
La tercera edición del Curso de Jóvenes Líderes promovido por la red Talitha Kum en América Latina concluyó durante el pasado mes de diciembre con una ceremonia de cierre que reunió a casi 50 jóvenes provenientes de 14 países del continente, tras una formación que combinó espiritualidad, conocimiento teórico y compromiso social frente a la trata de personas.
El programa formativo, iniciado en mayo, se consolidó como un espacio de diálogo y aprendizaje, en el que los participantes, organizados en grupos, diseñaron y llevaron a cabo 22 proyectos de incidencia social orientados a la prevención y sensibilización sobre la trata de personas en sus comunidades locales.
Durante la ceremonia, Isabel do Rocio Kuss, coordinadora de la red Um Grito pela Vida (Brasil) e integrante del equipo de coordinación del curso, destacó la importancia del papel juvenil en la promoción de la dignidad humana y la lucha contra la explotación: “Ningún cuerpo es mercancía y ninguna vida puede ser descartada”, afirmó, subrayando el compromiso de los jóvenes con una sociedad libre de trata.
La coordinadora de la Red Talitha Kum en América Latina y el Caribe, Carmen Ugarte García, resaltó que los estudiantes no solo comprendieron la complejidad del delito de la trata de personas, sino que también aprendieron sobre prevención, cuidado y sanidad, transformando su formación en acciones concretas de apoyo comunitario.
Por su parte, Abby Avelino, Coordinadora Internacional de la red Talitha Kum, alentó a los jóvenes a llevar sus proyectos más allá del ámbito académico, extendiendo su aprendizaje a escuelas, comunidades y plataformas digitales, en un esfuerzo por convertir la conciencia en acción y la acción en cambio social.
La red Talitha Kum forma parte de un esfuerzo global de redes religiosas consagradas contra la trata de personas, coordinando espacios de formación, prevención y apoyo a víctimas en diferentes regiones del mundo desde su fundación en 2009.
Este curso forma parte de una estrategia más amplia para empoderar a las nuevas generaciones en el combate a una de las violaciones más graves de los derechos humanos en la región latinoamericana y fortalece la participación juvenil en iniciativas que promueven la dignidad, el cuidado y la justicia social.





