
El cantante puertorriqueño Don Omar reflexionó sobre la conversión al cristianismo de varios exponentes del reguetón, entre ellos Daddy Yankee, Héctor “El Father”, Farruko y Lary Over, y afirmó que los considera “más felices que nunca”.
William Omar Landrón Rivera, conocido mundialmente como Don Omar, habló sobre la fe y su propia relación con Dios en una extensa entrevista publicada porel periódico El País, en la que también repasó su trayectoria y los cambios que experimentó la música urbana durante las últimas décadas.
Al referirse específicamente a Farruko, Héctor “El Father”, Lary Over y Daddy Yankee, el artista vinculó sus procesos de conversión con el desgaste que puede provocar mantener durante años el personaje construido alrededor de una carrera artística.
Don Omar consideró que los seres humanos pueden experimentar en algún momento una “fatiga espiritual” y sostuvo que sus compañeros atravesaron ese proceso y tomaron una decisión que considera correcta.
“Pienso que son más felices que nunca”, afirmó al hablar sobre la nueva etapa que viven sus colegas.
La reflexión adquiere especial relevancia por la propia historia del cantante. Antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas del reguetón, Don Omar fue pastor de jóvenes en una iglesia. Su recorrido siguió así una dirección diferente a la de varios de sus compañeros: su experiencia ministerial ocurrió antes de alcanzar fama internacional en la música urbana.
Durante la entrevista recordó aquellos años como una de las etapas más felices de su vida. Ante la pregunta de si regresaría a ese camino, respondió que le encantaría hacerlo.
El cáncer volvió a confrontarlo con su fe
La conversación sobre Dios también llevó a Don Omar a recordar el cáncer de riñón que enfrentó en 2024 y del que posteriormente se recuperó.
El cantante relató que durante la enfermedad volvió a pensar especialmente en sus años como pastor. También recordó que habló con Dios ante la posibilidad de morir y que afrontó ese momento sin exigir explicaciones por lo que le sucedía.
Según explicó, aquella experiencia marcó la forma en que decidió vivir después de la enfermedad. Desde entonces procura seguir lo que identifica como el propósito de Dios y prestar mayor atención a las necesidades de quienes lo rodean, con la intención de convertirse en un “agente de cambio”.
Su relación con Dios también apareció al hablar de Bandolero, canción que identificó como su favorita. Don Omar explicó que el tema representa un momento íntimo de su vida relacionado con un encuentro personal con Dios y con la decisión de mostrarse tal como era ante el público.
Una generación que volvió la mirada hacia la fe
Las declaraciones de Don Omar se producen después de que varias figuras que compartieron protagonismo en la expansión internacional del reguetón hicieron públicos procesos de conversión o acercamiento al cristianismo.
Entre los nombres que él mismo mencionó se encuentra Héctor Delgado, conocido durante su carrera artística como Héctor “El Father”, quien dejó la música urbana secular y posteriormente se dedicó al ministerio cristiano.
Don Omar también mencionó a Farruko y Lary Over, además de Daddy Yankee, con quien mantuvo durante años una de las rivalidades más conocidas del género. Ambos hicieron pública su reconciliación en 2023.
En el caso de Daddy Yankee, Don Omar hizo una reflexión particular sobre el peso de la identidad artística. Recordó que la carrera de Ramón Luis Ayala comenzó cuando era muy joven y destacó los años durante los cuales sostuvo públicamente el personaje que lo convirtió en una figura mundial del reguetón.
Don Omar relacionó esas decisiones espirituales con el desgaste que, a su juicio, puede provocar sostener durante años una identidad artística bajo una fuerte exposición pública. Su planteamiento no parte de la falta de éxito profesional de sus compañeros, sino de su reflexión sobre el costo personal de mantener ese personaje durante décadas.
Su mirada sobre las conversiones de otros exponentes del género quedó atravesada también por su propia experiencia. Después de enfrentar el cáncer y recordar sus años en el ministerio, Don Omar aseguró que procura vivir de acuerdo con el propósito de Dios, observar con mayor atención las necesidades de quienes lo rodean y convertirse en un “agente de cambio”.
Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.





