
Durante la jornada de este jueves en la asamblea general de la Alianza Evangélica Latina (AEL), que se celebra en San José de Costa rica, directivos y representantes de diversas federaciones iberoamericanas participaron en el panel titulado "La misión de las alianzas: desafíos y buenas prácticas".
El foro estructuró su análisis en torno a cinco ejes fundamentales para el presente y futuro de las organizaciones representativas en la región: el alcance misionero a las etnias no evangelizadas, el cuidado integral de los pastores, la credibilidad pública e interna de la iglesia, la conexión estratégica frente a las necesidades reales y la formación y sostenimiento de los obreros.
El panel contó con las exposiciones de Alcides Román, presidente de la Asociación de Iglesias Evangélicas del Paraguay (ASIEP); Ronald Vargas, presidente de la Federación Alianza Evangélica Costarricense; Carolina Bueno, secretaria ejecutiva de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE); la pastora Lyda Arias presidente de la Confederación Evangélica de Colombia (CEDECOL); y el pastor Louder Garabedian, presidente del Consejo de Representatividad Evangélica del Uruguay (CREU).
De campo misionero a fuerza misionera y el reto del relevo generacional
La primera intervención estuvo a cargo del pastor paraguayo Alcides Román, quien centró su exposición en la evolución del movimiento misionero latinoamericano a 39 años de la histórica declaración de San Pablo en 1987, cuando Luis Bush afirmó que América Latina dejaba de ser un campo misionero para convertirse en una fuerza misionera.
Al presentar el panorama global actual según los registros del movimiento Alcance una Etnia, el expositor señaló que existen 15.128 pueblos no alcanzados en el mundo. De esa cifra, 4.727 etnias se consideran totalmente no alcanzadas y sobre 1.105 de ellas carece de información o son totalmente desconocidas.
En este escenario, destacó que Paraguay, a pesar de haber sido históricamente uno de los países menos evangelizados de la región, cuenta en la actualidad con 129 misioneros sirviendo en contextos transculturales en diversas partes del mundo.
Esta labor se articula a través de la Cooperación Nacional Misionera (CONAMI), brazo misionero que trabaja en estrecha coordinación con la Alianza Evangélica del Paraguay (ASIEP) y la Asociación de Pastores (AP).
Como parte de esta alianza operativa, las tres entidades mantienen el compromiso conjunto de adoptar en oración diaria y movilización a 100 de las 4.727 etnias totalmente no alcanzadas, además de distribuir cotidianamente perfiles de familias misioneras para fomentar la intercesión en las congregaciones locales.
Nuevas estrategias frente a la transición en el sostén misionero
Román compartió su experiencia tras 20 años de pastorado local y 13 años de servicio directo entre los pueblos originarios de su país, periodo en el que dirigió una misión alemana enfocada en comunidades indígenas.
Relató cómo experimentó de primera mano la reducción del envío de obreros y recursos desde Europa: al asumir su rol contaban con 20 matrimonios misioneros alemanes, mientras que en la actualidad solo permanecen un matrimonio y una misionera soltera de esa nacionalidad, habiendo sido relevados mayoritariamente por obreros latinoamericanos.
El líder paraguayo explicó que el envejecimiento de las congregaciones europeas mermó las ofrendas tradicionales, lo que obligó a replantear la sostenibilidad y la movilización bajo el liderazgo de una nueva generación, encabezada actualmente por su hijo en dicha misión.
Sobre este cambio de paradigma tras una reciente gira en Alemania, citó la experiencia de la nueva directiva al presentar proyectos ante empresas y grupos juveniles.
"Ellos aceptaron 100% los desafíos que presentamos a ellos. La manera tradicional en que a mí me tocó trabajar no le llega a los jóvenes. Los jóvenes necesitan llegarle a ellos con otros desafíos, otras metas, a fin de que ellos puedan responder. Así que creo que la iglesia necesita aprender nuevas maneras de alcanzar a la nueva generación, a fin de que podamos, todos estos pueblos que todavía falta evangelizar, llegarle a ellos con el mismo evangelio, con otra generación, pero con otra estrategia".
Dignificación del ministerio y articulación frente al Estado en Costa Rica
El segundo eje del panel abordó el cuidado pastoral y la defensa de los derechos ministeriales, expuesto por el pastor Ronald Vargas, de Costa Rica.
Vargas inició su intervención relatando un episodio ocurrido en la Casa Presidencial durante una reunión interreligiosa convocada por el Ejecutivo para abordar la problemática de la violencia en el país, donde Vargas exigió un trato igualitario frente a las autoridades gubernamentales.
"El ministro de Comunicación dijo esto: 'Bueno, y aquí tenemos al obispo fulano de tal que está con nosotros, y aquí tenemos al pastorcito Ronald Vargas'. Yo dije: 'Un momentito. Yo no soy un pastorcito, yo soy una autoridad espiritual, y se me respeta'. Y se quedó sorprendido y dijo: 'Bueno, la autoridad espiritual'. Y cada vez que yo llegaba, me decía el presidente Chaves: 'Llegó la autoridad espiritual'. Porque nosotros hemos aprendido que los pastores tienen derechos, y nosotros trabajamos sobre esos derechos".
Para materializar ese respaldo, la Alianza Evangélica Costarricense reactivó hace cuatro años la figura del Colegio Pastoral, una institución que permanecía inactiva desde hacía 25 años, con el propósito de otorgar identidad, representación gremial y respaldo legal a las autoridades espirituales de las comunidades, de forma análoga a los colegios profesionales de médicos, ingenieros o abogados.

Capacitación teológica por extensión y protocolos en hospitales y cárceles
Como parte de los beneficios del Colegio Pastoral, la alianza implementó un Plan de Capacitación por Extensión dirigido a pastores y líderes que no tuvieron acceso a estudios secundarios o universitarios.
Mediante sedes distribuidas en todo el territorio costarricense, el programa imparte dos años de formación que culminan con un diplomado en Biblia y ministerio pastoral, a través del cual ya se han graduado 1.200 pastores y líderes.
Asimismo, la entidad implementó un carné oficial con un costo de 35 dólares y una vigencia de dos años. Esta credencial no solo genera ingresos para el sostenimiento de la alianza, sino que funciona como un mecanismo de control ético: para renovarlo, el ministro debe presentar una carta de respaldo de su denominación o autoridad eclesiástica que certifique la vigencia de su pastorado y su buen testimonio. Adicionalmente, el carné otorga descuentos comerciales mediante convenios con ópticas, restaurantes y ferreterías.
En el ámbito público, el Colegio Pastoral gestionó acuerdos directos con el sistema penitenciario, el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Vargas explicó que, ante las trabas que enfrentaban los ministros para visitar a enfermos en los hospitales, reclamó ante la presidencia ejecutiva de la CCSS por la obstrucción a la libertad religiosa, pero también asumió el compromiso de corregir las malas prácticas de algunos pastores que intentaban realizar cultos con atriles y panderetas dentro de los centros médicos.
"Vamos a entrenar a los pastores cómo se deben comportar en los hospitales, vamos a entrenarlos cómo se deben comportar en las cárceles. Y entonces nosotros le damos un taller de cómo ministrar en las cárceles y cómo ministrar en los hospitales para poder tener credibilidad de lo que ellos están haciendo. Estas instituciones tienen los nombres de todos los pastores; cuando un pastor llegue y presente ese carné, ellos saben que es un pastor respaldado por la Alianza Evangélica Costarricense".
Fruto de este diálogo, la asistencia espiritual hospitalaria cuenta hoy con un reglamento oficial conocido por los directores médicos, mientras que el Ministerio de Salud agiliza los permisos de funcionamiento de los templos —que se renuevan cada cinco años— para los ministros acreditados.
Salud integral y transición generacional del pastorado adulto mayor
Vargas también alertó sobre las condiciones físicas, emocionales y económicas del liderazgo pastoral envejecido en América Latina. Identificó cuatro padecimientos recurrentes en el gremio: diabetes, hipertensión, depresión y obesidad, razón por la cual la alianza desarrolla seminarios enfocados en la salud emocional y física del ministro.
De igual manera, advirtió sobre la urgencia de planificar la jubilación y el relevo generacional con previsión financiera, asesorando a las iglesias en materia de pensiones y seguros de vida:
"Ahora estamos trabajando mucho en la transición de nuevas generaciones, porque en Costa Rica el 70% tenemos 65 años para adelante y ya tenemos que ir pensando que dentro de 15 años la iglesia en Costa Rica ya tiene que transicionar. Les ayudamos para ver cómo están ellos con respecto a su pensión, les ayudamos si tienen algún seguro de vida. Estamos al pendiente de que la iglesia pueda saber cómo hacer ese cambio y respaldar al pastor para que no le digan: "Bueno, hermanito, que Dios le bendiga, no nos llame, nosotros lo llamamos", y se quede sin nada y sea una carga para los hijos".
Las tres dimensiones para recuperar y sostener la credibilidad de la iglesia
La tercera ponencia estuvo a cargo de Carolina, representante de FEREDE en España, quien analizó la urgencia de fortalecer la credibilidad tanto hacia el interior de las congregaciones —para fomentar la confianza y adhesión a las alianzas— como hacia el exterior, ante la sociedad civil, los gobiernos y los donantes.
Fundamentada en la oración sacerdotal de Jesús en Juan 17 ("que ellos sean uno para que el mundo crea que tú me enviaste") y en el llamado al autoexamen del Salmo 139, la expositora subrayó que la credibilidad cristiana está indisolublemente ligada a la unidad del cuerpo eclesial y a la coherencia ética:
"La credibilidad no es marketing, no es tener popularidad ni prestigio social, no es tener riqueza ni templos enormes ni muchos miembros. Para tener credibilidad tampoco tenemos que ser perfectos, menos mal, porque no lo somos. Necesitamos ser humildes, ser capaces de reconocer que cometemos errores, que somos pecadores y no somos mejores que los demás. La credibilidad cristiana tampoco consiste en tener la aprobación de todo el mundo ni adaptar el mensaje de Jesús a las expectativas sociales, sino que más bien es ofrecer razones para confiar mediante una fe vivida con autenticidad, una conducta ética coherente y un servicio desinteresado al prójimo".
Carolina distinguió entre el rechazo que sufre el cristiano por causa del evangelio y el desprestigio derivado de los propios pecados, divisiones y falta de integridad, instando a las alianzas a autoevaluarse en tres áreas específicas: espiritual, institucional-ética y social-pública.

Identidad teológica sin instrumentalización política ni económica
En el plano espiritual, señaló que las alianzas deben ser reconocibles por una identidad teológica clara, fundamentada en las Escrituras, la centralidad de Cristo y la salvación por gracia mediante la fe, combinando firmeza en la doctrina esencial con generosidad, respeto y diálogo en las cuestiones secundarias para dar cabida a la pluralidad del pueblo evangélico. Asimismo, advirtió sobre el riesgo de desvirtuar el mensaje cristiano:
"Un elemento que es muy importante para tener credibilidad espiritual desde mi punto de vista es que no instrumentalicemos el evangelio con fines económicos, políticos partidistas o de poder. La vinculación o la instrumentalización mencionada desvirtúa el mensaje de Jesús y nos quita o nos quitará la credibilidad en el futuro".
Buen gobierno, transparencia financiera y acción social verificable
En cuanto a la credibilidad institucional y ética, citó el principio paulino de 2 Corintios 8:20-21 sobre administrar las ofrendas honradamente delante del Señor y de los hombres. Para ello, recomendó contar con estatutos efectivos, órganos de gobierno participativos y no caudillistas, cumplimiento de obligaciones fiscales, presupuestos claros, memorias anuales accesibles, remuneraciones razonables y una estricta separación entre el patrimonio de la iglesia y los patrimonios personales.
Respecto a la dimensión social y pública, enfatizó el servicio concreto al bien común sin subordinación a intereses partidistas:
"Necesitamos una voz que exprese una unidad visible, una voz que exprese cooperación fortaleciendo nuestras plataformas comunes como por ejemplo la AEL; necesitamos también una voz pública humilde, veraz y dialogante, y una distancia profética respecto al poder político".
Durante la sesión de preguntas, al responder a una consulta de Cristian Hooft sobre el manejo de crisis mediáticas en España y la necesidad de visibilizar el trabajo comunitario, Carolina destacó el impacto de documentar con rigor técnico la obra evangélica. Detalló que en 2022 FEREDE encargó a una firma encuestadora especializada un estudio nacional sobre la acción social evangélica, el cual reveló que las iglesias protestantes ocupan el quinto lugar en toda España en volumen de asistencia social, solo por detrás de entidades como la Cruz Roja, Cáritas y otras dos organizaciones de gran escala, dato que transformó la percepción de políticos y autoridades al serles entregado.
Inteligencia espiritual y trabajo interdisciplinario en la gestión de las alianzas
La cuarta arista del panel abordó la conexión entre estrategia y necesidad, desarrollada por la pastora Lida, presidenta de CEDECOL en Colombia. La líder colombiana estableció desde el inicio la diferencia conceptual entre visión y estrategia: mientras la visión define "el qué" se desea lograr, la estrategia determina "el cómo" alcanzarlo y el discernimiento de la herramienta adecuada para cada circunstancia.
Apelando a relatos bíblicos —como la organización en grupos para alimentar a los 5.000, la toma de Jericó, la visita de Jesús a la casa de Zaqueo y el cambio de la armadura de Saúl por una honda en el enfrentamiento de David contra Goliat—, cuestionó la tendencia eclesiástica a espiritualizar problemáticas que requieren acciones técnicas o profesionales:
"Quiero partir de una verdad que a veces nos duele: tenemos mucha unción y poca estrategia. David no venció a Goliat solo porque tenía fe; tenía fe, sí, pero venció porque cambió de estrategia. A cada gigante su honda, a cada necesidad su estrategia. A veces estamos orando por algo que requiere un abogado. Y con los pastores, a veces nos llegan casos y todo lo espiritualizamos, y resulta que necesita ir al médico, que lo trate un especialista".
La presidenta de CEDECOL añadió que "no toda batalla se gana orando: algunas se ganan orando y otras se ganan llamando; otras se ganan sentándose a negociar", y ejemplificó este principio con la gestión realizada durante la misma semana de la asamblea para resolver el ingreso al país del pastor Gabriel y su esposa, lo cual requirió contactar directamente a la persona con acceso inmediato a la Presidencia de la República.
Unidad frente a la polarización y delegación en especialistas
La pastora Lida subrayó que una alianza no puede pretender que su presidente domine todas las disciplinas ni acuda a todos los espacios solo por figurar en una fotografía, sino que debe apoyarse en profesionales cristianos calificados para no exponer al pueblo evangélico al descrédito mediático. Relató que, ante citaciones del Senado colombiano para discutir temas estrictamente jurídicos o invitaciones a cumbres internacionales de medio ambiente en Cali, delegó la vocería de CEDECOL en una jurista especializada y en una investigadora cristiana galardonada internacionalmente en materia ambiental, logrando una representación de alto nivel.
Asimismo, compartió el testimonio de su llegada a la presidencia de CEDECOL, convirtiéndose en la primera mujer y originaria de Cartagena en asumir un cargo ocupado durante 75 años por hombres de Bogotá. Tras ganar la elección por un estrecho margen de cuatro votos frente al pastor Eduardo Gómez, decidió frenar los intentos de polarización interna mediante un acercamiento directo:
"Si hay una elección que sea del pueblo de Dios, jamás usted me verá diciéndole a alguien: vota por mí, porque eso no es de Dios. Estoy orando y me sentí muy inquieta por la polarización, y lo llamé y le dije: "Pastor Eduardo, si usted gana, cuente conmigo; y si yo gano, yo cuento con usted". Lloramos juntos y oramos también. Hoy en día él es un coequipero extraordinario, él tiene unos dones que yo no los tengo".
Del mismo modo, explicó cómo aplicó una estrategia de integración con el liderazgo de la capital colombiana cuando se le exigió establecer una sede física: convocó a los pastores de las principales congregaciones, comenzando por el pastor Ricardo Rodríguez, del ministerio Avivamiento, logrando que las megaiglesias de Bogotá asumieran el pago del alquiler de la oficina de CEDECOL y el salario de una de sus secretarias.
Vocación pastoral, formación teológica y la prioridad de la familia
El cierre de las ponencias principales estuvo a cargo del pastor Louder, presidente de CREU en Uruguay, quien reflexionó sobre el llamado ministerial, la formación de los obreros y el sostenimiento familiar. Proveniente de una tercera generación de pastores, afirmó que el llamado de Dios se conjuga cuando existen "disponibilidad e intencionalidad", como en el caso del profeta Eliseo.
Louder rememoró los inicios de su ministerio junto a su esposa Mercedes en condiciones de extrema precariedad económica, caminando ocho kilómetros en pleno invierno para atender una obra de cuatro ancianas sin percibir remuneración ni solicitar ayuda financiera:
"Por 25 años en el ejercicio del pastorado comenzamos y terminamos el ministerio inaugurando una iglesia. Podía pedir dinero porque lo necesitaba, mas no pedí; tampoco me lo ofrecieron. No soy mendigo, soy hijo de rey, y mis necesidades las conoce mi Rey, y no tengo por qué decirle a las personas lo que estoy padeciendo o lo que estamos necesitando. No es orgullo, es dignidad".
El líder uruguayo advirtió con firmeza sobre la alarmante falta de preparación bíblica en el protestantismo actual y los riesgos del emocionalismo, el sincretismo con símbolos judaizantes que desplazan la centralidad de la cruz y el ecumenismo sin bases doctrinales:
"Hay un gran peligro en el llamado: muchas veces estamos expuestos a falta de preparación teológica. El seminario no sirve solamente para conseguir esposo o esposa, sino para prepararse para que no seamos como viento de doctrina para aquí y para allá. Y la falta de formación teológica es alarmante en estos momentos en la iglesia evangélica. El clero antagónico están preparados de pie a par, de la A hasta la Z. Nosotros no; nos guiamos muchas veces por emoción y muy pocas veces por la razón. Eso trae consigo peligros de inmoralidad, de herejía espiritual, de desviación".
El pastorado bivocacional y el rol del hogar frente a la ausencia paterna
Uno de los puntos que generó mayor participación del público —incluyendo intervenciones del pastor colombiano Eduardo Gómez y de pastores de Chile y Brasil— fue el planteamiento de Louder sobre los hijos de pastores y el trabajo bivocacional. El presidente de CREU relató que su propio padre, pese a ser maestro de Biblia y profesor de seminario, fue "un perfecto desconocido" para él debido a sus constantes ausencias ministeriales. Al notar que estaba repitiendo ese mismo patrón de predicador itinerante durante la adolescencia de sus dos hijos, tomó una determinación radical:
"En la edad de adolescencia de mi hija y de mi hijo me di cuenta que yo estaba haciendo lo mismo que mi papá. Entonces preferí ser un perfecto desconocido para los demás y conocido por mis hijos. El punto esencial es que el llamado de Dios es solitario, tiene sufrimiento, es incomprensible".
Destacó el rol determinante de su esposa Mercedes en la formación espiritual de sus hijos en el hogar mientras él trabajaba entre 10 y 15 horas diarias en una empresa maderera que fundaron para salir adelante, e instó a los pastores a romper con las estructuras eclesiásticas que impiden el trabajo secular cuando la congregación no puede cubrir el sustento básico de la familia:
"Los hijos salen rebeldes por ausencia paterna, salen rebeldes por necesidad en una sociedad materialista, calculadora, fría; salen rebeldes porque no podemos cubrir las necesidades. Y quiero ser muy tajante en esto: sé como el apóstol Pablo, andá y hacé las 8 horas y después serví al Señor. Vayan a hacer las 8 horas, hermanos, pie sobre la tierra. Porque si la iglesia no te puede sustentar, eso se llama mediocridad, conformismo. Andá y hacé las 8 horas y sé ejemplo a tus hijos".
Tolerancia cero ante el abuso infantil y alianza con los medios cristianos
En el tramo final de preguntas y respuestas, el representante de una organización misionera consultó a los panelistas sobre las acciones concretas que están ejecutando las alianzas para proteger a los niños y a las personas vulnerables frente a todo tipo de abusos dentro de las iglesias.
Protocolos de prevención, antecedentes penales y denuncia ante la justicia
Los líderes coincidieron de manera unánime en el fin de cualquier práctica de silencio institucional y en la obligatoriedad de acudir a los tribunales civiles y penales:
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Paraguay: Alcides señaló que durante años, por temor a manchar el testimonio del evangelio, algunas congregaciones guardaron silencio ante casos internos, pero enfatizó que "el evangelio no puede ser manchado, sí los evangélicos", por lo que llamó a participar en políticas públicas de protección y no callar ante hechos concretos.
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Costa Rica: Ronald Vargas informó que, a través de la Comisión de la Niñez, se instruye a los pastores bajo protocolos estrictos que incluyen la instalación de cámaras en las iglesias, la prohibición de que los menores permanezcan a solas con maestros de escuela dominical y la directriz de que las mujeres sean ministradas por otras mujeres. Subrayó que ante cualquier delito "tienen que denunciarlo, no se pueden quedar callados; le podemos dar la restauración, pero las consecuencias no se las quita de encima".
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España: Carolina explicó que FEREDE imparte cursos nacionales de sensibilización y prevención bajo una política de tolerancia cero. Además, dado que la federación acredita oficialmente a los ministros de culto ante el Estado español, exige como requisito obligatorio la presentación del certificado oficial de antecedentes penales y el certificado específico de delitos de naturaleza sexual.
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Colombia: La pastora Lida indicó que CEDECOL creó hace un año su comisión de niñez, desde la cual se han redactado los protocolos preventivos y se impulsa una capacitación transversal para generar conciencia en todas las denominaciones.
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Uruguay: El pastor Louder relató que, aunque CREU agrupa a 1.400 iglesias y no tiene injerencia administrativa sobre las denominaciones, mantiene una postura innegociable de no encubrimiento. Recordó el caso de un pastor de 73 años denunciado por tocamientos a una niña, en el que CREU exigió que se presentara ante la justicia ordinaria; tras ser hallado culpable por los tribunales, la denominación del implicado reclamó a la alianza por no haberlo defendido y optó por desafiliarse. "Simplemente lo mandamos al frente: "Hacete cargo y listo". Ellos renunciaron y se fueron de la Alianza. Entre un mal mayor y un mal menor, siempre me voy a quedar con el menor", afirmó.
Autor: Javier Bolaños es un periodista con más 30 años de experiencia en radio, televisión y prensa escrita. Posee un amplio conocimiento de la realidad latinoamericana, habiendo viajado a prácticamente todos los países de la región. Es actualmente director de Diario Cristiano Internacional y de Christian Post español. Ha sido Productor Regional para América Latina de Global News Alliance (GNA), agencia de noticias que actualmente es socio de Diario Cristiano Internacional.
Fue Productor General del noticiero Mundo Cristiano de CBN News durante 10 años y también se desempeñó como director de Evangélico Digital, una publicación online enfocada en América Latina vinculada a la Alianza Evangélica Española. Ha sido corresponsal internacional para diversos medios de comunicación cubriendo elecciones presidenciales, catástrofes naturales y grandes eventos deportivos como las Olimpiadas y Mundiales de Fútbol.
Puede contactarlo al email: javier.b@christiandaily.com





