
El Hospital El Buen Samaritano, en La Romana - Santo Domingo, y la Mesa de Diálogo y Representación Cristiana firmaron un acuerdo de cooperación con el propósito de impulsar acciones orientadas a mejorar la atención médica de comunidades vulnerables en la República Dominicana.
El convenio establece un marco de colaboración entre ambas instituciones para promover programas de salud dirigidos a poblaciones con limitaciones económicas y dificultades de acceso a servicios sanitarios. La iniciativa busca fortalecer la atención preventiva, el acompañamiento social y el acceso a tratamientos médicos en sectores necesitados.
Según informó el periódico cristiano Evidencias, el acuerdo surge como parte de los esfuerzos de ambas entidades por responder a las necesidades de salud que enfrentan numerosos grupos vulnerables del país y por fomentar acciones solidarias desde el ámbito comunitario y de fe.
Las organizaciones destacaron que la cooperación permitirá coordinar proyectos y actividades orientadas a brindar asistencia médica, promover la prevención de enfermedades y mejorar la calidad de vida de personas en situación de vulnerabilidad.
El Hospital El Buen Samaritano ha desarrollado distintos programas de servicio comunitario vinculados a la salud, mientras que la Mesa de Diálogo y Representación Cristiana reúne a diversas denominaciones evangélicas y trabaja en iniciativas sociales y de acompañamiento comunitario. Al agrupar a los concilios y ministerios de mayor alcance en el país, esta entidad no solo asume la defensa de los valores bíblicos, sino que articula el compromiso social de la iglesia
Con este acuerdo, ambas instituciones buscan unir esfuerzos para ampliar el alcance de sus programas y contribuir al bienestar de sectores que enfrentan mayores dificultades para acceder a servicios de salud.
El Hospital General El Buen Samaritano, fundado a finales de la década de 1990 como un ministerio de la Primera Iglesia Bautista de La Romana, nació con la visión fundamental de ofrecer atención médica compasiva a las poblaciones más empobrecidas, enfocándose inicialmente en los residentes de los bateyes azucareros.
A lo largo de los años, la institución se ha consolidado como un centro estratégico para las misiones médicas cristianas en el Caribe, coordinando anualmente la llegada de múltiples brigadas internacionales que brindan desde consultas especializadas hasta cirugías gratuitas.





