
Los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio dejaron graves daños humanos y materiales. La Guaira estuvo entre las zonas más afectadas, según los reportes iniciales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y del Servicio Geológico de Estados Unidos.
Diario Cristiano Internacional cubrió la emergencia y la movilización de iglesias y organizaciones evangélicas en los días posteriores al desastre.
En ese contexto, Cristo es Refugio, un ministerio de la Iglesia Bautista Reformada Trono de Gracia, informó que lleva ayuda material y acompañamiento espiritual a las comunidades afectadas de La Guaira.
Según el relato publicado por el ministerio, el equipo llegó a una de sus jornadas de ayuda con más de 400 desayunos, herramientas para rescatistas y cajas de Biblias. Sus integrantes afirmaron que varias personas afectadas, incluidas familias que habían perdido casas, familiares y pertenencias, se acercaron a pedir ejemplares de las Escrituras.
El testimonio describe una jornada específica y no una medición de la respuesta de todos los damnificados. Sin embargo, documenta que, junto con la asistencia material, el ministerio distribuyó Biblias, oró con las personas y compartió el evangelio con quienes deseaban escucharlo.
Otras organizaciones cristianas también han informado labores de ayuda posteriores al desastre. RTM Venezuela reportó la distribución de alimentos, agua, Biblias y suministros de emergencia, mientras que la Sociedad Bíblica de Nueva Zelanda señaló que la Sociedad Bíblica de Venezuela trabaja junto a iglesias locales para acompañar a las familias afectadas.
En medio de la recuperación, las necesidades más urgentes siguen siendo la protección, la atención médica, el acceso a agua, alimentos y vivienda segura, como advierte UNICEF. Para las iglesias que sirven en las comunidades afectadas, el acompañamiento espiritual forma parte de una respuesta que busca atender tanto las necesidades materiales como el dolor emocional de los damnificados.





