
PLANADAS, COLOMBIA.— Las explosiones alcanzaron un hospital y varias viviendas. Después, los heridos tuvieron que ser atendidos en un colegio. Un ataque registrado la noche del domingo 1 de noviembre cerca de una base militar en Planadas, en el sur del departamento del Tolima, Colombia, dejó cuatro muertos, entre ellos una bebé de dos meses, según el balance preliminar comunicado por las autoridades.
La gobernadora Adriana Magali Matiz confirmó las muertes y expresó su solidaridad con las familias. Según publicó CNN el Ejército denunció las consecuencias del ataque para la vida, la integridad y la seguridad de la población civil. El número definitivo de heridos seguía sin establecerse.
"Lo ocurrido anoche en Planadas es de extrema gravedad", declaró Matiz, quien reclamó justicia y medidas para detener la violencia.
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, también condenó el ataque y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas. En un mensaje publicado en X, anunció el refuerzo de la presencia de la fuerza pública y la intensificación de las operaciones para prevenir nuevos atentados. El mandatario reiteró que continuarán los bombardeos contra objetivos militares que calificó de legítimos y que avanzará en la reactivación de las fumigaciones conforme a la ley.
El ataque interrumpió la atención médica
Las primeras versiones describen el empleo de una volqueta con explosivos y drones. Semana informó de una grabación de una cámara de seguridad en la que se observan detonaciones e impactos contra un hospital y viviendas, aunque los medios empleados y la secuencia completa permanecían bajo investigación.
Según el comunicado del Ministerio de Salud citado por ese medio, las explosiones afectaron la prestación de los servicios sanitarios. Las instalaciones tuvieron que ser desalojadas y la atención de los pacientes se trasladó a un espacio provisional.
El alcalde de Planadas, Juan Camilo Hueje, informó de múltiples heridos y explicó que un colegio de la zona fue habilitado para atenderlos. La emergencia obligó así al municipio a responder a las lesiones del atentado mientras reorganizaba unos servicios médicos que también habían resultado afectados.
Investigación sobre los explosivos y los responsables
Los reportes sitúan el ataque en las inmediaciones del barrio Aeropuerto, cerca de una instalación militar. Hueje señaló que se habían observado drones sobrevolando el casco urbano.
La información disponible no permite determinar qué daños fueron provocados por cada dispositivo. La grabación descrita por Semana documenta las explosiones, pero no establece por sí sola la autoría ni reconstruye toda la operación.
EFE señaló que en la zona operan varias disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Esa presencia no constituye una atribución de responsabilidad. Los documentos consultados no identifican de manera concluyente a los autores del atentado.
El riesgo para los civiles
El caso se suma a las preocupaciones por el uso de explosivos en zonas pobladas de Colombia. En un análisis publicado en mayo de 2026, el Comité Internacional de la Cruz Roja advirtió de la intensificación del empleo de drones comerciales modificados para lanzar artefactos explosivos y de sus graves consecuencias para las comunidades.
El organismo subrayó que la forma y el lugar en que se utilizan las armas, junto con las precauciones adoptadas, determinan sus efectos sobre las personas y los bienes civiles. Esa advertencia es anterior al ataque de Planadas y no constituye una evaluación específica del hecho.
En Planadas, el daño a las instalaciones sanitarias amplió las consecuencias de las detonaciones. Además de causar víctimas y afectar viviendas, alteró la capacidad local para atender la emergencia. El balance definitivo de muertos, heridos y daños continuaba pendiente de verificación.
Al cierre de esta nota, Diario Cristiano Internacional no había recibido respuesta de CEDECOL a su consulta sobre si emitiría un pronunciamiento de repudio al atentado en Planadas y un mensaje de apoyo a los sobrevivientes y a las familias de las víctimas.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.
Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina (AEL) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA).
Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





