
En una reciente y contundente audiencia del Subcomité de Asuntos Exteriores para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la congresista republicana María Elvira Salazar alzó la voz contra lo que describió como "el asalto más brutal contra la fe" en la región.
Durante la sesión titulada "Defendiendo la Libertad Religiosa en el Mundo", Salazar dirigió duras críticas hacia los gobernantes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, señalando una escalada sin precedentes en la persecución de comunidades cristianas.
Salazar, quien preside dicho subcomité, utilizó su plataforma para exponer la crítica situación que atraviesan tanto la Iglesia Católica como las denominaciones evangélicas en territorio nicaragüense.
"Específicamente para Rosario Murillo quien es el mismo diablo y por eso está guiando a su esposo a no permitir este tipo de actividades [religiosas] en el territorio nicaragüense", expresó la congresista en inglés.
"El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo lidera el asalto más brutal contra la fe, encarcelando pastores, atacando a la Iglesia, confiscando propiedades y criminalizando las creencias. Quieren reemplazar a Dios con su régimen", agregró la legisladora, enviando un mensaje directo de que el escrutinio internacional sobre estas acciones entrará en una nueva etapa de firmeza.
La congresista fundamentó sus denuncias citando datos alarmantes que reflejan la hostilidad sistemática del Estado nicaragüense.
Según lo expuesto, más de 260 líderes religiosos han sido expulsados del país y se han registrado ataques contra más de mil templos católicos. De particular relevancia para la comunidad evangélica es la mención de Salazar sobre el encarcelamiento de pastores que han sido detenidos simplemente por ejercer su ministerio y realizar actos de adoración pública.
Basándose en su experiencia previa como periodista en Nicaragua, Salazar enfatizó que la administración de Ortega-Murillo busca silenciar cualquier voz moral que no se alinee con sus intereses políticos.
Esta preocupación se ha materializado en iniciativas legislativas como la Ley de Restauración de la Soberanía y los Derechos Humanos en Nicaragua de 2026 (H.R. 7055), presentada junto al representante Chris Smith, la cual busca elevar la presión internacional y apoyar a los líderes de fe que han sido silenciados por el régimen.
La audiencia concluyó con un llamado a mantener la libertad religiosa como un pilar fundamental de los derechos humanos en el hemisferio occidental.





