
Las visitas a las cárceles de Bouwer abrieron un espacio para conversar, escuchar y orar durante la semana del Festival Palau Córdoba 2026. Andrés y Wendy Palau compartieron mensajes de fe y se acercaron a las historias de hombres y mujeres privados de la libertad.
El martes 22 de septiembre, Andrés visitó el Complejo Carcelario N.º 1. Allí habló ante 131 reclusos y 15 funcionarios del sistema penitenciario. El miércoles 23, Wendy compartió un encuentro con 40 mujeres en el Establecimiento Penitenciario N.º 3, también ubicado en Bouwer. Participaron, además, cinco oficiales, incluida la directora del penal.
En ambas visitas, los evangelistas destacaron el valor de cada persona y dedicaron tiempo a escuchar sus necesidades. Los acompañaron integrantes de la Asociación Luis Palau y representantes de la pastoral cordobesa.

En el penal de mujeres, Wendy se acercó a historias marcadas por la separación de los hijos y las dificultades familiares. La escucha y la oración acompañaron su mensaje y ofrecieron un espacio para compartir esas experiencias.
El acompañamiento tomó otra forma en la Feria Social. Durante las primeras horas de la tarde del sábado 25, diferentes organizaciones instalaron carpas y puestos para facilitar el acceso a servicios de salud, orientación profesional y asistencia material.
La propuesta incluyó atención médica primaria, odontología, pediatría, nutrición, ginecología y atención psicológica. Más de 70 personas accedieron a estudios con un ecógrafo. También se habilitaron espacios para la donación de plasma y sangre.
Los puestos ofrecieron asesoría legal, información sobre familias de guarda y atención para trámites del Documento Nacional de Identidad y el pasaporte. La feria también brindó acompañamiento a personas y familias afectadas por adicciones.
A esos servicios se sumaron duchas móviles, peluquería, barbería y distribución de alimentos y vestimenta. Las distintas prestaciones acercaron recursos a personas con dificultades para acceder a ellos.
La programación también reunió a mujeres profesionales y de distintos sectores de Córdoba en la merienda "Conóceme", realizada el martes 22. Marcela Belart dio la bienvenida y la pastora Evelyn Saint de Jiménez dirigió la oración inicial. Manuel Wirzt compartió canciones y su testimonio, mientras Ingrid Rosario acompañó distintos momentos con su música.
"Ya no soy una mujer de dolor, sino una mujer de esperanza", afirmó Wendy.
Wendy subió al escenario junto con su intérprete Jesica Cabrera. Comenzó con una sonrisa y luego recordó una etapa dolorosa de su vida, marcada por la pérdida de tres embarazos consecutivos. Habló de la tristeza y la depresión que atravesó, y del consuelo que encontró en su relación con Dios.
"Cuando comencé a leer la Biblia comencé a entender que Dios tenía palabras de esperanza", expresó.
La posibilidad de adoptar abrió una nueva etapa, aunque también despertó preguntas. Wendy recordó sus dudas iniciales y se detuvo en la historia de Sadie, su hija menor, adoptada en Etiopía. En las pantallas apareció una fotografía familiar. Al hablar de su hija, de 18 años, destacó los vínculos que la unieron a una familia con primos en Argentina, Estados Unidos y Jamaica.
Desde su experiencia, invitó a las presentes a pensar en sus propios dolores y compartió su confianza en Jesús. Ingrid volvió a participar con su música y la pastora Noelia Quevedo, por el Comité de Mujeres, dirigió el cierre.
"Ya no soy una mujer de dolor, sino una mujer de esperanza", afirmó Wendy.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.
Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA).
Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





