Alianzas evangélicas de 22 países se comprometen con la transparencia

Junta Directiva de AEL
Los miembros plenos de la Alianza Evangélica Latina (AEL) en sesión. Diario Cristiano Internacional

La Alianza Evangélica Latina (AEL) acordó llevar la discusión sobre la integridad religiosa al terreno de los procedimientos. Entre ellos: dejar constancia de las decisiones, transparentar la administración del dinero y establecer mecanismos para recibir denuncias.

La organización, que reúne a 25 entidades evangélicas representativas de 22 países, aprobó el Compromiso de Costa Rica durante su XIII Asamblea General, celebrada del 12 al 16 de octubre pasados en San José. El documento establece cinco principios de transparencia y buena gestión para la propia AEL y sus alianzas nacionales.

El acuerdo propone vincular la responsabilidad de los dirigentes con prácticas que puedan documentarse y evaluarse. Su alcance incluye tanto la organización interna como la rendición de cuentas ante miembros, donantes y la sociedad.

"La transparencia no es solo una exigencia administrativa. Es parte de nuestro testimonio cristiano", afirmó Juan Cruz Cellammare, presidente de AEL, en el comunicado.

Del compromiso ético a los procedimientos

Dos de los principios se concentran en cómo funcionan las instituciones. Las entidades deberán mantener actualizados sus estatutos, reglamentos, bases de fe e información sobre sus autoridades. También se comprometen a ordenar sus reuniones y registrar sus acuerdos mediante procedimientos claros y actas.

Son medidas con consecuencias prácticas que permiten establecer quién tiene autoridad para decidir, qué se aprobó y cómo puede revisarse una decisión. En organizaciones que articulan distintas comunidades y liderazgos, esa documentación ofrece una base para la continuidad institucional y la supervisión de sus responsables.

Un tercer principio aborda la transparencia económica. AEL anunció que trabajará con entidades cristianas especializadas en certificarla. El comunicado presenta esa colaboración como una línea de trabajo; no informa de certificaciones ya concedidas como resultado del acuerdo.

La distinción importa para evaluar el anuncio. Aprobar criterios comunes es el comienzo de un proceso cuya eficacia dependerá de su incorporación a la gestión cotidiana.

Prevención del abuso sexual y canales de denuncia

El cuarto principio amplía el compromiso más allá de la administración financiera. Prevé adoptar códigos de ética y prevención que contemplen el abuso sexual, los canales de denuncia, la protección de datos personales y la prevención del lavado de dinero.

La inclusión de estas materias sitúa la protección de las personas junto a la responsabilidad sobre los recursos. Su aplicación exigirá definir procedimientos que permitan conocer cómo se recibe una denuncia, quién la examina y qué respuesta institucional corresponde.

El comunicado no desarrolla esos protocolos ni precisa las garantías de independencia de quienes deberán tramitar las denuncias. Tampoco detalla plazos comunes de implementación o consecuencias por incumplimiento. Esos aspectos quedan por conocer a medida que avance el proceso.

Cellammare aclaró que el compromiso no supone que las alianzas carezcan actualmente de transparencia. Según la explicación institucional, la decisión busca mejorar de manera continua su gestión y su servicio.

Una aplicación gradual en 22 países

AEL prevé que cada entidad avance desde su situación actual. Para acompañar ese trabajo, pondrá a disposición un registro digital de documentación, asesoría gratuita de técnicos y expertos y modelos de documentos adaptados a cada país.

El quinto principio incorpora estos criterios a la planificación estratégica, con evaluación y mejora continua. La organización informó de que el compromiso ya fue enviado a los presidentes de todas las alianzas miembro para comenzar su aplicación.

La estructura de AEL ayuda a entender ese enfoque. La entidad se define como un instrumento de unidad, representación, diálogo y cooperación entre alianzas nacionales. Su red incluye organizaciones de América Latina, España y Estados Unidos, con realidades institucionales y marcos normativos distintos.

El comunicado también propone que los principios sirvan de modelo para denominaciones, iglesias independientes y organizaciones aliadas. Esa posibilidad amplía su alcance potencial, aunque el anuncio no equivale a una aplicación automática en cada congregación.

La próxima Asamblea General está prevista en Lima del 11 al 15 de octubre de 2027. Para entonces, el avance del Compromiso de Costa Rica podrá examinarse a través de resultados concretos como los documentos actualizados, decisiones registradas, mecanismos de rendición de cuentas y procedimientos de denuncia en funcionamiento. La promesa de transparencia empezará a adquirir peso en esos registros.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.

Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina (AEL) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). 

Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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