
La inteligencia artificial no es algo que los cristianos puedan permitirse observar desde el banquillo, según Steele Billings, presidente de Gloo AI.
"Una de las cosas que creo sobre esta tecnología es que estamos llamados a moldearla, y no lo digo a la ligera. Me refiero a que es un gran llamado", afirmó en una entrevista exclusiva con Christian Daily International. "Creo que esta tecnología va a ser radical".
La mayoría de las personas, incluidos miembros de su propia familia, no interactúan a diario con la IA, explicó, y "no ven venir una ola gigante, una marea de cambio que esta tecnología va a traer".
Billings ha formado parte de Gloo desde 2018. Como fundador de Gloo AI, lideró el desarrollo de los Estándares y Parámetros de Referencia para una IA de Florecimiento (Flourishing AI Standards and Benchmark), que evalúan cómo la IA contribuye al bienestar. La empresa con sede en Boulder, Colorado, que cotiza en Nasdaq, se describe a sí misma como una plataforma tecnológica al servicio del "ecosistema de fe y florecimiento", proporcionando software y herramientas de IA a iglesias y a algunas de las organizaciones sin fines de lucro basadas en la fe más grandes del mundo.
Su Hackathon anual Gloo AI, que celebró su cuarta edición del 6 al 8 de octubre en Boulder, se ha convertido en la expresión más visible de la convicción de la compañía de que la IA debe dirigirse deliberadamente hacia el bien humano.
"No ven venir una ola gigante, una marea de cambio que esta tecnología va a traer" - Steele Billings
Para Billings, el punto de partida es una frase que el cofundador y director ejecutivo de Gloo, Scott Beck, compartió con él cuando ingresó a la compañía: la idea de "tecnología ayudando a las personas a ser todo aquello para lo que nacieron ser".
"¿Cómo ayudamos a las personas a ser todo lo que nacieron para ser en todas las áreas de la vida?", expresó, señalando que esta visión del florecimiento humano está arraigada en las Escrituras.
"Las relaciones, la salud mental y física, la vocación y el propósito: la Biblia aborda todos esos temas, y creemos que esas definiciones son, de hecho, las mejores versiones del florecimiento humano", sostuvo Billings.
¿Llevará la IA a la abundancia o a la distopía?
Las predicciones públicas sobre el futuro de la IA abarcan un amplio espectro. En una entrevista en julio con la editora en jefe de The Economist, Zanny Minton Beddoes, el director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, pronosticó que la IA y la robótica harían que el trabajo fuera opcional en aproximadamente una década. Al mismo tiempo, algunos investigadores en seguridad de IA han advertido sobre escenarios potencialmente mucho más oscuros. Mientras tanto, entre los cristianos, las posturas oscilan entre el entusiasmo, la cautela y la incertidumbre.
Al consultársele sobre su propia perspectiva en este debate como profesional del área, Billings estructuró la discusión como una elección entre "un punto de vista muy optimista y de abundancia" y "un punto de vista pesimista y de cierta forma distópico". Describió a Musk como "un futurista" y "uno de los mejores inventores de nuestro tiempo", cuyas audaces afirmaciones ameritan la atención de quienes integran el sector. "De ninguna manera concordamos a ciegas con todo lo que dice Elon", añadió, reconociendo "preocupaciones de seguridad muy reales relacionadas con la tecnología".
Su propia postura es optimista, pero condicionada. "Pienso que hay un par de asuntos muy importantes que debemos resolver bien con la IA", puntualizó. "Si resolvemos bien esos dos puntos, me inclino hacia una visión muy positiva y optimista sobre la IA".
"Pienso que hay un par de asuntos muy importantes que debemos resolver bien con la IA. Si resolvemos bien esos dos puntos, me inclino hacia una visión muy positiva y optimista sobre la IA".
El primero es la alineación entre Estados Unidos y China. Sin ella, advirtió, "existe una amenaza muy real de una posible guerra". Señaló la guerra en Ucrania, donde la IA y los drones se utilizan con regularidad, como "el lado distópico de la tecnología".
El segundo punto es alinear la IA con el florecimiento humano, el área donde Gloo concentra sus esfuerzos. Billings citó declaraciones recientes del director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, quien afirmó a finales de octubre en el pódcast 20VC que alguna vez asumió que la alineación "simplemente surgiría de manera natural" a medida que los modelos de IA fueran más capaces, pero que "ya no" cree eso.
"Ahí es donde nosotros nos posicionamos en Gloo. Creemos que debemos adoptar un enfoque sumamente intencional para alinear la IA hacia el florecimiento humano", explicó Billings. "Si logramos alinear la IA hacia el florecimiento humano, entonces contaremos con las tecnologías más avanzadas que el mundo jamás haya visto ayudándonos a todos a ser las mejores versiones de nosotros mismos".
En lugar de especular sobre futuros lejanos, defiende formularse preguntas prácticas desde ahora. "¿Qué significa esto para la sociedad actual? ¿Qué podría significar para los jóvenes que están ahora mismo en la universidad y que ingresarán a la fuerza laboral en los próximos años? ¿Qué significa para mis propios hijos que están en la escuela primaria?", planteó. "¿Qué significa para mis padres o abuelos ancianos o jubilados?".
Billings también colabora con la American Society for AI, una entidad sin fines de lucro a la que se accede únicamente por invitación y que reúne a líderes de la industria, el gobierno y la academia. El grupo trabaja en lo que denominó una "Constitución estadounidense para la IA", un esfuerzo por definir "los valores que desearíamos ver reflejados en toda la IA".
De la defensa al ataque
El trabajo de Gloo con inteligencia artificial es anterior al lanzamiento público de ChatGPT. En 2022, Billings se desempeñaba como director de intercambio de datos de la empresa, ayudando a las organizaciones a colaborar utilizando datos mientras se respetaba la privacidad y "las expectativas que los usuarios tienen sobre sus propios datos". En ese rol, su equipo comenzó a experimentar con modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM).
En aquel momento, comentó, "la tecnología en sí no resultaba interesante para la gente. De hecho, le asustaba mucho a la gente".
La llegada de ChatGPT introdujo una transformación sustancial en la conversación dentro del ecosistema de fe al que sirve Gloo. El interrogante pasó de cómo utilizar la tecnología a "cómo va a moldear a la sociedad y qué podríamos hacer al respecto".
La respuesta de Gloo consistió en educar, convocar y construir. "Hay muchas maneras en las que podríamos colocarnos en una postura defensiva frente a la tecnología", dijo Billings. "Pero nosotros dijimos: queremos pasar a la ofensiva con la tecnología. Queremos ponerla en práctica para el bien".
La llegada de ChatGPT introdujo una transformación sustancial en la conversación dentro del ecosistema de fe al que sirve Gloo.
Gloo AI se puso en marcha con diversas iniciativas que incluyeron recursos educativos, financiamiento para organizaciones dedicadas a la investigación y desarrollo de IA, convocatorias y la integración de IA en los propios productos de Gloo. El hackathon nació de esa labor de convocatoria y de la insistencia de Beck en priorizar los resultados sobre las charlas.
"No quiero simplemente reunir a personas para hablar sobre IA", recordó Billings que le dijo Beck. "Quiero reunir a la gente para que realmente construya tecnologías que puedan salir e impactar al mundo".
Poniendo la IA a trabajar por el bien común
El primer Hackathon de Gloo AI se realizó en 2023 en la sede central de la empresa en Boulder. A lo largo de cuatro ediciones, Gloo ha entregado más de un millón de dólares en premios en efectivo, una inversión que, de acuerdo con Billings, ha atraído tanto a "desarrolladores de primer nivel mundial" como a pastores locales que sienten el llamado a construir algo nuevo.
El evento de este año, bajo el lema "Construyendo juntos: humanos, agentes y el futuro del florecimiento", congregó a más de 1.000 inscritos procedentes de 12 países, 34 estados de Estados Unidos y ocho universidades, integrando más de 115 equipos. Los participantes completaron una fase virtual de 30 días a partir del 8 de septiembre, seguida de una sesión presencial de construcción de 48 horas en Boulder. Más de 30 directores ejecutivos asistieron junto a investigadores y especialistas tecnológicos. Según Billings, la convocatoria incluyó estudiantes de Stanford, MIT y Harvard, personal de laboratorios pioneros de IA y empleados de grandes empresas tecnológicas que desarrollaban proyectos en su tiempo libre.
"Hay muchas maneras en las que podríamos colocarnos en una postura defensiva frente a la tecnología"
Los proyectos ganadores, que se repartieron 200.000 dólares en premios, reflejan la amplitud de lo que Gloo comprende por florecimiento.
El gran premio de 100.000 dólares fue otorgado a Fosterly, de la Universidad Cristiana de Austin (Austin Christian University), un agente de IA que conecta a jóvenes que salen del sistema de acogida temporal de Texas por alcanzar la mayoría de edad con los servicios y personas que necesitan. La universidad también se adjudicó la categoría Best of Agents Track (dotada con 20.000 dólares e impulsada por Gloo) con Unify, una herramienta que equipa a organizaciones sin fines de lucro con agentes que desarrollan software, sustituyendo hasta 20 herramientas inconexas por un único sistema.
La categoría de Recursos Ministeriales (Best of Ministry Resourcing Track, respaldada por Masterworks) fue para OnBoard, de Frontier Commons, una interfaz de IA que recopila vivencias y testimonios ministeriales en tiempo real para que los misioneros mantengan informados a los donantes. La categoría Bíblica (Best of Bible Track, respaldada por YouVersion) correspondió a Envoy Mission, una Biblia privada y sin conexión disfrazada como una aplicación ordinaria para personas que podrían ser encarceladas por poseer una, facilitada mediante conversaciones multilingües de IA dirigidas a buscadores espirituales en todo el mundo. Cada ganador de categoría recibió 20.000 dólares.
Siete de los 28 equipos finalistas provenían de la Universidad Oral Roberts, la Universidad Biola, la Universidad Cristiana de Austin, la Universidad Wesleyana de Indiana, el Grove City College y la Universidad Baylor. Los equipos universitarios se alzaron con dos de los cuatro galardones principales.
"Algo que solo Dios podía hacer"
Para Billings, el momento determinante del evento de este año fue la historia del líder del equipo Fosterly, Jack Malouff, quien no pudo asistir debido a un grave accidente que lo dejó hospitalizado. Sus compañeros de equipo presentaron el proyecto en su lugar bajo el lema "Fight Like Jack" (Lucha como Jack).
Billings relató que el personal de Gloo oró por la recuperación de Malouff días antes del certamen, tras enterarse de que su equipo había ganado un hackathon preliminar en la Universidad Cristiana de Austin. Al ser uno de los jueces preliminares que evaluaron más de un centenar de propuestas, Billings vio el proyecto desde sus inicios.
"La primera vez que lo vi, recuerdo haber pensado: esto va a ganar", expresó. "Recuerdo haberme quedado maravillado ante la historia que Dios estaba preparando a través de Jack, a través de este evento y a través de esta congregación de cristianos que simplemente se unían con fidelidad para decir: 'Dios, no sabemos qué harás con todo esto, pero nos reunimos para construir algo en tu nombre'".
Billings señaló que ora con regularidad por la tecnología en sí: "Dios, haz algo grande con esto que solo tú puedas hacer". Aseguró sentir que la historia de Malouff fue "sumamente auténtica" y "algo que creo que solo Dios podía hacer".
Inspirar a los cristianos en tecnología a "vivir su fe"
El hackathon no exige que los participantes sean cristianos. "No preguntamos si eres cristiano para participar. Invitamos a cualquiera y a todos a venir y ser parte de esto", manifestó Billings.
No obstante, debido a la trayectoria y alianzas de Gloo, el evento atrae por naturaleza a una audiencia mayoritariamente cristiana e integra momentos de adoración y devocionales.
Billings rememoró las palabras de Bobby Gruenewald, fundador y director ejecutivo de YouVersion, en la edición del año anterior. YouVersion, creadores de la Biblia App, patrocinó la categoría bíblica este año y ejerció como anfitrión conjunto y patrocinador titular. Según Billings, Gruenewald comentó a los asistentes que, como cristiano apasionado por la tecnología, en ocasiones se había sentido como un extraño, y que el hackathon le recordó que existen cientos o miles de creyentes que se sienten llamados por Dios a explorar estas herramientas.
"Podrías estar trabajando en una gran tecnológica, en el epicentro de las tecnologías avanzadas o en un laboratorio pionero de Silicon Valley, y sentirte un poco aislado respecto a tu fe, o incluso debido a tu fe en ciertos aspectos", indicó Billings. "Y cuando vienes a este hackathon, te sientes verdaderamente parte de una comunidad donde lo que haces tiene valor".
El propósito, afirmó, consiste en inspirar a profesionales talentosos a "vivir su fe en su trabajo".
La tecnología es una herramienta: "hay que involucrarse"
A los cristianos que sienten inquietud respecto a la IA, el consejo de Billings es participar con discernimiento. Alienta a pastores, líderes de iglesias y directivos de organizaciones sin fines de lucro —a quienes Gloo denomina "campeones"— a involucrarse decididamente con la tecnología.
"Esta tecnología es una herramienta. Solemos decir que la tecnología es neutral", puntualizó. "Puede moldearse hacia el bien o apartarse de él".
Ese involucramiento, advirtió, demanda una mirada crítica. "No se puede confiar en todo lo que la IA dice. La IA tiene fallas", recordó Billings. "No siempre es 100% precisa. No siempre es 100% segura. No siempre cumple las normativas al 100%".
Los líderes deben contrastar y verificar los datos producidos por la IA, concluyó, pero sin retroceder: "Involúcrense, busquen oportunidades para que la tecnología realmente les ayude a cumplir su misión".
Artículo publicado originalmente en Christian Daily International, versión en inglés de Diario Cristiano Internacional.
Autor: Timothy Goropevsek ha formado parte del comité directivo de Christian Daily International (versión en inglés de Diario Cristiano Internacional) y se convirtió en su Editor Ejecutivo el 7 de julio de 2023. Anteriormente fue Director de Comunicaciones de la Alianza Evangélica Mundial durante más de once años. Originario de Suiza, estudió teología y periodismo en la Universidad Olivet de Estados Unidos y actualmente está terminando su doctorado en Teología Global con un enfoque en la participación efectiva de los medios de comunicación.
Ha escrito artículos que se han publicado en periódicos y revistas cristianos de Europa y Estados Unidos y es autor de un capítulo de libro titulado "La montaña cultural de los medios de comunicación: Una Estrategia Global para Invertir la Marea" para Half-way Up the Mountain: Restoring God's Purpose in this Chaotic World. También es Director de Comunicaciones del Centro Evangélico Mundial.





