiernos democráticos y organizaciones internacionales de derechos humanos, como lo reporta Associated Press.
Nicaragua celebró elecciones de manera ininterrumpida desde el fin de la guerra civil y la derrota electoral del Frente Sandinista en 1990. Sin embargo, los procesos electorales de los últimos años fueron ampliamente cuestionados por organismos internacionales debido al encarcelamiento e inhabilitación de dirigentes opositores, la exclusión de candidatos y la falta de garantías democráticas. El anuncio de Ortega representa la primera vez que el mandatario afirma públicamente que el país dejará de celebrar elecciones como mecanismo de acceso al poder.
Aunque las elecciones presidenciales recientes ya habían sido objeto de fuertes críticas, Ortega fue más allá al anunciar que no volverán a celebrarse comicios. El mandatario no explicó de qué manera implementará esa decisión ni cuáles serán las reformas legales que impulsará para concretarla. Reuters señaló que el presidente tampoco precisó cómo funcionará el sistema político bajo ese nuevo esquema.
Las declaraciones tuvieron amplia repercusión internacional, medios como El País reportaron los hechos. Diversos analistas y dirigentes opositores interpretaron el anuncio como un paso más en la concentración del poder político en Nicaragua y una señal del abandono definitivo de cualquier mecanismo de alternancia democrática.
Hasta el cierre de esta edición, Diario Cristiano Internacional verificó que no se habían publicado pronunciamientos oficiales sobre estas declaraciones por parte de la Alianza Evangélica Latina (AEL), la Alianza Evangélica Mundial (WEA), el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) ni la Comisión de Libertad Religiosa de la Alianza Evangélica Española.
Si bien estas organizaciones se pronunciaron en otras oportunidades sobre la libertad religiosa, la democracia y la situación de los derechos humanos en Nicaragua, ninguna había difundido un comunicado específico respecto al anuncio realizado por Ortega.
La ausencia de reacciones públicas ocurre en un contexto de prolongadas tensiones entre el gobierno nicaragüense y diversas iglesias cristianas. Desde la crisis sociopolítica de 2018, la Iglesia católica enfrentó la expulsión y el encarcelamiento de obispos y sacerdotes, el cierre de medios de comunicación religiosos, la cancelación de organizaciones vinculadas a iglesias y restricciones a actividades pastorales. Estos hechos fueron documentados por organismos internacionales y denunciados por entidades dedicadas a la defensa de la libertad religiosa.
Las próximas elecciones presidenciales estaban previstas para 2027. Hasta el momento, el gobierno de Nicaragua no publicó un proyecto de ley que explique cómo implementará el anuncio realizado por Ortega ni cuál sería el mecanismo político que reemplazaría al actual sistema electoral.
Un informe de la organización International Christian Concern, titulado: Global Persecution Index 2026, registró que el gobierno de Nicaragua ha encarcelado a sacerdotes, exiliado a obispos y cerrado universidades dirigidas por la Iglesia.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





