
La organización humanitaria evangélica Samaritan's Purse declinó una adjudicación de US$300 millones de la cartera diplomática estadounidense, prevista para dos años, destinada a brindar ayuda inmediata ante desastres naturales y respaldar operaciones en crisis prolongadas.
Franklin Graham, presidente y director ejecutivo de la entidad, informó el 28 de agosto que, tras un proceso de oración y diálogo, la organización decidió retirarse como beneficiaria de los fondos. "A lo largo de mi trayectoria al frente de Samaritan's Purse, siempre hemos confiado en Dios, no en el gobierno, para financiarnos", afirmó Graham, según reportaron Religion News Service y Devex.
La asignación formaba parte de un programa de asistencia exterior anunciado por la administración de Donald Trump, con cerca de US$1,938 millones destinados a organizaciones comunitarias y religiosas. De ese total, US$1,400 millones fueron previstos para servicios de salud y US$538 millones para respuesta humanitaria.
"A lo largo de mi trayectoria al frente de Samaritan's Purse, siempre hemos confiado en Dios, no en el gobierno, para financiarnos", Franklin Graham dixit.
Graham agradeció la confianza del Departamento de Estado y el respaldo de los donantes privados, y afirmó que Samaritan's Purse mantendrá abierta la posibilidad de colaborar con el Gobierno estadounidense ante emergencias específicas. La decisión no supone el fin de la relación de la organización con el Gobierno de Estados Unidos. Un portavoz del Departamento de Estado declaró a Religion News Service que la institución reconoce el papel de las organizaciones de fe en la respuesta a desastres y espera mantener una relación de colaboración con Samaritan's Purse.
Según el Departamento de Estado, el componente sanitario del programa busca fortalecer más de 2,500 hospitales, clínicas y centros comunitarios, además de capacitar, equipar y remunerar a más de 30,000 trabajadores de salud. La partida humanitaria, de US$538 millones, proyectaba llegar a cerca de 7 millones de personas afectadas por crisis y desastres.
La entidad, con sede en Boone, Carolina del Norte, continuará sus operaciones humanitarias con apoyo de donantes privados y recursos propios.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





