Honduras: reacciones evangélicas tras la confirmación la elección de Nasry Asfura como presidente

Nasry Asfura
Nasry "Tito" Asfura, presidente electo de Honduras para el período 2026-2030. Foto: Redes Sociales

Tras la declaratoria oficial de resultados de las elecciones generales de 2025 emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE), distintos actores religiosos del país expresaron su posición pública respecto al proceso electoral y al triunfo del presidente electo Nasry Juan Asfura Zablah.

La Confraternidad Evangélica de Honduras, organismo que agrupa a varias denominaciones protestantes del país, felicitó a Asfura luego de que el CNE lo proclamó ganador de la presidencia para el periodo 2026–2030. En un comunicado público, la organización señaló que confía en un Dios que gobierna más allá de toda autoridad humana, y pidió que al presidente electo se le concedan sabiduría, justicia y discernimiento para servir al pueblo hondureño durante su mandato.

El pronunciamiento subrayó la esperanza de que el liderazgo de Asfura contribuya a la paz, la justicia y el bienestar de la nación, al tiempo que elevó oraciones para que en los próximos cuatro años prevalezcan unidad y diálogo entre los distintos sectores de la sociedad hondureña. El documento incluyó incluso una referencia bíblica, tomada del libro de 2 Samuel 23:3: “El que gobierna entre los hombres debe ser justo, gobernando en el temor de Dios”, como recordatorio del compromiso ético que debe acompañar al ejercicio del poder.

Ese mismo clima de aceptación institucional de la declaratoria también se expresó desde otro sector de la comunidad evangélica. Mario Corea, presidente de la Asociación de Pastores de San Pedro Sula y el Valle de Sula, afirmó que tras la declaratoria emitida por el CNE “todo está dicho y damos gracias a Dios”, reconociendo la formalización de los resultados y expresando su deseo de que las nuevas autoridades elegidas trabajen por el bien de Honduras.

Corea también hizo un llamado a que la población y los actores políticos asuman con responsabilidad la decisión popular expresada el 30 de noviembre en las urnas, cuando más de tres millones de hondureños acudieron al voto, y que se mantenga la confianza en las instituciones democráticas del país.

El presidente electo Nasry Asfura obtuvo una ventaja mínima sobre su principal rival, el candidato Salvador Nasralla, y su proclamación estuvo marcada por un proceso de escrutinio prolongado que mantuvo al país en expectación antes de la decisión oficial del CNE.

La participación pública de líderes evangélicos en estos eventos refleja el papel social y comunitario de las iglesias protestantes en Honduras, un país donde la religión cristiana —en sus distintas expresiones— tiene una presencia significativa en la vida social y política.

En un contexto de polarización poselectoral, la postura de organizaciones como la Confraternidad Evangélica y asociaciones de pastores muestra una apuesta por integrar su fe en el discurso público, reafirmando valores de unidad, paz social y respeto a los resultados oficiales, al mismo tiempo que mantienen un llamado a la responsabilidad ciudadana y al fortalecimiento de la convivencia democrática.

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