Presidente de la Alianza Evangélica Latina llama a la Iglesia a madurar ante los desafíos del continente

El Salvador AEL
Líderes evangélicos de distintos países de América Latina participaron en un desayuno pastoral organizado por la Alianza Evangélica de El Salvador, donde el presidente de la Alianza Evangélica Latina (AEL), Juan Cruz Cellamare, exhortó a la Iglesia a responder con madurez, unidad, transparencia y un renovado compromiso con la misión frente a los desafíos del continente. Foto: Cortesía AEL

El presidente de la Alianza Evangélica Latina (AEL), Juan Cruz Cellamare, participó en un desayuno pastoral organizado por la Alianza Evangélica de El Salvador, donde compartió un amplio diagnóstico sobre la realidad de la Iglesia evangélica en el continente y animó a los líderes a prepararse para una nueva etapa marcada por mayores responsabilidades y desafíos.

Durante su intervención, Cellamare sostuvo que el crecimiento registrado por el movimiento evangélico en América Latina constituye uno de los fenómenos más relevantes de la historia reciente del cristianismo, aunque advirtió que ese desarrollo demanda una Iglesia más madura y preparada para responder a los retos de esta nueva etapa.

"Lo que Dios ha hecho en América Latina en el último siglo no tiene precedente en la historia del cristianismo, y lo que Él nos está pidiendo hoy exige de nosotros madurez, unidad y valentía", indicó.

Además recordó que hace apenas seis o siete décadas los evangélicos representaban poco más del uno por ciento de la población latinoamericana. En la actualidad, dijo, superan el veinte por ciento de la población del continente y, en países como Guatemala, Honduras y El Salvador, la población católica ya representa menos de la mitad de sus habitantes. Atribuyó ese crecimiento al trabajo perseverante de miles de iglesias locales que, durante décadas, evangelizaron, discipularon y sirvieron a sus comunidades con fidelidad.

Cellamare también destacó la transformación de América Latina en materia misionera. Señaló que la región dejó de ser un campo receptor de misioneros para convertirse en una fuerza enviadora, con más de 26.000 misioneros latinoamericanos sirviendo actualmente en distintas partes del mundo. Además, recordó que el llamado "Sur Global" representa hoy cerca de la mitad del movimiento misionero mundial.

Más allá de las cifras, el dirigente resaltó el impacto social de las iglesias evangélicas durante las últimas décadas. Recordó su labor durante emergencias sanitarias, desastres naturales y crisis humanitarias, así como el trabajo permanente que realizan mediante capellanías en hospitales, cárceles y fuerzas armadas, instituciones educativas, programas de rehabilitación y acciones de prevención de las adicciones y el abuso. A su juicio, ese aporte resulta "incalculable" y trasciende cualquier medición estadística.

Juan Cruz en El Salvador
El presidente de la Alianza Evangélica Latina (AEL), Juan Cruz Cellamare, expone durante un desayuno pastoral organizado por la Alianza Evangélica de El Salvador. En su mensaje exhortó a la Iglesia evangélica del continente a afrontar con madurez los nuevos desafíos de la misión, fortalecer la unidad, defender la libertad religiosa y mantener una relación sabia con la política desde los principios bíblicos. Foto: Cortesía / AEL

Asimismo, valoró el trabajo desarrollado por las alianzas evangélicas en defensa de la libertad religiosa y en la construcción de espacios de diálogo con los gobiernos. También destacó el papel de la Alianza Evangélica Mundial (WEA, por sus siglas en inglés) y de la Alianza Evangélica Latina como organismos que representan la voz del movimiento evangélico ante la sociedad y las autoridades.

Tras repasar los avances alcanzados por la Iglesia en el continente, Cellamare advirtió que el crecimiento numérico no debe conducir al conformismo. "No podemos quedarnos solo celebrando el avance. Todo movimiento de Dios enfrenta también un llamado a la madurez", sostuvo.

Entre los principales desafíos para los próximos años mencionó la necesidad de fortalecer la evangelización y el discipulado, continuar impulsando el envío de misioneros, defender la libertad religiosa y desarrollar una relación equilibrada con la política, siempre desde los principios bíblicos.

En ese contexto, subrayó que la misión de la Iglesia no consiste en buscar espacios de poder. "La Iglesia está llamada a ser sal y luz, voz profética, no un actor que busca poder político para sí misma".

Otro de los llamados más enfáticos estuvo dirigido al fortalecimiento institucional de las iglesias. Cellamare afirmó que la transparencia debe ser una prioridad y advirtió sobre los riesgos que representa el avance del crimen organizado.

"Debemos tener sumo cuidado de que el narcotráfico y el crimen organizado no utilicen a las iglesias para lavado de dinero, algo que amenaza directamente el testimonio de la Iglesia ante la sociedad", advirtió.

El presidente de la AEL exhortó a profundizar la unidad entre las distintas denominaciones evangélicas. "Debemos seguir trabajando a favor de la unidad, encontrando los puntos en común que nos unen por encima de nuestras diferencias denominacionales".

En la parte final de su intervención dirigió una exhortación específica a las alianzas evangélicas nacionales. Las animó a profesionalizar su funcionamiento, fortalecer su sostenibilidad institucional, promover desayunos de oración, impulsar las Marchas para Jesús y documentar el aporte histórico de la Iglesia evangélica en cada país del continente.

Cellamare concluyó su mensaje animando a los líderes presentes a continuar fortaleciendo la evangelización, preservar la unidad del Cuerpo de Cristo y preparar a las alianzas evangélicas nacionales para responder a los desafíos que enfrenta la Iglesia en América Latina durante las próximas décadas.

"Que el Señor nos encuentre fieles, no solo en el avance, sino también en el desafío. Que Su Iglesia en cada nación de nuestro continente siga siendo luz que no se apaga y sal que no pierde su sabor", concluyó.

Cellammare se encuentra en una gira por Centro América acompañado del empresario uruguayo y vicepresidente de la AEL, Louder Garabedian. Ambos tienen como objetivo visitar algunas de las Alianzas que forman parte de la AEL. Días pasados participaron de encuentros en Costa Rica junto a la Junta Directiva de la Federacion Alianza Evangelica Costarricense (FAEC).

Lea aquí el discurso completo pronunciado por el presidente de la Alianza Evangélica Latina (AEL), Juan Cruz Cellamare.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional. Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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