
El reciente triunfo electoral de Laura Fernández Delgado, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), marca un hito en la historia política de Costa Rica, no solo por la continuidad de una línea de gobierno, sino por la consolidación de un bloque evangélico con una incidencia programática sin precedentes.
Tras conocerse los resultados del pasado 1 de febrero, la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC) y el movimiento Foro Mi País han delineado su postura y responsabilidades ante el mandato que iniciará en mayo.
Un mandato bajo intercesión y valores
La FAEC ha emitido un comunicado oficial reconociendo la elección de Fernández como un ejercicio de responsabilidad cívica fundamental.
Más allá del voto, la Federación subraya que la responsabilidad del creyente es permanente, exhortando a la comunidad a orar por la presidente electa, sus vicepresidentes, el gabinete y los diputados electos, basándose en el precepto bíblico de I Timoteo 2:2-3 para procurar una vida pacífica y digna.
Además de la felicitación protocolaria, el comunicado de la FAEC enfatiza que la labor de la Iglesia no concluyó en las urnas, sino que adquiere un nuevo matiz de vigilancia y servicio.
La organización hizo un llamado vehemente a la unidad nacional, instando a los creyentes a asumir una actitud de respeto y colaboración ante las autoridades que tomarán posesión en mayo. Según el documento, esta disposición al trabajo conjunto busca que el país pueda gozar de una "vida tranquila y pacífica", cimentada en la piedad y la dignidad que emanan de los principios bíblicos.
Por su parte, el pastor Reinaldo Salazar, director de Foro Mi País (que reúne a líderes del sector evangélico) destacó en declaraciones a Diario Cristiano Internacional, que Fernández ha entregado simbólicamente el país a Dios, un gesto que considera histórico en la vida de la República.
Según Salazar, la nueva mandataria es vista como una mujer de fe y profesionalismo, lo que genera una alta expectativa de gobernanza basada en principios cristianos.
El cumplimiento de Rodrigo Chaves como cimiento
Esta nueva etapa se construye sobre el antecedente del gobierno de Rodrigo Chaves. Salazar afirma que Chaves cumplió al 100% los compromisos adquiridos en 2022 con el sector evangélico.
Entre estos acuerdos destacaron la no promoción de la ideología de género, la defensa de la vida frente al aborto y la revisión de la norma técnica abortiva. Este inventario de cumplimiento ha servido de base para que el sector cristiano mantenga su confianza en el actual proyecto político.
La alianza estratégica con Laura Fernández
De cara al periodo 2026-2030, la relación ha escalado de un acuerdo de temas específicos a una "Alianza Política Estratégica" formal.
Este pacto entre Foro Mi País y el PPSO incluyó el compromiso de que todos los candidatos a diputados y vicepresidentes firmaran una "Carta de Compromiso de Valores". Dicho documento establece pilares como la integridad, la transparencia radical, la defensa de la familia natural y el respeto inviolable por la vida humana desde la concepción.
Además, la alianza garantiza que el sector cristiano dejará de estar al margen de las decisiones. Se contempla la incorporación de perfiles profesionales evangélicos en ministerios clave como Educación y Salud, así como en el servicio exterior.
Salazar enfatizó que la cantidad de diputados cristianos electos para el congreso que asume en mayo es "histórica", lo que asegura una vigilancia cercana de los proyectos de ley para que armonicen con los principios bíblicos.
Hacia una gobernanza transformadora
El sector evangélico se declara listo para trabajar "mano a mano" con el futuro gobierno en proyectos que el país requiere, siempre bajo el marco de los valores morales predicados en las congregaciones.
La meta declarada por ambas partes es alcanzar una "Costa Rica idealmente superior", donde el servicio público sea un honor y la justicia social una realidad palpable para todos los habitantes.





