
La 38ª edición de Premio Lo Nuestro confirmó su lista completa de nominados para la ceremonia que se celebrará el 19 de febrero de 2026 en la ciudad de Miami, reconociendo lo más representativo de la música latina en múltiples géneros. Entre los líderes de nominaciones figuran nombres como Bad Bunny, Carín León, Myke Towers y Rauw Alejandro, cada uno con destacadas menciones en varias categorías.
Dentro de las 44 categorías que componen el galardón, la música cristiana destaca con la presencia de “Alabaré”, interpretada por Nacho, Redimi2 y Alex Zurdo, nominada a Mejor Canción de Música Cristiana. La inclusión de esta pieza reafirma el crecimiento del género dentro de la industria latina, y pone en evidencia cómo canciones con un mensaje de fe y adoración han logrado espacio entre los nominados de un evento masivo como Premio Lo Nuestro.
Además participan en la misma categoría: “La Respuesta” de Gocho; “Ponte Bonita (Remix)” de Yaronk Rouse & Rosalina; “Si Volviera Jesús” de Víctor Manuelle; “Sonríele” de Daddy Yankee y “Todo Va Estar Bien” de Barak, Tercer Cielo & Juan Carlos Rodriguez.
“Alabaré” se caracteriza por su estilo tropical-urbano y lírica que combina alabanza y gratitud a Dios, un mensaje que ha conectado tanto con audiencias religiosas como con oyentes en plataformas digitales. La colaboración entre artistas de Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico refuerza la dimensión internacional y unificadora de esta propuesta dentro del panorama musical latino.
La nominación de este tema se enmarca en una lista más amplia de artistas y canciones que abarcan desde el pop, el urbano, el tropical, hasta la música cristiana, lo que demuestra la diversidad de géneros y la amplitud de temas que se celebran en la gala. Los fans podrán votar por sus favoritos en las plataformas oficiales de Premio Lo Nuestro hasta finales de enero, antes de la ceremonia que será transmitida por Univision.
El reconocimiento de la música cristiana en un evento de este calibre representa no solo un logro para los artistas nominados, sino también una señal del creciente impacto cultural y comercial de la música con mensaje espiritual dentro del mercado latino actual.





