
"Manos abiertas para construir, brazos extendidos para sostenernos."
Hoy nos levantamos con la certeza de que no caminamos solos. Aunque la crisis intente empañar la vista, la vida sigue adelante porque el Creador renueva sus misericordias cada mañana. Como nos dice la Palabra:
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia." (Isaías 41:10)
Superar la crisis requiere que mantengamos el espíritu de servicio que nos define. Recordemos que:
- Nadie es tan pobre que no pueda dar: Porque "Mas bienaventurado es dar que recibir" (Hechos 20:35). Siempre tenemos un poco de amor, fe o consuelo para el hermano que sufre.
- Nadie es tan rico que no pueda recibir: Porque Dios nos enseña que en nuestra debilidad, Su poder se perfecciona.
La vida continúa y nos llama a ser luz. No nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo segaremos si no desmayamos. Que nuestra fe sea más grande que cualquier carencia, recordando que:
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Filipenses 4:13)
Fuerza, Venezuela! Con la frente en alto y las manos puestas en el arado, confiando en que Dios no deja en vergüenza a quienes esperan en Él.





