Nicaragua anuncia su retiro del Parlacen tras el reclamo de la OEA por las libertades fundamentales

Daniel Ortega
Daniel Ortega y Rosario Murillo en el aniversario número 38 de la revolución sandinista el 19 de julio de 2017. Foto: Wikipedia

El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo notificó su decisión de retirar a Nicaragua del Parlamento Centroamericano (Parlacen), un día después de que la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobara una resolución que reclama el fin de las represalias, la liberación de los presos políticos y el restablecimiento de las libertades fundamentales, incluida la religiosa.

La comunicación fue enviada el sábado 3 de octubre y su recepción fue confirmada el domingo por la presidenta del Parlacen, la diputada guatemalteca Karla Gutiérrez, según informó DW, con información de AFP. Managua invocó su soberanía, sin precisar las razones de la decisión ni establecer una relación explícita con el pronunciamiento de la OEA.

La Cancillería nicaragüense anunció que había decidido denunciar el tratado constitutivo del organismo “con efecto inmediato”. También comunicó la medida al Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, país depositario del acuerdo, según EFE, en una información publicada por Swissinfo.

El Parlacen examina los efectos del anuncio

La declaración de Managua no equivale, por sí sola, a una confirmación del cierre del proceso de retiro. En una respuesta institucional difundida entre el domingo y el lunes, el Parlacen señaló que analiza las consecuencias jurídicas y operativas de la decisión y que someterá el asunto a sus órganos internos.

Según el comunicado reproducido por Artículo 66, el organismo recordó que los compromisos internacionales deben cumplirse de buena fe y que cualquier modificación en la participación de sus miembros debe ajustarse al derecho internacional y a las normas de la integración centroamericana.

“Los compromisos asumidos soberanamente por los Estados deben ser honrados”, expresó el Parlamento, que también afirmó mantener abiertos los canales de comunicación con los Estados parte.

El procedimiento plantea interrogantes jurídicos. De acuerdo con EFE, el tratado constitutivo del Parlacen no contiene una cláusula explícita de denuncia o retiro. Por ello, los efectos y plazos de la decisión nicaragüense permanecen sujetos al análisis correspondiente.

La OEA prevé escuchar a sectores religiosos y exiliados

El anuncio se produce después de la resolución del 2 de octubre sobre la que informó Diario Cristiano Internacional. Ese pronunciamiento reclamó garantías para el ejercicio de la fe, el regreso seguro de los exiliados —incluidos clérigos y laicos— y recursos efectivos frente a las confiscaciones de bienes de instituciones religiosas.

Además de esas exigencias, la OEA estableció un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua. Según una declaración oficial del secretario general, Albert R. Ramdin, el mecanismo deberá comenzar sus trabajos dentro de los 30 días siguientes a la aprobación de la resolución.

El grupo procurará entablar un diálogo directo con las autoridades nicaragüenses y realizar una visita al país. También prevé escuchar a sectores políticos, sociales, religiosos y empresariales, así como a la oposición, la sociedad civil y las comunidades nicaragüenses en el exilio.

La inclusión de los sectores religiosos amplía el seguimiento diplomático a comunidades afectadas por las restricciones a la libertad de culto y asociación. La nota anterior de este medio recogió las advertencias de organismos internacionales sobre la represión contra iglesias católicas y protestantes.

Nicaragua ya había formalizado su salida de la OEA en 2023. Ahora, mientras el Parlacen examina el alcance de la nueva notificación, el organismo hemisférico prepara un mecanismo de diálogo que incluye a representantes religiosos y exiliados entre sus interlocutores.


Autora: Lizzie Sotola es corresponsal en Latinoamérica para Diario Cristiano Internacional. Es licenciada en Periodismo y en Comunicación Social graduada en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Cuenta con una trayectoria de más de 25 años como profesional.

Tiene una vasta experiencia en medios de comunicación, organizaciones educativas y religiosas como también editoriales cristianas. Ha trabajado para Editorial Vida, Sociedad Bíblica Internacional, Alianza Evangélica Latina y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA). 

Además ejerce como periodista freelance para los festivales de la Asociación Luis Palau en Iberoamérica y dirige una agencia de difusión llamada Noti-Prensa.

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