Lo que Michael Jackson puede enseñarnos sobre la búsqueda de la identidad

Michael
El cantante estadounidense Michael Jackson (1958-2009) descansa bajo un árbol, abril de 1970. Poco podía imaginar que lo que vivió en aquellos primeros años le llevaría a una búsqueda de identidad que terminaría en tragedia. Michael Ochs Archives/Getty Images

Michael Jackson vendió más de 500 millones de discos. Redefinió la música popular y era capaz de llenar estadios en todos los continentes. Sin embargo, luchó desesperadamente con su propia identidad, llegando a decir en una entrevista en 2003 con el periodista británico Martin Bashir: "Soy una de las personas más solitarias de este mundo... Supongo que se podría decir que me duele ser yo".

¿Qué hay de nosotros?

Toda la fama y el éxito no pudieron satisfacer una necesidad profunda en su interior. Lo cual me hizo pensar... ¿qué hay de nosotros?

¿Cómo se ve a sí mismo? ¿Se siente seguro en su identidad como hijo de Dios: amado, con un propósito y cimentado en la inmensa promesa de un Salvador resucitado? ¿O, como muchos, se siente a veces menos estable, confiado en un momento e inseguro al siguiente, luchando con quién es usted y para qué está destinada su vida?

Es profundamente humano sentirse inquieto a veces

Si ese es su caso, no está solo. Es profundamente humano sentirse inquieto a veces —sacudido por los desafíos de la vida, las palabras de los demás o abrumado por el ritmo del mundo—. Estos momentos pueden distorsionar cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo nos relacionamos con los demás y cómo interpretamos el mundo que nos rodea.

Me encontré pensando en esto recientemente mientras el mundo vuelve a centrar su atención en el Rey del Pop, Michael Jackson. Con el documental de la BBC "Michael Jackson: An American Tragedy" ["Michael Jackson: Una Tragedia Americana] siendo tendencia, y la película biográfica "Michael" batiendo récords de taquilla, ha resurgido el ciclo predecible de fascinación, admiración y controversia.

Debo confesar: Bad fue el primer álbum que tuve. Reproduje el casete incesantemente en mi Walkman (que no era precisamente de marca Sony). Era demasiado joven para vivir Off the Wall o el terremoto cultural de Thriller, pero Bad me convirtió en fan de por vida. La música de Jackson, su ritmo y su forma de bailar eran mágicos.

Como adolescente, no podía entender cómo alguien... podía parecer tan decidido a la autodestrucción

A medida que crecía, también fui testigo de algunos de los capítulos más preocupantes de su vida: las primeras acusaciones de abuso infantil, el infame momento en que balanceó a su bebé sobre la barandilla de un balcón, el comportamiento cada vez más errático, la dependencia de los medicamentos y su visible fragilidad. Como adolescente, no podía entender cómo alguien con un talento tan extraordinario, que parecía tener el mundo a sus pies, podía parecer tan decidido a la autodestrucción.

Estaba en guerra con su propia identidad

Su apariencia fue lo que más llamó la atención al principio: el cambio de tono de piel, las cirugías, la transformación en alguien casi irreconocible. Fue doloroso de ver. A pesar de todo lo que había logrado, estaba en guerra con su propia identidad, intentando borrar cada rastro del niño que una vez fue. Y, aun con un séquito a su alrededor, a menudo describía sentirse increíblemente solo.

El abuso que Michael y sus hermanos sufrieron por parte de su padre, Joe Jackson, está bien documentado. Michael decía a menudo que anhelaba complacerlo, pero que nunca se sentía lo suficientemente bueno. Esa herida temprana lo marcó profundamente y podría explicar por qué buscaba con tanta frecuencia la afirmación de los fans, a veces de formas dramáticas, como el incidente con su bebé. Su comportamiento errático llevó a la prensa sensacionalista a apodarlo "Wacko Jacko".

La mayoría de nosotros no compartimos su fama ni sus recursos, pero sí entendemos lo que se siente al cuestionar quiénes somos

La historia de Michael Jackson es extrema, pero la lucha subyacente no lo es. La mayoría de nosotros no compartimos su fama ni sus recursos, pero sí entendemos lo que se siente al cuestionar quiénes somos, al buscar validación en los lugares equivocados y al sentirnos solos incluso cuando estamos rodeados de gente.

Estas son luchas profundamente humanas y que, en última instancia, solo encuentran su verdadera respuesta en Cristo

Estas son luchas profundamente humanas y que, en última instancia, solo encuentran su verdadera respuesta en Cristo. La identidad y nuestra necesidad de conexión son algunos de los temas que exploramos en nuestra nueva ruta digital, Ethos. ¿Ya la ha probado?

Puede realizar un breve cuestionario para descubrir qué tan seguro se siente en cuatro áreas de lo que significa ser humano: identidad, relaciones, realidad y propósito. A continuación, recibirá un perfil personalizado y prácticas espirituales recomendadas para ayudarle a crecer en las áreas en las que se sienta menos firme. Puede explorarlo en ethos.beinghumanlens.com.

El Rey del Pop ya no está aquí para hacerlo, por supuesto, pero ¿y si alguien le hubiera ayudado a ver que la identidad no se construye sobre lo que uno logra, sino sobre la verdad inamovible de que ya somos conocidos y profundamente amados por el Dios que nos creó?


Publicado originalmente por Being Human. Republicado con permiso en Christian Daily International, versión en inglés de Diario Cristiano Internacional. Heather Carruthers es la coordinadora de proyectos de la iniciativa Being Human de la Evangelical Alliance.

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